Hola y saludos desde México a todos los miembros.
En mi deambular por algunos espacios dentro de la red, he escrito sobre
dos diferentes tipos de pensamiento, confrontando por un lado la postura
de credulidad que adoptan algunos sectores de la sociedad, contra el
escepticismo que profesamos otros sectores, dándole al escepticismo
una aureola de rectitud y correctitud en la forma de pensar. Es
importante señalar que no se trata de ver qué forma de pensar es
la correcta, pues ese tipo de juicios yace en el terreno de la ética
o de la moral, y en el sentido formal, en el terreno de la ley. Por ello
hoy escribo sobre la utilidad de esa forma de pensamiento a la que se
conoce como escepticismo y pensamiento crítico.
¿Qué es pensamiento crítico?
Por principio de cuentas definiré lo que es el pensamiento
crítico. Puede decirse que consiste en no tomar nuestras percepciones
(y las de los demás) como verdades absolutas. Imaginemos que nos
encontramos en la calle con un par de hombres que platican en voz alta y
escuchamos que uno de ellos expresa con un tono suficientemente
autoritario: "La culpa del deterioro en nuestra economía es del mal
gobierno". No es difícil escuchar sentencias como la anterior en
nuestros días, en nuestras calles, en nuestros trabajos y en muchos
lugares públicos y privados, en momentos oportunos e inoportunos por
igual. Ante la exposición a las anteriores palabras podremos adoptar
muchas posturas, pero en forma básica podremos estar o no estar de
acuerdo, o bien ignorar en nuestra mente esta disyuntiva y abandonar
cualquier pensamiento posterior al respecto. El pensamiento crítico
será el que nos lleve a cuestionar internamente la validez de lo
escuchado y, quizá después de un breve análisis, a inclinarnos
por estar o no de acuerdo (incluso a cuestionarnos si no pasamos por
alto algún detalle, si hemos escuchado con exactitud lo que se dijo).
El pensamiento acrítico (opuesto al crítico) nos llevará a
sustituir ese cuestionamiento interno por una serie de argumentos y
justificaciones que llevará a nuestra mente a pensar en otras cosas y
a abrazarnos en un estado de conformismo.
L. Mertes, destacado educador estadounidense, define al pensamiento
crítico como "…un proceso consciente y deliberado que se utiliza
para interpretar o evaluar información y experiencias con un conjunto
de actitudes y habilidades que guían las afirmaciones fundamentadas y
las acciones". Y Robert H. Ennis, miembro de la Sociedad de la
Filosofía de la Educación, afirma que es "pensamiento reflexivo y
razonado enfocado para decidir que creer o hacer". Por lo tanto podremos
decir que el pensamiento crítico es la voluntad racional para someter
aquello que percibimos a una serie de procesos mentales de análisis y
cuestionamiento con el objeto de establecer un juicio sobre su validez.
En pocas palabras, es preguntarnos con relación a lo que hemos
percibido ¿es válido, es verdadero, es lo único que hay? Y
buscar un poco más para encontrar la respuesta. Nótese que he
insistido en "lo que hemos percibido" antes que en "lo que ha sucedido",
pues el pensamiento crítico debiera aplicarse, en primera instancia,
a nosotros mismos, con el propósito de evitar sesgos de percepción
y errores de juicio. Una vez resuelto el problema interno de la
percepción, el pensamiento crítico debiera enfocarse hacia las
fuentes externas de aquello que percibimos, para resolver la cuestión
del "qué ha sucedido".
¿Qué es escepticismo?
El escepticismo tiene una tradición histórica que data desde la
época de los antiguos griegos. Recordemos la famosa frase se
Sócrates: "Yo sólo sé que no sé nada". El escepticismo
actual no toma posiciones tan radicales y tan poco prácticas. Michael
Schremer, uno de los más renombrados escépticos de nuestros
días afirma que "el escepticismo moderno está inmerso en el
método científico, que incluye la adquisición de datos para
formular y probar explicaciones para fenómenos naturales". Pero el
escepticismo actual va más allá de aspectos científicos para
incursionar ámbitos prácticos y cotidianos. El difunto Carl Sagan,
famoso astrofísico y escéptico que dedicó sus últimos
años a difundir la ciencia entre nos no versados, opinaba así del
escepticismo: "No es nada esotérico. Nos lo encontramos a diario.
