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MOVIMIENTO
HUMANISTA la fuerza de la no-violencia RAFAEL CORREA, PRESIDENTE DE
ECUADOR, ADHIERE A Se une, así, a los presidentes latinoamericanos
de Bolivia, Chile, Argentina y Paraguay. A
continuación, el texto de la adhesión a VÍDEO: VER EN YOUTUBE
Por
mandato Constitucional el Ecuador es un territorio de paz y su suelo no puede
ser usado para establecer bases militares extranjeras. Sus fuerzas armadas
fundadas en los principios democráticos tienen la misión de proteger los
derechos, las libertades y las garantías ciudadanas, asi como defender la
soberanía y la integridad territorial de la República. Por
eso, en nombre del pueblo ecuatoriano y de mi gobierno me adhiero con la más
absoluta convicción al clamor de millones de seres humanos, sin distinción
de orígen, condición étnica, lengua, creencia, cultura, edad ni género, que
se identifican en la misma aspiración de un mundo de paz y que han tomado la
iniciativa de elevar su voz y afirmar su presencia, en Este
hecho, inédito en la historia, promovido por el Movimiento Humanista, se
propone recorrer todas las calles y los caminos del mundo, para pedir a todas
las potencias el completo desarme nuclear y que se proscriba la construcción
y uso de las armas de destrucción masiva; el retiro inmediato de las tropas
de cualquier país que se encuentren en territorios extranjeros contra la
voluntad de los pueblos que los habitan; la reducción progresiva y
proporcional del armamento convencional; la firma de tratados de no
agresión; la renuncia de los gobiernos a utilizar la fuerza o la amenaza de
la misma para resolver los conflictos o imponer acciones que van en contra de
la dignidad de los seres humanos, de su identidad, de su libre expresión, y
el rechazo a toda forma de violencia, despertando al mismo tiempo la
conciencia universal a favor de la paz. Mi
gobierno, solidario con la voluntad unánime de América Latina, apoya esta
propuesta evocando el memorable y fundamental acuerdo de Tlatelolco, mediante
el cual nuestro continente se constituyó hace ya 40 años en la primera región
del mundo, libre de armas nucleares. Mas aún, nuestra vocación pacifista,
nuestro convencimiento del valor absoluto de la paz nos ha llevado a poner en
marcha un radical proceso de cambio bajo el mismo signo de la paz. Por
eso, nuestra revolución ciudadana se desarrolla por los cauces del diálogo y
la participación, excluyendo en forma terminante cualquier recurso no
pacífico, con la alegría de un pueblo que canta sin temor por sus victorias y
por sus esperanzas. Vale
la pena recordar que en la vorágine de violencia que ha sufrido América
Latina, Ecuador es el país más pacífico de La
aspiración de mi pueblo y de mi gobierno consiste en erradicar
definitivamente del territorio ecuatoriano, todas las formas de violencia,
tanto aquellas que fueron cruelmente practicadas por el estado durante la
tenebrosa noche neoliberal, como aquellas que han enfrentado a unos
ciudadanos contra otros, ensangrentando campos y ciudades. Es
necesario comprender que la paz no es solo la ausencia de violencia, sino y
fundamentalmente, la presencia de justicia. Como lo señalara Paulo VI en su
encíclica Populorum Progreso, el desarrollo es el nuevo nombre de la paz,
tesis que expresa una alianza solidaria entre los seres humanos, que
determina el destino universal de los bienes y la necesidad de conjugar
solidaridad y crecimiento económico, con opción preferencial por los pobres y
desheredados de la tierra. Sabemos
que muchas formas de violencia tienen su raíz en los perversos sistemas
excluyentes, que pisotearon los derechos fundamentales del hombre y del
ciudadano y sacrificaron todos los valores en el mezquino altar del mercado.
Y sabemos también que la soñada meta de la paz, la libertad y el derecho solo
podrá ser alcanzada sobre la base primordial de la justicia y del respeto
mutuo; mas aún, cuando se trata de América Latina, el continente mas
inequitativo del planeta, que es víctima de expresiones peores que las balas
y que se manifiestan cada vez que los grupos dominantes derrochan poder y
opulencia, verdadera vergueza frente al hambre y la miseria de las grandes
mayorías. Esto definitivamente tiene que cambiar, porque ahora sí la historia
tendrá que contar con los pobres de América. Con
esta certidumbre y con la voluntad inquebrantable de luchar sin descanso por
este objetivo, el próximo 18 de Diciembre, el pueblo ecuatoriano y mi
gobierno abriremos los brazos para recibir Quiero
finalmente hacer un llamado a todos los líderes políticos, sociales,
culturales y religiosos del Ecuador, de la region andina, de toda nuestra
América y a los de todas las latitudes del mundo, para demandar su adhesión
y su apoyo a esta ejemplar iniciativa ciudadana, que ha provocado la primera
movilización unánime de la humanidad y que esa marcha gigante repita, en un
coro solidario el antiguo y siempre vigente poema de Rafael Alberti: Lo
grito aquí: ¡Paz! Y lo grito llenas
de llanto las mejillas ¡Paz,
de pie! ¡Paz! ¡Paz, de rodillas! ¡Paz
hasta el fin del infinito! No
otra palabra, no otro acento ni
otro temblor entre las manos ¡Paz
solamente! ¡Paz, hermano! Amor
y paz como sustento. Hasta
la victoria, siempre, compañeros!” Rafael Correa, Presidente de Ecuador Proyectos Humanistas en Madrid, Badajoz y
Lima Más información: Tel. +34 655 01 80 49 "Porque no es el fin de la Historia, ni el fin de las ideas, ni
el fin del hombre, porque no es tampoco el triunfo definitivo de la maldad y
la manipulación, es que podemos intentar siempre cambiar las cosas y
cambiarnos a nosotros mismos". Silo Envía tus artículos - Participa como voluntario Ver mensajes
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