Os reenvío una propuesta que un compañero ha enviado por un medio
equivocado. Ya le he comunicado que es un poco tarde para una propuesta para
el plenario, sobre todo porque es bastante extensa, pero ahí la teneis.
Saludos,
JMSE
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Autor/Fuente: Hilario Sáez
Correo-e: hsaez@...
Inicio: 04/03/2003 13:00
Fin: 04/03/2003 13:00
Temas: General
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Compañeros,
he escrito esta propuesta para la próxima asamblea del martes 4. Como soy
nuevo en este FORO debo estar diciendo muchas obviedades que ya habreis
discutido. Espero que si es así me las sepáis perdonar. El texto es
demasiado largo, pero como podreis comprobar por el otro documento que he
mandado, tengo una necesidad casi compulsiva de “manifestarme”.
Respecto a la propuesta “Una Estrategia para Parar la Guerra” mi idea es
que, si a los asitentes les parece bien, se plantee como una única propuesta
a la que cabría objetar en su totalidad. Si no hay objeciones o las que haya
no son compartidas por la mayoría, se podría debatir cada una de las medidas
para que quien quiera pueda presentar alternativas.
Hay un aspecto de esta propuesta que, verdaderamente, me preocupa. No es
necesario haber ido mucho al FORO para comprobar que el ambiente es de una
cierta desconfianza tanto entre quienes ya están como (supongo) con lo que
pueda venir de fuera. No quisiera contribuir ha aumentar este clima, que
dificulta que el FORO juegue el papel que todos necesitamos, asumiendo una
iniciativa que posiblemente no me corresponda y que, consecuentemente, puede
parecer pensada para cuestionar el protagonismo de quienes más han trabajado
para que hubiera FORO.
De ahí que si tengo la sensación de que esta iniciativa va a incomodar a
algunos de estos compañeros, prefiera retirarla. Si la presento ahora es
para que quienes vayan a ir a la reunión de la CGT a las 6 tengan la
posibilidad de conocerla por adelantado y para asegurar que si hay
suficiente consenso se haya cumplido el trámite de haber sido comunicada
antes de la Asamblea.
Un saludo,
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UNA ESTRATEGIA CIUDADANA PARA PARAR LA GUERRA
Los tambores de guerra anuncian un inminente ataque a Irak que significará
la masacre de cientos de miles de personas cuyas anónimas muertes se quieren
ofrendar para la fiesta de puesta de largo de un Nuevo Orden Mundial,
pretendidamente justificado como respuesta a los atentados del 11 de
Septiembre pero, en verdad, planeado con anterioridad al pucherazo que puso
a Bush en la Casa Blanca.
Como se dice en el Manifiesto a la Ciudadanía, somos las ciudadanas y
ciudadanos del mundo, con nuestra opinión y actos de protesta, quienes
podemos y debemos conseguir evitar la Guerra y la implantación de este
verdadero Imperio del Mal. Para ello, sin embargo, necesitamos movilizar y
unir a la inmensa mayoría de personas, colectivos, organizaciones e
instituciones que están contra la guerra.
La Estrategia Ciudadana para Parar la Guerra pretende contribuir a este
objetivo tratando de frenar, retrasar y evitar el ataque a Irak y, con ello,
dar el protagonismo y la iniciativa a los movimientos ciudadanos que
pensamos que otro mundo es posible. Como tal Estrategia, está pensada para
ser desarrollada desde plataformas, foros o coordinadoras de entidades
ciudadanas que, como las inspiradas por el movimiento de Porto Alegre, se
basan en el respeto a la diversidad social, la democracia participativa y la
justicia mundial.
En este sentido, la Estrategia ha sido formulada, en primera instancia, como
propuesta para el Foro Social de Sevilla. Este marco de actuación local, sin
embargo, se plantea desde una perspectiva global, por lo que sus acciones y
la propia estrategia tienen un horizonte necesariamente más amplio. Esta
amplitud de miras, sin embargo, no debe traducirse en desbordamientos que
superen la capacidad real de generar consenso y movilización de quienes la
asuman. Para ello, debe mantenerse dentro de una filosofía de empoderamiento
que incorpore el principio de integración de la capacidad de
propuesta-protesta-práxis como instrumento para garantizar la sostenibilidad
de las actuaciones.
De ahí que esta Estrategia deba ser entendida como una propuesta específica
para articular el movimiento ciudadano en torno al Foro con el objetivo
concreto de parar la Guerra y que, consecuentemente, sus orientaciones estén
lógica y formalmente limitadas a las actuaciones y plazos que de ello se
derivan. No obstante, para garantizar la necesaria coherencia entre los
principios ideológicos y organizativos del Foro y los objetivos y
actuaciones inmediatos de la Estrategia, se empieza haciendo algunas
propuestas concretas sobre el funcionamiento del Foro que deberán ser
consideradas estrictamente circunscritas al ámbito temporal y temático de la
actual oposición a la Guerra.
