2 de septiembre de 2004
Menos accidentes, menos cambio climático, menos contaminación:
ECOLOGISTAS EN ACCIÓN APOYA COMPLETAMENTE LOS PLANES DE REDUCCIÓN DE LA
VELOCIDAD DE CIRCULACIÓN
Para Ecologistas en Acción una reducción de los límites máximos de
velocidad en carreteras y en ciudad –así como su cumplimiento efectivo–
tendría efectos muy beneficiosos en tres ámbitos muy relevantes: la
reducción del cambio climático, la disminución de la siniestralidad y la
mejora de nuestra salud por una menor contaminación del aire.
Efectivamente, la reducción de la velocidad llevaría aparejada una mejor
emisión de CO2, el principal causante del más grave problema ambiental
al que se enfrenta el mundo en su conjunto: el cambio climático. El
transporte consume el 36% de la energía final, y es el sector económico
donde más crece (un 4,2% de media anual), correspondiéndole casi un 90%
de este consumo a la carretera. Con relación a este consumo se halla su
contribución a las emisiones de CO2 que han crecido en los últimos 10
años más de un 60%, y que convierten al sector en uno de los principales
responsables del impresionante aumento de estas emisiones por parte de
España, que se ha alejado enormemente de los compromisos de Kioto.
La relación entre consumo energético y velocidad está claro (ver
gráfico). La máxima eficiencia energética de los vehículos se encuentra
en torno a los 90 km/h. A partir de ahí, las leyes de la mecánica y del
rozamiento hacen que los motores consuman crecientes cantidades de
combustible con rendimientos decrecientes. En las ciudades, las
velocidades excesivas también suponen un despilfarro energético, pues
con ello se favorecen acelerones y frenadas innecesarias con un alto
consumo de combustible.
[Image]
Fuente: F. VESTER, El Futuro del Tráfico, Ed. Flor del Viento, 1997
En cuanto a la relación entre disminución de la velocidad y reducción
del número y de la gravedad de los accidentes, la mejor prueba es lo
ocurrido durante este verano: a pesar de que el incumplimiento de los
límites máximos de velocidad sigue siendo generalizado, un mayor control
ha propiciado una importante reducción en el número de fallecidos. Sin
embargo, para Ecologistas en Acción asumir más de 700 muertos en
carretera durante dos meses sigue siendo demasiado. Desde hace tiempo,
países como Suecia están avanzando en un enfoque distinto, más
ambicioso, conocido como Visión Cero. Este planteamiento considera los
accidentes mortales de tráfico como una epidemia para la que existen
medios que permiten erradicarla. Estos medios se basan, entre otras
cuestiones, en reducciones drásticas de los límites de velocidad y en un
diseño de las vías que fuerza también a esta disminución en la
velocidad.
Tampoco hay ninguna duda del vínculo velocidad-contaminación (ver
gráfico). Según reconocen los organismos sanitarios de la Unión Europea,
la contaminación del aire (en Europa en su mayor parte a causa del
tráfico motorizado) provoca el doble de muertos en la UE que los
accidentes de tráfico, por lo que hablamos de un problema de primera
magnitud. Según un estudio publicado por la prestigiosa revista médica
The Lancet, en 2002, vivir a menos de 50 m de una gran arteria urbana, o
a menos de 100 m de una autovía con mucho tránsito duplica el riesgo de
morir por un problema respiratorio o cardiovascular.
En definitiva, para Ecologistas en Acción, a poco que se analicen los
grandes beneficios que reporta al conjunto de la sociedad la reducción
de los límites de velocidad, dejan de tener sentido los demagógicos
argumentos que viene utilizando los grandes grupos de presión del
automóvil y del petróleo, empeñados en que sigamos quemando gasolina a
un ritmo creciente, aunque sea a costa de nuestra salud, nuestro
bienestar y nuestro medio ambiente.
Más información: Paco Segura 914456440
Pablo Ramos 617246859
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