Hubo demasiados rumores absurdos. Dijeron que éramos de las FARC,
vinculados a secuestros, financiados por Caracas y Quito...
"La prioridad es que los indígenas no sigan muriendo de hambre"
José David Carracedo
Diario Público
Paraguay, socio pobre del Mercosur, y con poco más de seis millones
y medio de habitantes, es un país eminentemente agrícola y una
economía sumergida masiva. Sin embargo, también tiene petróleo y
recursos hídricos cuya energía es vendida a un bajo precio que el
próximo presidente del país, Fernando Lugo, propone multiplicar por
siete.
Su victoria inaugura una nueva forma de hacer política en Paraguay.
Hay una ruptura con 60 años de gobierno del Partido Colorado. Una
política basada en el nepotismo, la prebenda, el clientelismo. Ahora
se ha impuesto el cambio, no solamente de persona, no solamente de
partido como alternancia, sino un cambio estructural, un cambio de
modelo de convivencia, un cambio de modelo social, de modelo de
Estado, un cambio en la manera de hacer política.
¿Cómo incorpora de la metodología participativa de `Ñomongeta Guasu'
(en idioma guaraní "la gran conversación con el pueblo") que le
ayudó a ganar las elecciones?
Nosotros tenemos que seguir manteniendo abiertos todos los canales
de comunicación con la ciudadanía. Las organizaciones sociales,
campesinas, civiles, todas tendrán la posibilidad real de acceso y
comunicación directa con las instituciones que, ahora sí, estarán al
servicio de todos los paraguayos y no al servicio de un solo
partido. Queremos gobernar para todo el país sin exclusiones.
Pero las instituciones mantienen su funcionamiento normal.
Por supuesto. La democracia es representativa y será participativa.
Abriremos canales propicios para que esa participación se dé en la
práctica y sea efectiva.
¿Cuáles serán sus prioridades?
Las que nos marcó la ciudadanía. Crearemos un plan similar al Hambre
Cero de Brasil. Para agosto tenemos que garantizar alimentos para
los indígenas del país. Que no sigan muriendo de hambre, que no
sigan falleciendo por falta de atención médica. En salud tenemos un
plan universal. Esperamos que en cinco años ningún paraguayo pueda
sentirse excluido de la sanidad pública.
Defiende los derechos sociales, alimentación y la salud de la
población indígena, pero ¿y sus derechos políticos?
Defendemos la autodeterminación de los pueblos guaranís. Hoy en día,
ni siquiera son ciudadanos paraguayos, puesto que sólo lo son
aquellos que figuran en el registro civil y la gran mayoría no
están. Los pueblos indígenas tendrán toda la libertad de
organización. Ya comenzó en Paraguay un movimiento político indígena
que es irrenunciable, tiene que seguir. Ellos están en las raíces de
nuestra propia nacionalidad.
Durante la campaña propuso la renegociación de los acuerdos de
explotación de las presas de Yacyreta (con Argentina) y Itapú, que
cubre el 25% del consumo eléctrico de Brasil.
Paraguay es un país energético, no solamente agrario. Estamos
convencidos de que un precio justo de la energía puede revertir la
situación económica del país.
¿Cuál es su modelo de gestión medioambiental?
La misma ley establece que los recursos naturales pertenecen al
Gobierno paraguayo. Su explotación tiene varios caminos. Estatal,
mixta o concesionaria, pero siempre temporal. En cualquier caso los
recursos siempre pertenecerán al Estado. No podemos renunciar a su
explotación, aunque puede que necesitemos capital privado para
hacerlo de forma eficiente. No queremos monopolios ni creemos en la
privatización total o en la estatalización total .
La reforma agraria fue uno de los caballo de batalla en la campaña
electoral.
La reforma agraria es un reclamo del campo, donde hay más de 300.000
familias sin tierra. Comenzaremos con la elaboración de un catastro
nacional de propiedades y consensuaremos un modelo de reforma
agraria que no sea traumático ni violento, sino racional,
equilibrado sobre el que todos los estamentos de la sociedad
necesitan. Sabemos que no será fácil, pero tampoco imposible.
También ha planteado la posibilidad de una reforma constitucional
para reformar el poder judicial.
Sí, la agenda del 2009 estará marcada por la reforma del poder
judicial y la reforma constitucional. Son los dos ejes que marcarán
la credibilidad del estado y del Gobierno paraguayo. Y no se puede
retrasar mucho tiempo.
Acaban de denunciar que durante el Gobierno del anterior presidente
fueron asesinados 35 activistas campesinos y que más de 3.000 están
en prisión. ¿Piensa revisar estos procesos y acabar con la impunidad
política?
Sí. Sobre todo revisaremos aquellos procesos que judicializaron las
luchas sociales y llevaron a campesinos y obreros a la cárcel.
Deberán ser investigados puesto que fueron el apoyo de los gobiernos
anteriores para atemorizar a los movimientos sociales e impedir los
justos reclamos sobre la deuda social.
¿Qué opinión tiene del proceso de integración latinoamericano?
Todos los países estamos convencidos de que ninguno puede progresar
de forma aislada. Nuestra prioridad es integrarnos en el marco del
Mercosur y paralelamente ir trabajando en otros procesos comunes. El
sueño de la patria grande, el sueño de un continente sin fronteras,
el sueño de un continente más libre y soberano está en la mente de
muchos gobiernos progresistas latinoamericanos.
Durante la campaña hubo acusaciones de infiltración chavista sus
filas.
Hubo demasiados rumores absurdos. Dijeron que éramos de las FARC,
vinculados a secuestros, financiados por Caracas y Quito...
¿Cuál será su relación con los países latinoamericanos?
Nosotros queremos tener relaciones fraternas con todos los países.
Paraguay va a tener una política clara de defensa de la soberanía,
de defensa de la independencia de los países. El mismo espíritu que
hace 200 años nos movilizó para independizarnos de la corona
española ahora se dirige hacia todo tipo de imperialismo, hacia otra
forma de intromisión en los asuntos internos de cada país. El
principio de autodeterminación de los pueblos orienta hoy nuestra
política nacional e internacional.
http://www.publico.es/internacional/076539/entrevista/fernandolugo/pa
raguay/presidente