
Hoy nos lo han robado. Hoy los fascistas se han llevado la vida de un compañero, de un amigo. Un chico de 17 años vallecano y antifascista hoy no volverá a casa sólo por rechazar el racismo y plantar cara a las agresiones xenófobas que estos últimos días hemos visto en Alcalá, varias palizas más a inmigrantes en Pío XII y Las Rozas, la agresión en el metro de Barcelona...
Esta mañana había sido convocada una manifestación de ultra-derecha y de claro corte xenófobo en la zona obrera de Usera. Nuestro compañero, al igual que todos nosotros cuando nos montamos en ese metro, sólo necesitaba demostrarles a esos fascistas que el lugar de nacimiento de una persona no es motivo suficiente para juzgarla y que en los barrios obreros las actitudes racistas no son bienvenidas.
Con este comunicado queremos denunciar que a día de hoy en Madrid, con la supuesta democracia en la que vivimos hay manifestaciones racistas permitidas y protegidas por las “autoridades”, pero no sólo eso sino que sus asistentes son sujetos armados con puñales de caza, como lo era el asesino de nuestro compañero.
Pero por desgracia no ha sido todo. En la misma agresión otro compañero ha sido herido en el pulmón y actualmente se encuentra en el hospital en estado grave, pero fuera de peligro. Por si esto fuera poco, la policía ha decidido proteger a los racistas que se manifestaban en Usera cargando con porrazos y pelotas de goma. Durante esa carga un compañero más ha sido atacado a culatazos por los agentes de la “ley y el orden” que han procedido a detenerle y posteriormente, negándole asistencia médica hasta que toda la manifestación fascista hubiera podido pasar delante de él ridiculizando sus heridas e incluso tomando imágenes con sus teléfonos móviles. Esperamos también su pronta recuperación. Al igual que la puesta en libertad de otros 2 compañeros más que también han sido detenidos.
Los medios de comunicación insisten e insistirán en intentar hacer ver que sólo ha sido una reyerta entre bandas opuestas. La realidad es bien distinta para los que nos atrevemos a mirarla de frente. Estas agresiones vienen a sumarse a la lista de víctimas que el fascismo y el racismo ha ocasionado en toda la historia. La herida entre las dos españas está hoy muy viva para muchos, por mucho que intenten disimular con alguna ley tibia e incompleta.
No ha sido un muerto por pandillismo, nuestro compañero ha muerto por defender a la clase trabajadora, sin pararse a mirar el color de su piel o su país de procedencia.
También queremos señalar que hoy estamos llorando la muerte de nuestro compañero y que no vamos a permitir que ningún partido oportunista saque provecho de nuestros muertos. El dolor de hoy nunca lo podremos borrar de nuestras mentes con vuestras soluciones de demócratas de salón y urna.
Por último agradecer a todos los compañeros y compañeras que durante el día de hoy han sufrido y han permanecido unidos y organizados. Agradecer a los compañeros/as de fuera de Madrid que desde la distancia nos han hecho llegar su solidaridad, pero sobre todo agradecer a los vecinos de Usera porque se han echado a las calles. Porque cuando han visto a los racistas frente a su casa no se han callado. Porque con su ejemplo legitiman nuestra lucha.
¡NI UN RESPIRO AL FASCISMO! ¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!



















































La directora de la cárcel y monja teresiana Carmen Castro, ni siquiera tramitó la solicitud de conmutación de la pena capital para las condenadas y sin embargo nos la “pintan” como una buena mujer que se preocupaba por sus presas. La sentencia se conoció el 3 de agosto y hasta el 13, ocho días después del fusilamiento, no llegaron las peticiones de clemencia al cuartel general de Franco, que se limitó a anotar en sus márgenes la E de «enterado». Las “Trece Rosas Rojas” salieron de la prisión con las cabezas rapadas y vestidos andrajosos. Fueron fusiladas y rematadas con 68 tiros de gracia . No salieron bien vestidas, ni con su pelo al viento y no hubo en la puerta lágrimas, ni de la directora de la prisión, ni de las carceleras “Hijas del Buen Pastor”. ¿Dónde quedaron estos detalles? ¿Por qué nos han vuelto a cambiar la historia de este País?, será que la historia real que vivimos en la postguerra franquista no vende entradas de cine.