Las líneas que, en la vida fetal y primeros meses de la vida, separan
a los huesos constituyentes del cráneo, se denominan suturas y a los
huecos que quedan en la confluencia de varias suturas, fontanelas.
La existencia transitoria de suturas y fontanelas tiene un claro
sentido: el continente óseo que actúa como protección de un órgano
tan vital y delicado como el cerebro, tiene que permitir el
crecimiento del mismo y, concluido éste, ser lo más hermético posible
para incrementar su función protectora.
Pero no es solo ésto. El diámetro del cráneo en el recién nacido es
algo mayor que el del canal del parto por el que debe pasar durante
el alumbramiento. En tales condiciones solo el solapamiento
(acabalgamiento de unos huesos sobre otros) que hace posible la
existencia de las suturas, permite el paso.
El cierre prematuro de una, varias o todas las suturas se denomina
craneosinostosis (del griego sinóstosis = cierre) y, su resultado,
craneoestenosis (del griego estenosis = estrechez) y comportan,
siempre, alteraciones en el volumen o en la morfología del cráneo y
la cara y, solo en algunas ocasiones, alteraciones clínicas y de la
función cerebral (vómitos, cefaleas, déficit neurológicos tales como
retraso mental, ceguera, etc.).
Hay distintos tipos de craneosinostosis ¿Como reconocerlas?.
DESCRIPCIÓN DE LAS CRANEOSINOSTOSIS. Existe alguna confusión en la
terminología pero, a efectos prácticos, puede aceptarse la que sigue:
1. ESCAFOCEFALIA: El cierre precoz y exclusivo de la sutura sagital
que separa a los huesos parietales, lleva al crecimiento del cráneo
en paralelo a la sutura cerrada y a la imposibilidad de crecimiento
transversal. El resultado es una cabeza alargada en sentido
anteroposterior (dolicocefalia o escafocefalia) que recuerda a un
barco volcado, correspondiéndose la quilla del mismo con la sutura
fusionada (escafo, es un término griego que significa barco). No
produce hipertensión intracraneal y es, por tanto, un problema
esencialmente estético.
2. BRAQUICEFALIA: Cierre precoz de la sutura coronal que separa a los
huesos parietales del occipital. Si el cierre prematuro se limita a
una sutura coronal el resultado es la plagiocefalia aunque este tipo
de deformidad craneal puede tener otras causas. En el primer caso el
cráneo es transversalmente ancho pero corto en sentido longitudinal.
Puede ocasionar exoftalmos, hipertelorismo, aplanamiento de la cara e
incluso deficiencia mental. En el segundo, la deformidad es
asimétrica con aplanamiento del lado afectado y de la órbita ocular
correspondiente, y prominencia del lado indemne.
3. TRIGONOCEFALIA (cráneo en cuña): Resulta del cierre prematuro de
la sutura frontal o metópica. La frente es estrecha y prominente y se
aprecia hipotelorismo. Su interés es exclusivamente estético.
4. TURRICEFALIA: Se trata de una forma mixta, es decir una modalidad
de craneosinostosis en la que se encuentran involucradas varias
suturas. Esencialmente el crecimiento del cráneo es hacia arriba
recordando la forma final al de una torre. Aunque sin acuerdo entre
los estudiosos del tema, suelen describirse dos formas: la
Oxicefalia, en la que el crecimiento es hacia la zona fontanelar, y
la Acrocefalia cuyo crecimiento es esférico. Ambas originan retraso
mental y trastornos visuales por acodamiento del nervio óptico.
¿Como las diagnostica el Médico?
El médico puede sospecharlas cuando, en un pequeño lactante, en vez
de palpar las suturas como ligeras depresiones encuentra en su lugar
elevaciones más o menos duras (crestas), así como cuando no palpa, o
palpa de tamaño muy reducido, a las fontanelas. Desarrollado el
trastorno, lo hace por simple observación de la deformidad del cráneo
y la cara pero, para precisar su alcance, puede requerir técnicas de
imágen tales como radiografías, TAC, escintigrafía, etc. Es
imprescindible la valoración oftalmológica del estado del fondo del
ojo para determinar si existe afectación del nervio óptico y, por
ello, riesgo de alteraciones visuales.
¿Como se tratan?
Su tratamiento variará según el tipo y los problemas que acarree.
Casi siempre será quirúrgico, tanto si se buscan mejoras estéticas
como si trata de evitar las graves complicaciones que comportan
algunas de las formas de craneosinostosis. En la actualidad se están
investigando nuevas formas de tratamiento menos agresivas. Si desea
más información al respecto deberá consultar con un neurocirujano
pediátrico que tenga experiencia en este tipo de enfermedades.
Se aconseja la intervención quirúrgica temprana porque los huesos del
cráneo son fáciles para labrar a esta edad, y la cubierta del
cerebro, conocida como la dura, pueden producir el hueso por si sola.
Además, el cerebro creciente puede seguir reformando el cráneo y la
cara después de la cirugía. Aunque la cirugía se hace temprano en la
vida, no hay ningún límite superior de edad para la cirugía.
Suerte y no te preocupes que es algo bastante común y todo va a salir
bien