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Hola a todas,
Fruti, he estado leyendo vuestras alegaciones, y quería comentarte un par de cosas a ver tu opinión, y la del resto del grupo.
En la mayor parte de los aspectos significativos se hace referencia a la falta de medidas de seguridad. Entiendo que casi todas son medidas que en un momento dado la empresa podría subsanar. Si hacen unos adecuados planes de seguridad, si informan debidamente a la población, si notifican a los órganos competentes... Creo que esos temas podrían retrasar la autorización de la regasificadora, o hacer que la autoridad competente obligue a la empresa a mejorar su proyecto. Lo que veo más difícil es que esas alegaciones den pie a la paralización del proyecto o a su cancelación.
El dato que sí me parece que sería definitorio, y que podría suponer la paralización de la regasificadora, sería la distancia con los núcleos urbanos. El caso de Galicia no es un buen precedente, porque está en medio de las casas, pero aún así creo que si hay una ley que exige 2 kilómetros de distancia, ese es el argumento más fuerte que tenemos.
Personalmente, el argumento más poderoso en contra de la construcción de la regasificadora no es de carácter técnico, sino político. El proyecto de convertir Asturias en un reservorio energético para el resto de España es alucinante, y tiene múltiples patas (subestaciones, líneas de alta tensión, etc.) Lo que no se es hasta que punto es alegable eso y lo puedan considerar, porque no es un criterio técnico.
En resumen: los dos argumentos más fuertes que veo son el peligro tremendo de la planta al lado de una ciudad, y por otro el cristo energético que quieren montar en Asturias. Mi duda es, en el primer caso: ¿podría ser suficiente para parar el proyecto? y en el segundo pues también ¿alegando eso se podrá parar el proyecto?
Un saludo Rafa Los Verdes de Asturias
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