Estimado Luis, compañeros de economistas rojos y de corriente roja y
amigos/as varios/as:
A pesar de la aparente radicalidad de las consignas del mensaje que
contesto, no me parece claro el que no se esté mendigando la
participación en las migajas del opulento banquete inmobiliario.
No basta con decir que no se mendiga, ni que se quiere que la vivienda
deje de ser un negocio, porque no basta con desear mucho una cosa para
conseguirla, como nos dicen ahora algunos "posmodernos".
En todo el mensaje no se dice nada acerca de cómo conseguir la
satisfacción del derecho a una vivienda digna y sobre todo, nada se
dice acerca de la naturaleza jurídica régimen de tenencia que se
reivindica para alcanzar ese objetivo. Y aquí está la clave, la esencia
del problema.
El mensaje neoliberal de que la solución está en más oferta, y sobre
todo las expectativas de beneficios, han provocado tal fiebre
inmobiliaria –similar a la fiebre del oro narrada maravillosamente por
Jack London–, que ha conseguido calar en la mentalidad de muchas
personas que se dicen de izquierdas, pero que han vendido su "alma" al
dinero. Y no me caso en insistir que "Obras son amores y no buenas
razones".
Sin efectuar ningún análisis de los hechos que tenemos a la vista y en
concreto el muy evidente de MILLONES DE VIVIENDAS SIN PERSONAS Y
MILLONES DE PERSONAS SIN VIVIENDAS y sin querer hacer ningún tipo de
balance de las políticas de vivienda que se vienen haciendo desde los
años 60, especialmente en Euskadi con IU desde el año 2001, se sigue
insistiendo en que la solución está en construir miles de viviendas,
cientos de miles o millones de VPO, según la escala y la megalomanía,
alimentando la ficción de que todo españolito o vasquito o catalanito o
…, puede aspirar a ser propietario de una VPO.
Esta concepción de que limitando la posibilidad de hacer negocio a los
constructores y obligándoles a cuotas de VPO o de viviendas tasadas o
de cooperativas, etc., no hace más que seguir confiando en el modelo de
la cultura de la satisfacción capitalista (tan bien analizado por mi
admirado Galbraith), gracias al cual y a cambio de la posibilidad de
unas migajas para algunos, estamos dispuestos a olvidarnos de los
grandes beneficios de otros, de la corrupción y de su tremenda
injusticia, ya que nunca el capitalismo podrá repartir migajas para
todos. Y una prueba es la vivienda y en concreto el invento de las
viviendas tasadas, para conseguir la adhesión de las clases medias al
tinglado inmobiliario de las VPO.
Viviendas tasadas que son un régimen similar al franquista Grupo I de
las VPO de los años 60, con las que se construyeron las clases medias y
altas muchas de las casas de los ensanches y chalets de entonces, pero
con el dinero de todos los trabajadores, que eran y somos los que
mantenemos el sistema fiscal español.
En realidad, les estamos diciendo a los jóvenes y en general a los
necesitados, que con un poco de paciencia y de suerte, pueden acceder
al paraíso de la propiedad inmobiliaria y por 20 o 30 millones de las
antiguas ptas., hacerse con la propiedad de una vivienda hipotecada,
pero que en el peor de los casos personales siempre podrán quedarse con
unas sustanciosas plusvalías vendiéndola, ya que es un bien en continua
revalorización.
Y esto es radicalmente falso porque nunca dará para todos, ni siquiera
para una mayoría o porcentaje representativo de necesitados. Los
espectáculos de miles de personas asistiendo al bombo de suerte de unas
decenas o centenas de viviendas es absolutamente vergonzoso y daría
para una reedición de la película "El pisito" acerca del
tardofranquismo actual.
Además es tremendamente irresponsable, porque aunque fuera posible,
sería absolutamente insostenible en el tiempo y en el medio ambiente,
ya que EL TERRITORIO URBANIZABLE ES UN BIEN ESCASO NECESITADO DE
PROTECCIÓN, que esta saqueando el sector primario y el medio ambiente y
las consecuencias de enladrillar y cementar el territorio están siendo
irreversibles (además de las culturales, por ejemplo la desvalorización
de la fuerza de trabajo).
