Lamento pertenecer a la trinchera (por seguir el símil que empleas como
corresponsal de guerra) que entiende otra forma de hacer enfermería:
Desde que terminé mis estudios en 1980 (fui ATS), ya ha "llovido", lo
que más me ha apoyado mi desarrollo profesional es el potencial que
nuestra profesión nos ofrece en la prescripción de CUIDADOS, más que de
medicamentos. Perdonad mi osadía, soy consciente de la numerosa
plantilla de enfermeras que consideran prestigioso asumir competencias
socialmente "mejor vistas", es decir, la higiene, la ingesta saludable,
la excreta (hasta la expresión desagrada), no son aspectos que a una le
enorgullezcan a la hora de exhibir sus cualidades profesionales, por
supuesto resulta más ostentoso hablar de prescribir un fármaco u otro,
¿por qué no?, en los anuncios televisivos vemos como también se hacen
prescripciones bajo el consejo de remitirnos al farmacéutico, es lícito
querer entrar en la dinámica, lo importante es reflexionar si merece la
pena encontrarse en un terreno resbaladizo, donde solo se nos da permiso
cuando interesa.
¿Por qué resulta tan complicado descubrir en una historia de salud una
prescripción de cuidados por parte de una enfermera? como p.e.:
- Cura de la herida quirúrgica cada 24 h.
- Cambios posturales cada 2 h.
- Deambulación cada turno.
- *No ofrecer pelotitas para rehabilitación de mano en lesiones
neurológicas.*
Si la orientación enfermera se realizara hacia los resultados y no hacia
las intervenciones, podríamos descubrir con más rapidez la efectividad
de nuestros cuidados, quizá nunca lleguemos a evidenciar que la
prescripción de una aspirina nos ha reportado mejores logros como
enfermeras, pero siempre quedará constancia de nuestro éxito si somos
capaces de demostrar que con nuestra prescripción a la hora de no
ofrecer la pelotita en la rehabilitación de un ACV conseguimos que su
miembro más afecto esté menos espástico y contribuyamos a reducir sus
secuelas futuras.
En definitiva, hacer enfermería no es HACER sino OFRECER alternativas
que garanticen mejoras que, aunque no figuren en los anales de la
documentación científica, potencien la calidad de vida de las personas a
las que SERVIMOS.
Con todo mi afecto y respeto a cualquier otra opinión.
Mª Luisa Ruiz García.
No se por qué entiendes "tu forma" como "otra forma" de hacer Enfermería (la
Enfermería y la ciencia del cuidado es una, en sus múltiples
presentaciones). Los cuidados y nuestra área competencial, lógicamente,
abordados desde cualquier tendencia, moda o pretesión de conseguir mediana
del conjunto como es ahora esa orientación a los resultados, incipiente
reflejo de que por ahí deben ir los enfoques cuidadores de la profesión (no
voy a ser yo quien lo cuestione), es exactamente el discurso que no se ha
manejado a la hora de pretender esa reivindicación que nuestros
representadores han terminado denominando "prescripción colaborativa" y que
tu terminas entendiendo, símplemente, como "prescribir medicamentos",
evidencia clara de que el discurso no se ha sabido hacer llegar cuando, te
aseguro, que esa no era la intención de muchos de los que estábamos detrás
de conseguier esta posibilidad que ahora nos quieren hacer ver como una
"Guerra" esos mismos representadores. Guerra a los partidos políticos,
guerra a los médicos (yo he provocado alguna y el discurso "más iriente" si
queréis), "guerra enfocada a la paralización del SNS", y lo que es y ha sido
más contraproducente: "guerra" dentro de la misma profesión consiguiendo el
dividir opiniones y provocar este mismo debate que ahora, tú y yo,
protagonizamos. Eso mismo consiguieron con la cagada (sin que me de asco ni
desagrado el término) de Decreto de Especialidades que se cuajaron hace unos
meses, a pesar de todo, ahí siguen y el personal pagando religiosamente
cuotas de colegiación y boquiabiertos porque estos iluminados ahora además
tienen ispiración divina y beneplácito Papal (por no apartarme de lo que fue
el título primero de mi primer correo). De ahí que las cuotas, ahora más que
nunca, se paguen "religiosamente".
Y dirán, y dicen algunos, que la existencia de los Colegios Profesionales es
necesaria. Pues yo digo que no. Que el discurso deontológico y ético tb.
puede estar en las Sociedades científicas que velen y velamos por él, lo
mismo que el desarrollo metodológico y de ciencia. Que la línea de defensa
laboral debería estar en unos sindicatos que de verdad sidicaran a la
profesión. Que la defensa legal está y debería estar en las mismas empresas
que nos contratan, públicas o privadas. Que la cooperación internacional
debería estar en las ONG´s, a las cuales yo destino mi % voluntariamente y
con esa intención de apoyo laico a las buenas causas, que la formación
debería estar y pertenecer al entorno Académico y de Universidad así como al
de las mismas empresas contratadoras como derecho de sus trabajadores,
evitando así negocios obscuros y chiringuitos montados al amparo de
legislaciones permisivas y autocosnstruidas con esa intención y con apellido
CFC (yo me lo guiso, yo me lo como), que tanto lucro está provocando a
algunos y que tanto dinero está manejando en esa construcción de una
futurible carrera profesional, evaluación de competencias y acceso a
Especialidades. Todo maquillado con convocatorias de concursillos de pintura
y cuentos y festivales folklórico deportivos que al menos, a algunos, nos
permite amortizar las cuotas hasta ahora pagadas.