Cuando compramos un coche usado, si tenemos el mínimo de sensatez,
emplearemos algunas habilidades escépticas residuales". Entonces
podemos decir que el escepticismo se basa en el uso del pensamiento
crítico, tanto al interior de la mente de quien lo practica, como al
exterior en la fuente de lo percibido, y abarca la recolección de
evidencias objetivas para establecer una hipótesis de lo sucedido
para confrontarla con la realidad. Cuando compramos un auto usado, es
común escuchar del dueño anterior frases como "nunca ha sido
chocado" o bien "está en excelentes condiciones, casi nuevo". Si
tomamos estas frases como algo cierto de manera temporal, el
escepticismo nos hará revisar la carrocería para corroborar su
validez, y revisar si no ha pasado por el proceso de "hojalateado" o
bien contratar los servicios de un mecánico independiente para que
revise el chasis, la alineación y otros aspectos que pueden escapar a
nuestro ojo no entrenado. En pocas palabras, el escepticismo es la
voluntad para dudar de lo percibido y reunir evidencias objetivas para
complementar el proceso de juicio racional.
¿Qué utilidad tienen el pensamiento crítico y el escepticismo?
Moshe F. Rubinstein, en su libro "Patterns of Problem Solving"
mencionaba hace más de 30 años que "teniendo la voluntad de dudar,
se combate el dogmatismo y los prejuicios". Y justo la dupla
escepticismo-pensamiento crítico (de aquí en adelante, para
simplicidad, E-PC) es el motor que se alimenta de la voluntad de dudar.
Ambos permiten que esa voluntad para dudar sobre bases racionales y de
reunir evidencias objetivas, se conviertan en elementos para encontrar
los fundamentos de la realidad y la verdad, cuando ambas son buscadas.
También permiten combatir ciertas formas de pensamiento que atentan
contra el cambio para la mejora, la investigación científica y la
elaboración de mejores modelos para explicar los fenómenos de la
naturaleza. Y aún más, pues la dupla E-PC constituye la base para
la realización de investigaciones sobre crímenes y delitos,
recopilando evidencias dejadas por los criminales para poder llevarlos a
juicio. Y en ámbitos administrativos, la dupla E-PC sirve como
método para la realización de auditorías y otro tipo de
revisiones sobre los estados financieros y sustantivos de las
organizaciones.
Los dogmas yacen en el terreno de la fe y los prejuicios evitan la
tediosa tarea de pensar y analizar. Pero ambas formas de pensar son
mucho más comunes en las reacciones humanas que la dupla E-PC. Otro
de mis autores favoritos, Daniel Goleman, ha investigado con mucho rigor
sobre la naturaleza de las emociones y llega a la conclusión,
compartida por los mejores neurocientíficos de los últimos
años, de que las emociones existen en nosotros como una
programación de nuestro cerebro para enfrentar con rapidez las
primeras dificultades de la incipiente especie humana, hace varios
millones de años.
Pero en la actualidad muchas de esas emociones (casi primitivas) nos
llevan a cometer abusos innecesarios. Sobre la base del registro
fósil de los humanos y de otras especies animales que compartían
los tiempos y los espacios en la prehistoria, nuestra principal amenaza
era el acoso de otros animales más fuertes y mejor dotados para la
cacería que nosotros. Aprendimos a temer a las grandes bestias ya que
éramos presa fácil de muchos de ellos. Nuestra especie no es
suficientemente rápida para huir, ni suficientemente ágil para
trepar por un árbol, ni suficientemente fuerte para ofrecer una
respuesta directa a sus ataques, ni suficientemente protegida para
guarecernos en nuestras defensas naturales. Sólo teníamos un
cerebro un poco más desarrollado, capaz de idear armas de defensa y
ataque, capaz de diseñar trampas y disfraces, capaz de transmitir
conocimiento a la descendencia, capaz de crear vínculos sociales para
proteger a la incipiente especie, capaz de desarrollar emociones y
pensamientos ligados entre sí. Así pasamos mucho tiempo, muchos
miles de años, y así esas maneras de resolver los problemas de la
supervivencia se quedaron grabadas en nuestra genética y en nuestros
cerebros.
