Hola.
¡Enhorabuena por el recuerdo! Si algo no se recuerda es casi como si
no hubiera existido porque en cierto modo no se ha vivido en
plenitud. Creo que el recuerdo tiene mucho que ver con la
consciencia, si estamos más conscientes (hablando de consciencia
siempre me gusta hablar de grado, no de un estado binario) recordamos
mejor. Dejando aparte los procesos psicológicos, como el de
protección que nos ayuda a olvidar en casos traumáticos, o los
mecánicos de fijación en las conexiones neuronales (o dónde sea) en
los que tendríamos que tener en cuenta demasiados factores, empezando
por los químicos, básicamente más consciencia implica más recuerdo
(según mi opinión).
Por cierto somos muchas cosas, estamos compuestos de muchos
elementos, intervienen muchos factores en nuestra existencia pero con
demasiada frecuencia obviamos un factor fundamental, también somos
máquinas, también nos desgastamos como un coche o una lavadora. Si
ahora que somos capaces de leer estos mensajes, si ahora que tenemos
cierta capacidad intelectual no la utilizamos puede que en un futuro
no podamos hacerlo. Todos envejecemos y si bien hay gente que
conserva casi intactas sus facultades mentales y físicas a lo largo
de su vejez no es precisamente lo más común y así debe ser si la
naturaleza lo quiere. No digo que eso esté mal, sólo que deberíamos
aprovechar ahora que podemos para utilizar las capacidades que tal
vez en un futuro no tengamos. Es más sí logramos desarrollarlas lo
suficiente, tal vez consigamos una cierta ventaja sobre el declive de
las mismas, lo que más ha subido, más tarda en bajar.
Dicen que los peces apenas tienen memoria, que olvidan todo en
apenas unos segundos, ¿os imagináis? Puede que ellos no necesiten
más, pero nosotros no somos peces. Es cierto que lo único que tenemos
es el ahora, en ese sentido la memoria parece no ser tan importante
pero esto es una gran equivocación, puesto que es precisamente la
memoria la que nos permite "medir" la calidad de los "ahoras"
pasados. Incluso este ahora puede estar lleno de recuerdos pasados
que transformamos en "ahora", de ahí la importancia de una buena
materia prima, lo que está claro es que necesitamos del pasado tanto
como del futuro (de nuestros sueños en sentido de anhelos) para vivir
nuestro presente.
Sé que mi forma de expresarme no es la más clara, pero tampoco sé
hacerlo de otro modo. No hagas caso de mis frases rimbombantes, eso
de que en teoría la práctica... y demás chorradas por el estilo, si
no te dicen nada o te lían pasa de ellas. Escribo lo que me sale, no
tanto para sentar cátedra que es algo que ni está a mi alcance ni
quiero, sino más bien para dar que pensar, de la misma forma que a mi
me dan que pensar los mensajes que leo. Más importante que el
contenido de mis mensajes es el tema del que tratan, y no siempre. Lo
bueno sería obtener diversos puntos de vista, del mayor número de
personas. Esto nos daría la oportunidad de indagar más sobre los
sueños y esto es útil en sí mismo.
El diario de sueños es vital, su importancia máxima. Nunca se le
hará la suficiente justicia a esta magnífica herramienta. Aunque sea
repetir siempre las mismas ideas una y otra vez hay que indicar que
en los sueños el tiempo no funciona como en la vigilia y que muchos
sueños expresan su verdadero significado mucho tiempo después.
También insisto en que los sueños no son rácanos y que tener muchos
al alcance ayuda bastante a la hora de comprender mejor su mensaje,
sea en el presente o en el futuro. Los sueños se anticipan con
frecuencia a situaciones futuras, a veces incluso meses, bien sea
para prepararnos cuando el rumbo parece ya trazado o para explorar
posibles caminos. ¿Cómo recordar sueños de hace meses si no están
escritos? Podríamos saber que soñamos sobre algo relacionado con esa
situación que en ese momento vivimos pero no tendríamos toda la
información que sí estaría en el diario de sueños (si invertimos en
su construcción).
Respecto a los yoes, o tulpas que llamo yo, son una fuente muy
rápida de autoconocimiento cuando aparecen en los sueños puesto que
nos enfrentan a nosotros mismos al igual que hace un espejo en la
vigilia. Nos enseñan distintas facetas de nosotros mismos, facetas
que a veces son evidentes para el resto y que nosotros ignoramos. Por
eso en algunas ocasiones también podemos vernos a través de los ojos
de otras personas.
Respecto a estos yoes o tulpas quiero decir algo. Podemos crearlos
conscientemente y dejarlos evolucionar (eso van a hacerlo de todos
modos como formas de energía que son que buscan mantener su forma, es
decir subsistir). No somos marionetas de los tulpas por crearlos
conscientemente, al contrario, cuando somos conscientes de ellos
empezamos a dejar de serlo (los hayamos creado inconscientemente o
no).
La evolución de la humanidad es el viaje de la consciencia, primero
éramos animales sin consciencia apenas de sí mismos, luego empezamos
a tener cierta consciencia del yo y comenzaron las preguntas. Ahora
el siguiente paso es profundizar más hondo y para ello es igual de
importante saber qué no somos como qué somos. Si nos quitamos todos
los ropajes, todo lo que no somos, hallaremos nuestra esencia. Esto
no puede hacerse sin un sentido histórico (que no novelesco) de
nuestras vidas, no puede hacerse sin memoria.
He hablado poco de tu sueño, te lo dejo a ti, habría muchas cosas
interesantes que comentar pero confieso que me da pereza. Para
recordar mejor los sueños aconsejo tomar algo de polen disuelto en
leche o zumo, ni mucho ni poco, un par de cucharaditas. La postura
también es importante (la postura del yo de tu sueño es
significativa) puede que en la cama adoptaras una postura similar y
eso le diera al guionista de tus sueños la oportunidad de utilizarlo
y que quedara grabado más firmemente. Incomodidades varias ayudan
también, todo lo que haga el sueño más ligero, aprovechar los
periodos REM. Incluso he llegado a pensar que beber aire o tener
gases en determinadas proporciones pueda ayudarnos a volar en sueños,
como si fuéramos globos o zeppelines que flotan al viento. Esta
última frase como cualquier otra que sea gráfica, trate de sueños y
nos llame la atención puede ayudarnos al hacer fijar nuestra
consciencia en este mundo de los sueños.
Quiero llamar la atención sobre un ejercicio muy positivo que puede
hacerse para mejorar la memoria especializada en recordar el pasado
(existe otra especializada en recordar el futuro, también importante
aunque para otros propósitos). Ese ejercicio consiste en preguntarse
de vez en cuando qué hemos hecho en las últimas horas, en sentido
cronológico, tratando de recordarlo con el mayor detalle posible
dadas las limitaciones de tiempo. Si lo hacemos mucho en la vigilia
acabaremos haciéndolo en los sueños y entonces... bueno, entonces es
mejor que lo descubráis por vuestros propios medios.
Pongo fin a este mensaje caótico, sigo teniendo cosas que decir pero
ya he dicho demasiado por hoy.
Un saludo.
javon