http://ecologistasplasencia.blogspot.com/2009/07/crtitican-negligente-actuacion-\
de-la.html
Ecologistas Plasencia desea poner de manifiesto su profundo disgusto ante las
últimas acciones acometidas por la Junta de Extremadura en la dehesa de
Valcorchero.
Con la excusa de la prevención de incendios, antes del verano algunos operarios
se dedicaron a talar los árboles secos que se hallaban en dicho paraje. Dicha
acción, aunque discutible, podría parecer loable si no fuera porque la madera
resultante de dicha tala continúa esparcida en el mismo lugar de la corta,
precisamente ahora que nos encontramos en la época de mayor riesgo de incendio.
Desde un primer momento la asociación ecologista desconfió de que la prevención
del fuego fuera la razón última de la tala, y por ello exige que el responsable
político o el técnico que cursó la orden dé explicaciones del porqué de esta
desidia, ya que en caso de que se produzca algún incendio en la zona, sus
efectos se verán potenciados por la madera desparramada, la cual facilitaría la
extensión y propagación del mismo. Ecologistas Plasencia estima que, en caso de
darse la situación descrita, también habría que exigir responsabilidades a esa o
esas personas.
Los ecologistas concluyen que nunca se debería utilizar a la naturaleza para
experimentos tales como repartir cemento, talar árboles o bajar las cifras del
paro, ya que existen otros destinos en los que el dinero gastado redundaría más
en beneficio del ciudadano, como por ejemplo el mantenimiento de parques y
jardines o la limpieza viaria. No se puede olvidar que estos árboles que ahora
yacen destrozados servían de refugio a buen número de aves insectívoras y
rapaces nocturnas que contribuyen –o contribuían- a hacernos más llevadero el
verano eliminando grandes cantidades de insectos y roedores.
Por todo ello, emplazan a los políticos y técnicos al servicio de la Junta para
que dejen de justificar decisiones absurdas con argumentos peregrinos, como en
el caso que nos ocupa: a la luz de los hechos, resulta más que evidente que
nunca existió intención alguna de prevenir un incendio, y sí en cambio un deseo
de maquillar las cifras del paro a expensas de despilfarrar dinero del erario
público precisamente en un contexto en el que deberían extremar la buena gestión
del mismo.