Me voy a ahorrar poner aquí los calificativos que se me ocurren para
el señor Capetillo (su grafía correcta es con c) y la banda de
terroristas urbanísticos que campean por estos pagos.
Es muy triste, tristísimo, pero claro, donde esté un buen polígono que
se quite una mierda de casa de 300 años. Así funciona esta gente, por
desgracia. Y que nadie les cuestione lo que hacen en su cortijo que
inmediatamente es tachado de interesado y liante.
Qué asco me dan.