Estimado Juan Luis: no hará falta que diga que respeto las
decisiones que tomes de entrar o salir de la lista, y seguramente no
son de mi incumbencia. Si uno lo que quiere es no estar atado a
ciertos lazos y eso requiere la retirada completa, uno es soberano
de ejercerlo así.
Pero, a modo de sugerencia, quizá no haga falta la baja completa.
Como uno más de los propietarios de la lista (de lo cual,
honradamente, no ejerzo mucho, aunque a veces me da algún ramalazo)
prefiero que la gente permanezca, aunque sea sin intervenir, si no
lo desean. Siquiera sea para que, si un día sacas una foto buena de
un paisaje, o te da el impulso de compartir un archivo, o una idea,
sugerencia, etc. no tengas el trabajo reiterativo de inscribirte y
desinscribirte y andar con trámites y giros.
Por eso digo que debemos caber todos. Porque para pertenecer a la
lista no se exige ninguna comparecencia ni intervención a nadie. Y
por lo tanto, la pertenencia no coarta ninguna libertad. Y sin
embargo, la ausencia nos puede privar de algún buen momento, alguna
buena idea compartida. De modo que date la oportunidad de pensarlo,
y decidas lo que decidas, buena ruta.
A mí, me atrevo a decir que me pasa lo contrario que a ti: cada día
me asaltan decenas de ocasiones en que abomino de políticas,
acciones, presencias y hasta modos de manejar el idioma que conozco
que me parecen dignos de censura casi continua. Pareceré un fatuo,
pero no creas que exagero, y sin embargo, logro callarme la mayoría
de las veces (quizá sea eso lo que quiere el,,sistema,,) y me guardo
de dar lecciones que, seguramente, nadie agradecerá, y me refugio no
en una república florentina (que, perdona, la franqueza, no creo que
logres hallar en ningún sitio), pero sí en la poesía, que también es
un territorio utópico y ucrónico, y, aunque no deja de tener sus
trampas, me suele resultar consolador.
Ya dije que las dos veces que he salido ha sido por defender algo
tan espectacularmente grande y nuestro como el Arco de San Mamés,
quizá por la estupefacción de ver cómo la destrucción de un
monumento de tal volumen ha sido acogida con semejante desidia, e
incluso oyendo que lo que se ponga en su lugar será mejor. Así cayó,
hace unos cientos de años en Bilbao el convento de San Francisco,
cuyas ruinas aparecen ahora en unas obras de la zona, muestra de un
gótico glorioso, que al velro de nuevo hace carse la baba a los
expertos. Demasiado tarde. En el caso de San Mames, si el arco va a
parar a una de las pasarelitas que se precisarán (para buen medro de
los contratistas) en la Ribera de Deusto, imagino el bochorno de los
abuelos explicando a los nietos que ,,eso,, un día fue la cubierta
del campo. Una tercera carta que envié no me la publicaron, y no
dejo de pensar que fue porque en ella amenazaba (y lo cumplí, por
esa y otras causas) cancelar mi cuenta de la BBK para que mi cuenta
corriente no fuera cómplice de la financiación de ese destrozo. Y
seguramente, por piedrecitas a la BBK, por insignificantes que
fueran, no pasó el Correo. ---- Pero en multitud de asuntos que
revelan la mezquindad diaria de nuestros líderes, gestores,
administradores y hasta guardias urbanos, la fatiga me impide estar
todo el día crispado. Se impone la filosofía estoica.
En fin, volviendo a ti, te recuerdo que, tú mismo lo has dicho
alguna vez, eres partidario del régimen florentino, pero con
Internet. Por ello espero que no tengas la estricta necesidad de
irte de la lista para ser feliz.
Hagas lo que hagas, salud y suerte.
Miguelángel.
--- En encartaciones@yahoogroups.com, "giovannidafirenze"
<giovannidafirenze@...> escribió:
>
> Miguelángel (y demás lectores):
>
> En realidad, que yo no intervenga en la lista no es debido es que
me
> moleste o no el contenido de los textos publicados en ella, o a la
> mera presencia o no de determinadas personas en ella, sino a que,
> aunque parezca contradictorio con el número de textos que me
publican
> en los medios de comunicación, mi intención más íntima y sincera
es
> dejar de enviar escritos y dejar de intervenir con la pluma en los
> asuntos de este siglo XXI que tan poco me place para pasar a
> retirarme, siquiera mental y espiritualmente, a otra época, a mi
> adorado Quattrocento florentino. Ya sabes algo de esto, pues ya
hemos
> hablado en cierta ocasión, creo acordarme, de mis gustos
artísticos y
> literarios.
>
> Digo que parece contradictorio porque, a pesar de albergar este
> propósito, soy de sangre demasiado caliente y enseguida me
enciendo
> cuando veo algunas cosillas que no son de mi agrado, lo cual me
> incita, pese a mis deseos de controlar estos impulsos, a escribir
> acerca de esos asuntos. Hoy mismo me ha publicado 'El Correo' una
> carta al director, por ejemplo. Espero conseguir, con el tiempo,
> templar mi temperamento y lograr abstraerme de esas cuestiones del
> siglo XXI que a día de hoy siguen en cierto modo afectándome, si
bien
> menos que antes.
>
> Por eso, cuando descargue todos los archivos y fotografías que me
> interesen (que son principalmente los que aporté yo a la lista,
> porque, por haber cambiado de ordenador, me quedé sin ellos), me
> marcharé por donde he venido; son archivos y fotografías que
quiero
> mantener como simples recuerdos. Y aprovecho, ya de paso, para
> despedirme.
>
> Un cordial saludo a todos.
>
> VALETE
>
> Juan Luis