15 de diciembre de 2005
www.elescriba.com
Teléfono/Fax: (54-11) 4982-2264
E-mails: info@... y elescriba@...
Dirección postal: Bartolomé Mitre 4044 - 4to. 17 - 1201 Buenos Aires - ARGENTINA
EL ESCRIBA QUINCENAL es el boletín electrónico de www.elescriba.com. Se distribuye gratuitamente por e-mail los días 1 y 15 de cada mes. Contiene información sobre técnicas de escritura, concursos, comentarios y todo lo que un escriba de ley necesita y quiere saber.
Actualmente, EL ESCRIBA QUINCENAL llega a más de 5.000 personas en todo el mundo.
1. NOVEDADES DE EL ESCRIBA: RESULTADOS DEL TALLER CONCURSO DE "CUENTOS POLÍTICOS"
Lo primero que hay que destacar es que, aunque podía suponerse, no deja de llamar la atención que casi todos los cuentos muestran a la política en un tono negativo. ¿Es que acaso ya nadie confía en la política, como medio para mejorar las cosas? Bueno, ya conocíamos la respuesta, que estos cuentos reafirman.
En cuanto a la calidad de la escritura, la media es elevada. Pero no tanto la de los argumentos, que en no pocas ocasiones caen en zonas demasiado transitadas, con finales muy previsibles. Casi no ha habido panfletos, afortunadamente, pero en cambio sí unas cuantas declaraciones de principios. Nadie pide “objetividad”, en el caso de que existiera semejante cosa, pero siempre resulta más rico mostrar con escenas y acciones antes que bajar línea, ¿no?
El cuento ganador es:
“La última cobardía”, de Jorge Carrasco, Villa Regina, Río Negro, Argentina.
Los otros cinco cuentos seleccionados son:
"La libreta azul", de Maria Álvarez, Buenos Aires, Argentina.
"La colaboración", de Eduardo Crespo, Bombal, Santa Fe, Argentina.
"Los dioses se apoderan de creación humana", de Alberto Fernández, San Antonio de Padua, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
”Algo grave que ocultar”, de José Eduardo González, San Juan, Argentina.
"En la primavera del 70”, de Francisca Rivera Pardo, Santiago de Chile, Chile.
En www.elescriba.com encontrarán estos seis cuentos y los comentarios a todos los relatos participantes. ¡Felicitaciones a todos!
Lic. David Landesman
Director de El Escriba
Escribe los primeros tres o cuatro párrafos de una historia en la cual un padre, al levantarse una mañana, descubre espantado que su hija de trece años no está en su cuarto. Antes de irse a dormir, él mismo había visto a su hija plácidamente dormida. O al menos eso creía. ¿Qué pasó? ¿Se escapó de casa en medio de la noche? ¿La secuestraron sin hacer ruido alguno? ¿Qué hará a continuación? A efectos de este ejercicio, escribe sólo el comienzo. Si tienes deseos de continuar y concluir el relato, ¡adelante!
(Este ejercicio integra el Taller de Ficción de El Escriba)
Normalmente comienzo mis obras de una manera bastante simple; encontrando un par de personajes en un contexto particular, arrojándolos los unos a los otros y escuchando lo que dicen, manteniendo mi olfato bien alerta. El contexto ha sido siempre, para mí, concreto y particular, y los personajes, también concretos. Nunca he empezado una obra a partir de ningún tipo de idea abstracta o teoría y nunca me representé mentalmente a mis propios personajes como mensajeros de muerte, perdición, Edén o Vía Láctea o, en otras palabras, como representaciones alegóricas de fuerza alguna en particular, fuere lo que fuere que significasen. Cuando algún personaje no puede ser cómodamente definido o comprendido en términos familiares, la tendencia es la de encaramarlo en un estante simbólico, fuera de toda posibilidad de daño. Una vez allí, se puede hablar de él pero no es necesario vivir con él. De este modo, es bastante fácil armar una pantalla de humo eficaz, ya sea por parte de los críticos o de la audiencia, contra todo reconocimiento, contra toda participación activa y voluntaria.