Por lo tanto, resulta urgente y fundamental difundir un nuevo discurso:
1º.- VPO NO, GRACIAS. VAL SÍ
Viviendas de alquiler limitado, para lo que resulta fundamental, como
en el caso francés, la existencia de una agencia estatal coordinada con
las agencias autonómicas y también con sociedades privadas, para la
gestión de este patrimonio público de viviendas de alquiler. La escala
local es absolutamente ineficiente, además de especialmente clientelar
y corrupta para esta gestión.
La política de VPO es la política del capitalismo popular, similar a la
seguida por el franquismo a través de la Obra Sindical del Hogar y del
Instituto Nacional de la Vivienda, del que todavía quedan miles de
vergonzosas placas con el yugo y las flechas en los portales de las
viviendas de VPO, sin que tengan ninguna utilidad funcional a efectos
de control público o de denuncia particular.
2º.- NI UN EURO PÚBLICO AL FOMENTO DE LA PROPIEDAD, TODO EL PRESUPUESTO
PÚBLICO A LA PROMOCIÓN PÚBLICA DEL ALQUILER
Y esto implica la desaparición del tremendo gasto fiscal de ayudas
indirectas en desgravaciones del IRPF, que son regresivas.
3º.- MEDIDAS DE EMERGENCIA SOCIAL, expropiando las VPO vacantes y
reglamentando el recargo ya aprobado en el TRLRHL sobre el IBI de todas
las viviendas vacantes libres.
La situación actual de necesidad de vivienda debe ser tratado por
analogía a unas inundaciones y promulgar medidas de emergencia
similares a las del Gobierno Vasco en el verano del año 1983.
4º.- LOS PMS SON EL INSTRUMENTO CLAVE EN LA POLÍTICA ANTIESPECULATIVA
DE VIVIENDA Y ÚNICA FORMA DE CUMPLIR EL MANDATO CONSTITUCIONAL DEL ART.
47.
El problema es que siendo legalmente obligada su constitución desde la
Ley del Suelo de 1956, nunca se ha cumplido, ni la regulación
actualmente vigente del TRLS del año 1992.
Por ello, resulta imprescindible la recuperación de los PMS no
prescritos de los últimos 4 años e implantar los mecanismos de control
sobre los municipios para su constitución.
Si se hubiera aplicado esta figura, sólo en los últimos 10 años, es
decir desde 1995, deberíamos contar mínimamente con un patrimonio
público en alquiler de unas 500.000 viviendas, ya que según las
estadísticas españolas se han construido 4.6 millones de pisos en este
período.
5º.- TODAS LAS AYUDAS PÚBLICAS DEBEN SER BAREMADAS CON INDICADORES
COMPLEMENTARIOS A LOS DE LA DECLARACIÓN DEL IRPF.
La renta declarada en el IRPF sólo es fiable para las rentas del
trabajo y es absolutamente falaz para las rentas de profesionales y
artistas y las del capital.
Las consecuencias de esta política sobre el subsector de la
construcción inmobiliaria y cómo frenar o al menos amortiguar la
anunciada crisis económica española como consecuencia del estallido de
la actual burbuja inmobiliaria es otro tema fundamental para el debate
y que no debemos evitar, pero que se sale del objetivo de estas líneas.
El suelo como instrumento clave de esta política de vivienda es lo que
explicamos Ricardo Rodríguez y yo en el artículo que os adjunto y que
se ha publicado en NUESTRA BANDERA del mes de mayo, sobre la regulación
pública del mercado inmobiliario, que es una de las funciones básicas
de los Estados Sociales de Derecho. Es decir, se trata de una política
socialdemócrata, pero que aquí entre nosotros adquiere tintes
radicales y claramente de izquierdas.
Y esta es la política que vengo "predicando" desde hace más de 20
años. Como lectura imprescindible, os adjunto el discurso que preparé
y que expuso IU/EB en el Pleno del Parlamento Vasco del año 1996, con
el que se impactó momentáneamente a la clase política y con el que se
consiguió que se aprobaran diversas proposiciones no de Ley, aunque
luego fueron "agua de borrajas", ya que nadie se acordó de exigir su
cumplimiento al Gobierno Vasco.
