LA SEXUALIDAD
EL CAMBIO DE PARADIGMA
EN
La nueva ciencia al servicio de la humanidad
Madrid, 16, 17 y 18 de Marzo 2007
Hotel NH Parque Avenidas
Muchos padres se preocupan cuando sus hijos llegan a la pubertad porque no saben qué comportamiento van a tener en el ámbito de la sexualidad. Todos sabemos que a partir de los 12 años aproximadamente se despiertan tanto en la muchacha como en el muchacho nuevas sensaciones y que comienzan a florecer nuevos deseos. Al mismo tiempo comienza a crecer el miedo en los padres.
El miedo lo produce lo desconocido. Los padres tienen miedo porque no saben qué piensan sus hijos sobre la sexualidad ni saben cómo actuarán. Los hijos tienen muchas veces miedo porque la sexualidad para ellos es desconocida. No saben qué es, cómo hay que reaccionar, si lo harán bien o no.
Se necesita un cambio de mentalidad en la educación de los niños y en la orientación para los jóvenes. No debemos sorprendernos del comportamiento de los hijos si no se ha hablado con ellos sinceramente sobre al sexualidad, uno de los misterios, de los regalos más hermosos de los que dispone el ser humano.
No basta con explicarles el funcionamiento fisiológico y la técnica de la copulación, como algunos hacen. Les explican a sus hijos qué hay que hacer y "lo más importante" cómo protegerse de un posible embarazo, para evitarse problemas. Sin embargo, de lo más fundamental, del secreto de la sexualidad, de lo más hermoso y sagrado, de su significado profundo, no hablan.
El adolescente no es simplemente un niño al que se le "disparan las hormonas sexuales", como vulgarmente se dice. Esto, a demás de ser mentira, resulta ser muy despectivo hacia el joven y hacia la sexualidad.
La adolescencia es el momento en el que el joven llega a la madurez sexual. La muchacha tiene su primera menstruación, y le crecen los pechos: es como un capullo que florece. El muchacho tiene el cambio de voz y le va creciendo la barba. Crece el pene y vive su primera eyaculación. Este momento tan importante en la vida de cada ser humano tiene que estar bien preparado. Esto es solo una maravillosa muestra exterior de los cambios que ocurren en el interior del adolescente.
El cambio de mentalidad tiene que empezar en el propio enfoque de los padres y demás responsables en la educación del niño. El niño debería respirar un respeto profundo hacia el sexo masculino y el sexo femenino, hacia la vivencia de la sexualidad y también hacia la procreación, y si además el niño no vive el tema como algo tabú, sino que se le responden sus preguntas con respuestas verdaderas, estará preparado para pasar a la adolescencia con orgullo y agradecimiento por todos los cambios que experimente y las nuevas posibilidades. Esto se consigue con palabras y con hechos, el niño debe poder sentir y ver ya desde antes de su nacimiento las muestras de amor y pasión entre los padres. Claro está, que para ello los padres deben mantener y cultivar esas muestras, y no dejar que desaparezcan al nacer el niño, o incluso antes.
El joven ha de ver y sentir que el amor, la vivencia de la pasión y la sexualidad es algo central en la vida de sus padres.
De esta manera la adolescencia no será ningún problema. El adolescente debe poder confiar en los padres, ver en ellos que conocen la sexualidad, que le transmiten su carácter sagrado y sus secretos. También debe ver que es un ámbito de la vida que sus padres cultivan y que no tienen miedo de hablar de ello. Entonces no necesitarán ir experimentando a tientas y dando tumbos en algo que les puede marcar decisivamente el resto de sus vidas, y no tomarán como ejemplo lo que otros compañeros cuentan o lo que ven en películas, que realmente no reflejan la verdad.
La idea que en lo público se transmite de la sexualidad está completamente tergiversada y se aleja del ideal, se presenta como algo banal y no muestra la riqueza que nos puede aportar cuando se vive correctamente, de manera pura y sin tabúes. En estos tiempos en los que hay más libertad que nunca para expresarse, hay que aprovechar para expresar lo verdadero, lo importante de la vida, lo fascinante y lo maravilloso de ella. La sexualidad reúne todo ello y es realmente urgente que se transmitan verdades sobre ella. Eduquemos a nuestros hijos y formemos a los adolescentes con verdades para que puedan llegar a ser hombres y mujeres responsables.
La Academia de Cultura Walter Odermatt, a través de diferentes actividades –seminarios, conferencias, talleres, congresos – aporta una orientación clara y eficaz sobre diferentes temas, como la educación de los niños, la formación de los jóvenes, la relación de pareja, erótica y sexualidad, superación de las tristezas, las enfermedades psicosomáticas, etc.
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