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Según parece nunca se está tan mal que no se pueda empeorar. La
primera semana después de leer el Felices sueños, puse en práctica
dos cosas: acostar más temprano a la niña, y favorecer sus siestas.
Los resultados fueron muy buenos, como ya comenté en otro post.
Los problemas han empezado al poner en marcha el plan. Para comenzar,
apenas salimos al intentar hacer más estrictas las rutinas de la
niña. Eso incluye haber faltado a alguna celebración navideña y a
quedadas con amigos. Para continuar, al intentar que Joane se duerma
sin el chupete, ya no se duerme sola. Así que no consigo que se
duerma sin el chupete en la boca -se lo quito después de que se
duerma al 99%-, y encima también tengo que quedarme yo. La verdad, no
le veo la ventaja. Respecto a las siestas, me paso 2 horas dándole a
la cuna o paseándola en la sillita, y lo que consigo es que por la
noche no tenga NADA de sueño hasta las tantas -creo que me he pasado
de nada a demasiado-. Y para colmo, por alguna razón esta noche se ha
despertado el doble. Teniendo en cuenta que además al quitarle-
ponerle el chupete se enfada y se desvela, me he pasado la noche en
pie. Luego, levántate a las 8 para trabajar. Así que no hemos
mejorado nada, y encima estamos todos en casa estresados y enfadados
unos con otros y yo sintiéndome la peor madre del mundo por enfadarme
con mi preciosa nena que no tiene culpa de nada.
Hoy tengo un bajón de los gordos, pero el rollo no era sólo para
desahogarme, sino también para hacer una pregunta: ¿puedo aspirar a
que aprenda pronto a ponerse sola el chupete por la noche para no
tenérselo que quitar? ¿Es desaconsejable dejar una pequeña luz de
compañía para que lo encuentre?
Se me olvidaba decir que ya no duerme en nuestro cuarto porque con
nosotros duerme mucho, pero muchísimo peor.
¿Alguna sugerencia? Gracias, gracias, gracias.
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