Todo ésto es tan sencillo como pedirle a ésa entidad internacional de
elevado respeto que haga las cosas en condiciones y coloque un médico dentro
de la ambulancia si lo que pretende es ofertar SVA, aunque yo, tratándose
puntualmente de la vida de una persona, y teniendo los recursos además de
sabiendo utilizarlos, actuaría. Luego denunciaría la no existencia del
médico con todo el protocolo que hubiese seguido en la mano y donde
procediera, y subrayando lo que debería haber hecho ése supuesto médico
además de darnos un poco de marketting a las enfermeras de emergencias,
jejeje. O simplemente me negaría a seguir funcionando de ésa "forma barata"
y supuestamente altruísta.
El abanico competencial de la Enfermería de urgencias y emergencias está
perfectamente definido, puedes visitar la página de la SEEUE, y es amplio.
Simplemente lo que no debemos olvidar es que muchas de nuestras competencias
(es distinto entorno competencial y de responsabilidad) emanan de lo que son
problemas de colaboración, que son abordados por la enfermera en el marco de
respuesta (en definitiva) a las indicaciones de otro profesional, en este
caso el médico; por lo que su presencia y en este sentido, condiciona
nuestro potencial de responsabilidad a esa relación, que además se establece
por protocolo y evidentemente en el entorno multidisciplinar y debiendo, por
supuesto, estar ahí. Podríamos incluso valorar la posibilidad de una
relación teleasistida, pero siempre "mediando" un médico, ya que el no ser
responsables de ciertas decisiones, nos deja "fuera de amparo", es lógico y
valga la expresión.
Es quizá también el momento de recordar el amplio potencial de respuesta
enfermera ante la urgencia y/o la emergencia abordada desde nuestra propia
valoración, la cual seguro que constata infinidad de respuestas con
posibilidad de mejorar en el paciente e interviniendo de forma
independiente. Recordar una vez más que no solamente somos técnicos, parece
ya una obviedad.
El altruismo debe ir de la mano de la Calidad, no son dos cosas reñidas, y
visto el panorama legal y las lagunas competenciales reales a las que nos
lleva la insensatez de no reconocer una especialidad enfermera en críticos,
urgencias y emergencias (que es quien definiría estas cuestiones), nos
debería hacer ser cautos, mientras los iluminados que deciden recuperan la
vista ante tanto destello. Un saludo.
Antonio J. Valenzuela
www.enfemeriadeurgencias.com