No olvidemos que la enfermera aborda tanto situaciones de las que es
responsable independiente de esa búsqueda de resultados donde el paciente
sea acercado e instruido para la consecución de su máximo grado de Autonomía
(donde el planteamieto que tu manejas tendrá un infinito potencial de
desarrollo), como de situaciones en las que el paciente deba ser total o
parcialmente suplido (donde el resultado a valorar será solamente la
suplencia enfermera efectiva que satisfaga unas necesidades básicas y
fundamentales), ambas desde el rol autónomo enfermero, como de un sin fin de
actuaciones en la esfera de la colaboración con otro profesional. Pero
verdadera colaboración en muchas situaciones, no delegación apática, dejadez
y desamparo legal provocado por la desidia y por el ahora no querer
reconocer lo que históricamente venimos desarrollando en la práctica diaria
y sin ese parapeto legal y correspondencia con la última normativa aparecida
que si que encierra potencial facultativo para las enfermeras, responsables
directas de cuanto concierna al arte del cuidado en sus múltiples facetas.
Ese es el discurso que no se ha sabido vender, y es que en nuestro derecho
al pataleo nos confunden (de hecho entre nosostros nos confundimos), y nos
imaginan ignorantes, cuando graciosamente este discurso lo llevan por todos
los rincones patrios sin saber posiblemente que yo mismo introduje en él
algunos de estos aspectos que ahora te cuento. Pero claro, como
"corresponsal de Guerra", les ha salido una china en el zapato. Ya que
ellos, estoy convencido, manejan de fondo otros intereses menos claros y te
aseguro que más apátridas con respecto al respeto que a la diversidad de
opiniones, con relación al conjunto enfermero, nos deben como
representadores y que parece ser no tienen en cuenta (o quizás
si???...jejejeje).
Mi pretensión no es "hacer recetas de medicamentos". Es cuidar, como tu bien
dices y extremamente, desde el área de las Urgencias y Emergencias, salvar
vidas, como reza el eslogan de estos bienpensadores. Cuestión que en ese
desamparo y ante la imposibilidad inmediata de una prescripción médica
alrededor de intervenciones que se requieran en una situación crítica y que
sé hacer y ante las que no cuento con ningún respaldo nada mas que el que me
ha conferido mi formación reglada y Universitaria como Experto en Urgencias
y Emergencias (otro año más a esa suma de falta de formación que nos
atribuyen), se me está negando el poder llevar a cabo. Esa es parte de la
prescripción enfermera que yo reivindico legítimamente, y que el conjunto
parece no haber entendido. Inmersos en Planes de Cuidados Estandarizados, en
Guías Clinicas, en Evaluación y enfoque a los resultados, en
contextualización del Proceso Enfermero al área de las Urgencias y
Emergencias, en todo el entorno metodológico que queramos (graciosamente a
la vez somos autores de todo este planteamiento de ciencia y eviedencia),
por supuesto sin negar jamás nuestra colaboración inmersos en el Equipo
Multidisciplinar, pero éso si, permitidme, sin Colegios que la picien una y
otra vez. Sinceramente no deberíamos permitirlo. Superando a las personas
que, por supuesto, tienen todo mi respeto aunque mi mofa sea algunas veces
superdirijida.
A la amiga que el otro dia decía que por qué metía al Papa en todo ésto,
pues porque el Papa se mete en todo lo que le sale de los cataplines, que
como humano, aunque con ancestros divinos, también tiene. Una sola pregunta:
¿Sabes lo que cuesta su venida a Valencia?. Pues yo te lo digo, 30 millones
de Euros (5.000 millones de pelas). Una desfachatez. Con ese dinero, dejo el
DCCU del Distrito Sanitario de Jaén como una joya y dispuesta a un verdadero
servicio social. Sin problemas de sustituciones y globalizando un modelo y
unos recursos que no existen y que se quedan solamente en el discurso falaz
de mis jefes de sevilla.
Ah, resulta que en una historia, cuando aparece "Cura/24 horas", suele haber
sido prescrita médicamente en ese entorno colaborativo que te refiero,
aunque el prescriptor normalmente no se asome a la cura ni de coña, ni sepa
que es lo que le estás aplicando a esa cura, que normalmente no queda
registrado en ese tipo de historias y registros. ¿Qué van a hacer ahora
nuestros amiguetes del GENNAUP ante la llamada a la subversión del Consejo
General y una vez que ellos si que parece ser que van consiguiendo rollete
con la industria, jejejeje?.
Otra cosa, yo no SIRVO a nadie. Yo suplo, ayudo, colaboro o todo lo que tú
quieras, pero en estos términos.
Con todo mi afecto, pero sin el respeto a algunas cuestiones, un saludo.
Antonio J. Valenzuela.
Director CC. SEEUE.
www.enfermeriadeurgencias.com
http://www.enfermeriadeurgencias.com/jornadas/jaen.htm