No llevamos etiquetas en el pecho, y si bien nos son permanentemente adosadas por los otros, éstas no convencen a nadie. El deseo de verificación por parte de todos nosotros, con respecto a nuestra propia experiencia y la experiencia de otros, es comprensible pero no siempre puede satisfacerse. Yo sugiero que no puede haber distinción rígida entre lo que es real y lo que es irreal, ni entre lo que es verdadero y lo que es falso. Una cosa no es necesariamente verdadera o necesariamente falsa, puede ser tanto verdadera como falsa. Un personaje en escena que no puede presentar ningún argumento convincente ni información alguna en relación con su experiencia pasada, su comportamiento presente o sus aspiraciones, ni tampoco darnos un análisis comprehensivo de sus motivaciones es tan legítimo y digno de atención como uno que, de modo alarmante, puede hacer todas estas cosas. Cuanto más aguda es la experiencia menos articulada es su expresión.
Una obra no es un ensayo, y un autor tampoco debería bajo exhortación alguna dañar la consistencia de sus personajes inyectándoles ningún tipo de remedio o disculpa por sus acciones en el último acto, simplemente porque se nos ha llevado a esperar, llueva o haya sol, la "resolución" del acto final. Proveer una etiqueta moral explícita a una imagen dramática en evolución y compulsión parece facilista, impertinente y deshonesto. Donde esto tiene lugar no es en el teatro sino en un crucigrama. La audiencia sostiene el papel. La obra llena los blancos. Todos están contentos.
Si tuviera que afirmar algún precepto moral éste podría ser: Cuidado con el autor que presenta su preocupación y que te deja sin ninguna duda sobre su mérito, su utilidad, su altruismo, que declara que su corazón está en el lugar correcto, y se asegura que pueda verse de cuerpo entero, una masa con pulso allí donde deberían estar sus personajes. Lo que se presenta, demasiado frecuentemente, como un cuerpo de pensamiento activo y positivo es en realidad un cuerpo perdido en una prisión de definición vacía y cliché.
Es claro que este tipo de autor confía absolutamente en las palabras. Yo por mi parte tengo sentimientos mixtos hacia las palabras. Moverme entre ellas, sortearlas, verlas aparecer en la página, todo esto me da un placer considerable. Pero a la vez tengo otra fuerte sensación sobre las palabras que asciende a poco menos que náusea. Tal peso de palabras nos confronta día a día, palabras habladas en un contexto como éste, palabras escritas por mí y por otros, el grueso de todas ellas una terminología viciada y muerta; las ideas interminablemente repetidas y permutadas se vuelven insípidas, trilladas, insignificantes. Dada esta náusea, es muy fácil ser vencido por ella y retroceder hasta la parálisis. Me imagino que la mayoría de los autores saben algo de este tipo de parálisis. Pero si es posible confrontar esta náusea, seguirla hasta su médula, entrar y salir de ella, entonces es posible decir que algo ha ocurrido, incluso que algo se ha logrado.
El lenguaje, bajo estas condiciones, es un asunto altamente ambiguo. Muy a menudo, bajo la palabra dicha, está aquello conocido y no dicho. Mis personajes me dicen tanto y no más, con respecto a su experiencia, sus aspiraciones, sus motivaciones, su historia. Entre mi falta de datos biográficos sobre ellos y la ambigüedad de lo que dicen se extiende un territorio que no sólo es digno de exploración sino que es obligatorio explorar. Ustedes y yo, los personajes que crecen en una página, la mayor parte del tiempo somos inexpresivos, poco confiables, elusivos, evasivos, obstructivos, renuentes. Pero es de estos atributos que emerge un lenguaje. Un lenguaje, repito, donde, debajo de lo que se dice, se está diciendo otra cosa.
