La búsqueda de La Verdad
Camino al Sol buscamos la Verdad, para encontrar la armonía y liberarnos de los sufrimientos, alcanzando el plano trascendente para reconocer que más que tíos, sobrinos, hermanos, primos, etc... somos almas.
Comprobaremos que si observamos el cuerpo y los lazos que lo unen, sufriremos, pero si atendemos al alma y nos relacionamos como lo que somos, almas, dejaremos de sufrir.
Como alma debemos adelantar, para darnos cuenta que somos los sirvientes del Alma Suprema, que nos lleva al éxtasis mediante el estudio de ciencias trascendentales. Ese es el gozo de la verdad.
He oído decir que buscar la Verdad es buscar la perfección. Entonces podremos comprender que toda actividad de mundo material es una distracción a esta búsqueda trascendental. Ciertamente es necesario realizar actividades materiales y concretas para alimentar y mantener el cuerpo, pero esto debe sen entendido como un medio para aproximarnos a la Verdad Suprema y no un fin, para disfrutar el goce de los sentidos, que nos hace apegarnos a lo material.
Por eso, ya en la antigüedad se decía: ¡Conócete a ti mismo! ¿Quién soy yo? El deber humano es buscar la divinidad, pero por el materialismo imperante, cada vez hay más apego al esto es mío, orgullo, envidia, sexo, fama... ratas, y eso no es progreso.
En un mensaje anterior ya mencionábamos que para vencer a las ratas, en el vuelo de la vida es preciso elevarse, tener altura de miras hasta asfixiar a las ratas... Pero no entendemos..., y pronto nos vemos buscando el placer en la oscuridad, en lo banal, lo barato: sexo, modas, perfumes, revistas, es decir... en la intrascendencia.
Si no buscamos la verdad, estamos permitiendo que la sociedad nos haga violencia con la vida humana. Al revés: si captamos fragmentos de la verdad, comenzaremos a entender todo en este viaje al infinito. La herramienta para ello es la fe, entendida como la firme convicción que somos servidores de Dios. No importa el vehículo (religión) que tomemos, tengamos la confianza de que ése el el vehículo que nos sirve para este viaje.
He oído decir también que si somos servidores de Dios, todos los propósitos serán satisfechos en la justa medida... y noto que esto lo dice cualquier religión. Servir a Dios implica un riesgo, pero a mayor riesgo, mayor es la ganancia. Ya lo decía Cristo: quien se avergüenza de mi, no es digno de mi.
Por eso, aprendiendo de la vida y a mis años, yo me lanzo en la búsqueda de la verdad, social, familiar, espiritual y en el servicio humilde y desinteresado, confiado en que alcanzaré la armonía, que Dios me protege y que Él está en todas partes.
Para tu joven reflexión...
Lila Avatar das
Reflexiones de las enseñanzas de Srila Gurudeva Atulananda Acarya (02.04.2006)
