La diferencia entre estudiar una lengua planificada y cualquiera de
las demás estriba en la mayor facilidad de aquella. El Esperanto
tiene sólo 16 reglas gramaticales, sin excepciones y se puede
aprender en un máximo de un curso académico. ¿Cuánto cuesta aprender
otros idiomas como el inglés, el francés, etc.?
Además, está la cuestión de la igualdad entre las personas a la hora
de comunicarse. Imagina un congreso internacional sobre Física, por
ejemplo, en el que haya una lengua de trabajo, digamos, por ejemplo,
el inglés. Los angloparlantes podrán expresar sus ideas con toda
precisión, con todos sus matices. Los demás, sólo podrán expresarlas
en la medida en que conozcan la lengua; esto trae como consecuencia
el dominio de la cultura angloamericana sobre las demás. Obsérvese
que la lengua dominante es siempre la de la potencia dominante: si en
el futuro son los chinos o los japoneses los que dominan la escena
mundial, nos obligarán a aprender sus respectivas lenguas.
Los defensores de la lengua internacional neutral (Esperanto), no
propugnamos el abandono de las lenguas nacionales ni mucho menos. Lo
que defendemos es que cada uno hable en su lengua nativa pero que
utilice una lengua sencilla para comunicarse con el resto del mundo,
sin necesidad de tener que aprender todos los idiomas. Las energías
que se invierten en aprender varios idiomas extranjeros podrían
aplicarse con más utilidad a otros menesteres.
--- En fisica_y_quimica@yahoogroups.com, José Antonio Montiel Tosso
<montieltosso@h...> escribió:
>
> No veo ninguna diferencia entre aprender Esperanto, Ido, catalán,
euskera,
> castellano, etc o aprender inglés. Si el idioma diplomático por
excelencia
> ha sido el francés...que los diplomáticos lo aprendan. Si el idioma
de la
> ciencia y la tecnología modernas es el inglés...pues que los
científicos lo
> aprendan. Nada más sencillo.