Casi todas las críticas que se decían en 1996 siguen siendo totalmente
válidas, pero para aplicarlas ahora al gobierno del PNV/EA/ EB, con la
colaboración del PSE. Lo que han cambiado las cosas, entonces era el
discurso oficial de IU/EB cuando estaba en la oposición. Es tremendo
comprobar una y otra vez el tópico de que la política sólo es el arte
de hacer posible ocupar el sillón del poder.
El problema es que ante el tremendo desconcierto de la izquierda, la
iniciativa la sigue llevando el capital, es decir la derecha, incluso
usando voceros que dicen ser de izquierdas como el PSOE o IU en
Asturias, ICV en Cataluña o EB en Euskadi y que las iniciativas que se
nos viene encima son escandalosamente graves, como la Ley del Suelo
española y el resto de leyes del suelo autonómicas, pero especialmente
grave y reaccionaria es la recientemente aprobada en Euskadi.
Y aquí sí que resultan claves los movimientos vecinales no vendidos al
sistema y las asambleas por la vivienda digna, para explicar a la
opinión pública cómo con estas leyes pretender cargarse de raíz la
intervención pública real en el mercado inmobiliario, anulando los PMS
como herramienta antiespeculativa al dar "patente de corso" a la clase
política municipal para financiarse alegre e impunemente con el suelo
municipal y ejecutar el urbanismo a través de la figura del "agente
urbanizador", figura privada que es el caballo de Troya en el que se
esconden las principales empresas inmobiliarias y entidades financieras
autonómicas o estatales.
El anteproyecto de Ley de Suelo aprobado por el Gobierno del PSOE el
pasado 26 de mayo está ahora en trámite parlamentario y es la Ley que
sustituirá a los restos que quedan vigentes del texto refundido del 92
–entre los que están las disposiciones con carácter de básicas del PMS–
y a la "liberal" Ley de suelo 6/1998 del PP que iba a solucionar el
problema de vivienda y cuyo resultado ha sido el de situar al Estado
español entre los diez del mundo con más millonarios gracias al auge de
la construcción.
Pues bien, esta Ley que sigue nominalmente con la institución del PMS,
pero con el planteamiento de que su destino podrá ser fijado por las
normativas del suelo autonómicas a otros usos que no sean los de
vivienda, es decir que el PMS seguirá sin ser el instrumento
antiespeculativo.
Y aquí es donde la ley del Suelo Vasca aprobada el 30 de junio por el
Parlamento vasco ha dado el remate definitivo al permitir que sean los
municipios de más de 7.000 habitantes los que aprueben directamente su
planeamiento, eliminando el trámite de aprobación definitiva
actualmente competencia de las Dipuitaciones forales. Además, se
elimina el porcentaje de inversión obligatoria en PMS actualmente
vigente en Euskadi, aunque también incumplido de forma generalizada.
Por lo tanto, a partir de ahora las mafias locales de políticos y
constructores podrán campar mucho más a sus anchas de lo que ya viene
haciendo.
Resulta increíble que a la vista de la inmensa corrupción municipal
descubierta y del drama actual de la vivienda para muchos
ciudadanos/as, resulta que lo que se hace es seguir manteniendo la
institución del PMS pero ya sólo como fuente de financiación municipal
y por supuesto, de los partidos políticos.
DEBEMOS ESTAR PARA DENUNCIAR ESTE ESTADO DE COSAS Y CONSEGUIR LA
MODIFICACIÓN DE LA LEY DEL SUELO ACTUALMENTE EN TRÁMITE PARLAMENTARIO,
EXIGIENDO QUE EL PMS SEA UN INSTRUMENTO ANTIESPECULATIVO REAL Y BASE DE
UN PATRIMONIO PÚBLICO DE VIVIENDAS EN ALQUILER.
Con la esperanza de que se abra un debate enriquecedor con las ideas y
los materiales aportados, os saluda
Fernando Urruticoechea Basozabal
Tesorero del Ayuntamiento de Laredo
48007 Bilbao
Tf.: 944054300
639758770
"Para favorecer la violencia colectiva, hay que reforzar su
inconsciencia. Y, al contrario, para desalentar esa violencia, hay que
mostrarla a plena luz, hay que desenmascararla"
RENÉ GIRARD