En presencia de personajes que poseen un ímpetu propio, mi trabajo no es imponerles, ni sujetarlos, a una falsa articulación. Me refiero a forzar a un personaje a hablar donde no podría hablar, haciéndolo hablar de un modo en que no podría hablar, o haciéndolo hablar de aquello sobre lo que no podría hablar jamás. La relación entre el autor y los personajes debería ser altamente respetuosa, en ambos sentidos. Y si se puede hablar de ganar cierto tipo de libertad a partir de la escritura, ésta no proviene de conducir a los personajes hacia posturas fijas y calculadas, sino de permitirles hacerse cargo, dándoles espacio legítimo para moverse. Esto puede llegar a ser extremadamente doloroso. Es mucho más sencillo, mucho menos doloroso, no dejarlos vivir.
Escribe un diálogo entre dos personas, según las siguientes características: una intenta seducir a otra, y esta última se niega con convicción y pretende librarse de la primera, con el único recurso de la palabra. (Este es un ejercicio de diálogo. No valen huidas, golpes ni asesinatos.)
Aclaración importante: todos los concursos que se publican en esta sección están abiertos a escritores de todo el mundo, sin distinción de sexos, edades o nacionalidades. A menos que se diga expresamente lo contrario. En cada edición de nuestro boletín quincenal publicamos las novedades que se van produciendo, o aquellas que aún están vigentes. En www.elescriba.com podrás encontrar reunidas todas las informaciones actualizadas que se publican aquí, a lo largo de sucesivos boletines.
Concurso internacional de novela negra
El Ayuntamiento de la ciudad de Carmona (España) y la editorial Almuzara, convocan a un concurso internacional de novela negra, con un primer premio de 12.000 euros. Se puede participar hasta el 15 de febrero de 2006 y las bases completas están en www.carmona.org y en www.editorialalmuzara.com.
Premio de novela corta
El Ayuntamiento de Villajoyosa (España) convoca al “III Premio de Novela Corta Cristóbal Zaragoza 2006”. El concurso cierra el 10 de febrero de 2006 y el primer premio es de 4.800 euros. Las bases se pueden consultar en www.villajoyosa.com.
Concurso de relato fantástico
La Tertulia Madrileña de Literatura Fantástica invita a participar de la decimoquinta edición del premio Pablo Rido de relato fantástico, con la sugestiva cifra de 666 euros como premio mayor. El certamen cierra el 15 de enero de 2006. Hay más información en www.laterma.com.
Concurso de narrativa
La Fundación Fernando Villalón (de Morón de la Frontera, Sevilla, España) invita a participar de su XIII Premio Miguel Cabrera de narrativa. Reciben relatos de hasta 15 hojas, hasta el 13 de enero de 2006. El primer premio consiste en la publicación de los tres relatos ganadores y una placa conmemorativa. Pueden pedir información completa a bibliotecamoron@....
Un concurso sobre la soledad
La XXXIII Edición de los Juegos Florales del Campo de Cartagena otorga un premio de 1.500 euros a la mejor poesía de tema único "La soledad", con una extensión máxima de 125 versos. Se puede participar hasta el 23 de enero de 2006. Pueden solicitar información completa a asaurai@....
Concurso de cuento corto sobre la "zoología fantástica"
Elige un artículo periodístico que te resulte interesante. Tu trabajo será reescribirlo, reduciendo su extensión a la tercera parte. Además, deberías lograr que el texto resultante sea todavía más atractivo que el original.
En www.elescriba.com/talleres_a_distancia.htm está disponible toda la información sobre metodología, objetivos y programas de los talleres, aranceles y formas de pago. Además, se puede apreciar una clase demostrativa para obtener una mejor idea sobre su funcionamiento.
También puedes solicitarnos toda la información por e-mail, escribiéndonos a info@....
elescriba-unsubscribe@egroups.com
Si, por el contrario, aprecias estas líneas, invita a tus amigos a suscribirse. Sólo deben enviar un e-mail en blanco a:
elescriba-subscribe@egroups.com