|
La Sociedad Española de Enfermería de Urgencias Emergencias, SEEUE, quiere
poner de manifiesto la clara sintonía con el Consejo General de Enfermería y
sus manifestaciones publicadas con motivo de la reunión que este ha celebrado en
Bruselas con numerosos miembros del Parlamento Europeo y de la Comisión europea
durante esta semana.
"Entre los riesgos laborales que sufren diariamente los enfermeros, el que más
preocupa a estos profesionales, debido fundamentalmente a la gravedad de las
consecuencias y la frecuencia con la que lo sufren, es la exposición a
enfermedades de transmisión sérica a causa de pinchazos accidentales con
material punzante. Estas enfermedades de transmisión sérica son fundamentalmente
el SIDA y los diferentes tipos de hepatitis. Los enfermeros representan la
profesión sanitaria más cercana a los pacientes, como consecuencia de ello, es
la profesión con mayor exposición a enfermedades infecciosas.
Según el "Estudio AstraZéneca sobre riesgos profesionales del colectivo de
enfermería" cada enfermero lleva a cabo diariamente una media de 12,09 pruebas
con material punzante (punciones intravenosas y la aplicación de medicamentos
inyectables) y 1 de cada 2 profesionales de enfermería se pincha accidentalmente
al año. Cabe destacar que tras producirse el pinchazo accidental, solo el 52% de
los profesionales se realizaron los análisis de prevención correspondientes.
Por su parte, según el Estudio Multicéntrico sobre las características de las
exposiciones a riesgo biológico hemático de los profesionales sanitarios
(EPINETAC) realizado por Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública
e Higiene, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España y el
Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España, los enfermeros
son los profesionales sanitarios que padecen una mayor frecuencia de
exposiciones percutáneas.
--> Según datos del EPINETAC:
. Cada año se declaran en España una media de 11.660 exposiciones accidentales a
sangre o material biológico. Esto es sólo la punta del iceberg porque el miedo a
la estigmatización y la marginación lleva a un elevado número de profesionales a
no declarar sus accidentes.
. De cada pinchazo accidental que sufren los enfermeros españoles:
o 1 de cada 300 lo hace con material punzante que ha estado expuesto al virus
del SIDA y por tanto sufre el riesgo de contagiarse con el VIH.
o 1 de cada 30 lo hace con material punzante que estado expuesto a la hepatitis
C o 1 de cada 3 lo hace con material punzante que estado expuesto a la hepatitis
B
El alto porcentaje de posibilidades de sufrir un riesgo por punción al practicar
cuidados a los pacientes está generando al personal sanitario una situación de
estrés ante la posibilidad de contagio de una enfermedad infecciosa. Cabe
destacar que un pinchazo accidental ocurrido con un fluido, como la sangre,
infectado por un virus puede causar la baja, e incluso la incapacidad temporal
del enfermero hasta que se determine si efectivamente se ha producido o no el
contagio.
Esta situación se agrava especialmente cuando la punción se produce con material
expuesto al virus del SIDA por la necesidad de dejar pasar un período de tiempo
para poder saber con seguridad si el virus ha sido transmitido. En este sentido
cabe destacar que el índice de infección de hepatitis B en el personal sanitario
es de un 26%, es decir más de 2 veces y media mayor que en la población general
cuya afección es del 10%. Según datos del estudio EPINETAC los lugares donde más
frecuentemente se producen los pinchazos accidentales son principalmente los
quirófanos (30%), seguidos del área médica (20%), urgencias (11 %) y cuidados
intensivos (9,5%).
Una norma legal que implante los mecanismos de bioseguridad
La Organización Colegial de Enfermería aboga por la promulgación en toda España
de una norma legal, al igual que ya se ha hecho en Estados Unidos, Alemania,
Francia y Gran Bretaña, que establezca la obligatoriedad de implantación y uso
en hospitales, centros de salud y servicios de urgencias y emergencias de
mecanismos de bioseguridad. Se trata de unos dispositivos muy sencillos que
reducen en más de un 85% las exposiciones percutáneas y el riesgo de contagio
por parte del personal sanitario.
La implantación efectiva de mecanismos de bioseguridad precisa el compromiso de
todo el sistema sanitario (lo que supone la involucración total del ministerio
de Sanidad y Consumo y de todas y cada una de las consejerías autonómicas de
Sanidad) y del ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, puesto que estas
medidas han de contemplarse en el marco de la prevención de riesgos laborales de
todo el personal sanitario.
Algunas conclusiones:
. Los enfermeros tienen un alto riesgo de accidente por inoculaciones
accidentales y por contacto con fluidos corporales.
. La falta de recursos materiales contribuye a incrementar el riesgo.
. El estrés ocasionado por factores laborales también incrementa las
posibilidades de accidentes por inoculaciones.
. La aplicación con carácter general de las medidas preventivas en evitación de
este tipo de accidentes supondría un ahorro para el sistema sanitario en torno
al 73% frente a los costes derivados de los pinchazos sufridos de forma
accidental por el personal sanitario.
Algunas propuestas:
. Exigir a los centros sanitarios los recursos materiales necesarios para
prevenir los riesgos de accidente.
. Comunicación sistemática de los accidentes con riesgo biológico. . Uso
preceptivo de dispositivos de bioseguridad.
Razones para exigir una norma legal que establezca la obligatoriedad de
dispositivos de bioseguridad:
. Porque reduce el 85% de los riesgos.
. Porque los pinchazos accidentales constituyen el 87% de la exposición
percutánea más frecuente.
. Porque su coste se considera soportable por las instituciones sanitarias
públicas y privadas.
. Por el impacto psicológico que ejerce la amenaza de contraer una enfermedad
incurable y estigmatizante.
. Por el elevado número de incapacidades temporales que generan.
. Por los casos de invalidez permanente, en cualquiera de sus grados, que
generan.
. Porque existe evidencia científica de que los costes indirectos en los
accidentes laborales triplican los costes directos
[Se han eliminado los trozos de este mensaje que no contenían texto]
|