Cito a Goleman: "La neocorteza (del cerebro) del Homo Sapiens, mucho
más grande que en ninguna otra especie, ha añadido todo lo que es
definitivamente humano. En la evolución, la neocorteza permitió
una juiciosa afinación... que ha creado enormes ventajas en la
capacidad de un organismo para sobrevivir en la adversidad, haciendo
más probable que su progenie transmitiera a su vez los genes que
contienen ese mismo circuito nervioso."
El problema es que en la actualidad ya no necesitamos tanta capacidad
cerebral para defendernos de las amenazas. Es decir, la mayor parte de
las amenazas actuales ya no ponen en riesgo nuestra vida, y mucho menos
atentan contra la supervivencia de la especie humana. Tenemos una gran
capacidad para idear tantas cosas que en nuestros días inventamos
problemas, conflictos y enemigos falsos. Vemos con tanta facilidad las
diferencias en los demás (incluyendo muchas especies animales) que
nos sentimos amenazados por estas realmente sutiles diferencias. Y nos
sentimos bien cuando hacemos algo por acabar con ellos, aunque sea de
manera virtual, justificando nuestra forma de actuar con mucha facilidad
a través de dogmas de todo tipo y prejuicios de rápida
aparición.
La dupla E-PC es útil cuando deseamos hacer a un lado estos dogmas y
prejuicios, pero también es útil cuando deseamos descubrir:
1. Los engaños y patrañas en la publicidad irresponsable;
2. La falsedad de la información en los tendenciosos medios
masivos de comunicación;
3. Los vicios ocultos y la mala fe en tratos comerciales;
4. La autoría inequívoca de fechorías y delitos;
5. La responsabilidad de los funcionarios públicos y
políticos en actos de negligencia o dolo;
6. Las mentiras y falsedades en las declaraciones de personas
que desean vendernos algo o convencernos de sus sesgados a
conveniencia puntos de vista.
No obstante la utilidad práctica para casos comunes en nuestra vida
diaria, pienso que la mayor utilidad de la dupla E-PC estriba en tener
la voluntad para orientar nuestra sobrada capacidad cerebral hacia el
diseño creativo y racional de:
1. Mejores formas de convivencia, para librarnos de los
prejuicios raciales o políticos basados en el uso, abuso y
manipulación de la credulidad de la gente;
2. Mejores modos de vivir en equilibrio con la naturaleza, para
librarnos del dterioro ambiental rampante de repercusiones globales;
3. Mejores bases para evitar las guerras y las hambrunas, dando
paso a alternativas económicas que no requieran del exterminio
de los vecinos, sea por obra de las armas o por obra de la
economía.
Pienso que el pensamiento crítico debiera enseñarse en las
escuelas como parte de los programas la educación oficial y
complementarla con cursos de herramientas del escepticismo en niveles
superiores. Sería una forma inteligente de hacer uso de nuestras
capacidades sobradas.
Ligas interesantes:
http://www.ed.uiuc.edu/EPS/PES-Yearbook/92_docs/Ennis.HTM
<http://www.ed.uiuc.edu/EPS/PES-Yearbook/92_docs/Ennis.HTM>
http://gaiaxxi.iespana.es/rep-carlsagan.htm
<http://gaiaxxi.iespana.es/rep-carlsagan.htm>
http://209.85.165.104/search?q=cache:Kf50Q4lpjHoJ:chiron.valdosta.edu/wh\
uitt/edpsyppt/Theory/critical%2520thinking%2520sp.ppt+%22Pensamiento+Cr%\
C3%ADtico%22&hl=es&ct=clnk&cd=8
<http://209.85.165.104/search?q=cache:Kf50Q4lpjHoJ:chiron.valdosta.edu/w\
huitt/edpsyppt/Theory/critical%2520thinking%2520sp.ppt+%22Pensamiento+Cr\
%C3%ADtico%22&hl=es&ct=clnk&cd=8>
Saludos desde el espacio entre el cero y el uno.
KC
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