Junto a estas propuestas de funcionamiento del Foro, se presentan además una
serie de orientaciones sobre la organización del movimiento ciudadano contra
la Guerra. La Estrategia debe partir de la capacidad de movilización
actualmente existente, ayudando a coordinar y articular las numerosas
iniciativas y propuestas que se están generando. Al mismo tiempo, la
Estrategia debe establecer una serie de iniciativas propias del Foro que
sirvan, primero, para promover y apoyar estas iniciativas y, después, para
convocar y organizar acciones que permitan evidenciar la extensión y
profundidad del movimiento contra la Guerra.
Para poder asumir estos objetivos organizativos, la Estrategia debe formular
una propuesta de financiación que asegure la viabilidad económica de sus
planteamientos a corto y medio plazo. Esta propuesta financiera no puede
contradecir los principios inspiradores del Foro y de las entidades que lo
componen ni comprometer la independencia o el funcionamiento democrático
asumido hasta ahora.
Con una filosofía análoga, esta propuesta pretende plantear una estrategia
de comunicación que sirva para extender y profundizar el consenso social de
oposición a la guerra sin comprometer la coherencia ideológica de las
entidades integradas en el Foro ni con otras líneas de actuación
emprendidas.
Por último, la Estrategia asume su objetivo de parar la guerra con realismo
y, por tanto, con ambición. De ahí que termine proponiendo una amplia serie
de acciones institucionales para frenar, retrasar y evitar la Guerra. Para
ello, se plantea prioritariamente evitar que se inicien los ataques. Pero,
al mismo tiempo y de forma complementaria, deben promoverse las condiciones
para que, incluso si no se pueden evitar los ataques y la pérdida de vidas
humanas, esta locura no sirva como celebración del inicio de un Nuevo Orden
Mundial basado en el imperio de la opresión, la explotación y el odio, sino
como principio del final de quienes se están queriendo aprovechar de su
poder para imponerlo contra la buena voluntad de la inmensa mayoría de las
ciudadanas y los ciudadanos de este mundo.
PROPUESTAS SOBRE EL FUNCIONAMIENTO DEL FORO.
Como espacio de encuentro de los diferentes colectivos y personas que lo
integran, el FORO es una organización adecuada para canalizar un movimiento
que se tiene que basar en la confluencia de diferentes tradiciones e
identidades. De hecho, los consensos en los que esta confluencia tiene que
asentarse no pueden quedarse en una mera coalición entre organizaciones
enfrentadas por la competencia de la representatividad de la gente que ha de
movilizarse. Ninguna de las identidades, ideologías o intereses que pudieran
aspirar a intentarlo tienen hoy la fuerza para conseguir tal movilización, y
cualquiera que lo intente en nombre de alguna de ellas tiene que evitar caer
en una lógica de la delegación, que se ha manifestado como uno de los
mayores factores de desconfianza en la acción colectiva –especialmente la
política– y, consecuentemente, de desmovilización. Por tanto, si queremos
articular un verdadero movimiento de masas, como el que se necesita para
parar esta Guerra, sólo una organización como el FORO (u otra similar) puede
ser capaz de generar los consensos y la confianza de una ciudadanía tan
diversa y desconfiada.
Para ello, sin embargo, el FORO tiene que encontrar la manera de gestionar
la diversidad interna y externa de tal forma que genere confianza entre
todos los participantes y permita aumentar exponencialmente su eficacia. De
lo contrario, el FORO corre el riesgo de dilapidar un capital social
estratégico en estos momentos debido a una inoperancia que puede contribuir
notablemente a confirmar el mensaje fundamental de la estrategia del
globalismo neoliberal que alienta esta Guerra. Este mensaje nunca ha sido
que el proceso de globalización o la guerra sean justos sino que son
inevitables. Por eso los respectivos movimientos de resistencias se han
formado entorno a consignas como “La guerra no es inevitable” u “Otro mundo
es posible”.
La Estrategia para Parar la Guerra tiene que tratar de enfrentar la
sensación de que “la Guerra es inevitable y la ciudadanía y el movimiento
ciudadano no pueden hacer nada más que protestar testimonialmente". Para
hacer algo más que protestar testimonialmente (algo moralmente obligatorio,
dicho sea de paso) el FORO no puede seguir conformándose con un
funcionamiento que lo limita a discutir plenariamente las acciones en
reuniones semanales poco organizadas y mal debatidas.
Por supuesto, quienes participamos en el FORO y los colectivos que lo
integran, no podemos renunciar al carácter participativo que se expresa en
la soberanía indiscutible de una Asamblea en la que todas las voces tienen
el mismo peso. Pero ello no implica que no haya que dotarse de mecanismos
que aseguren el carácter verdaderamente democrático de las Asambleas, o que
la Asamblea plenaria sea el único organismo posible desde una filosofía como
la democracia participativa.
Más bien al contrario. La Democracia –la “participativa” incluso más que la
“representativa”–, es sobre todo procedimiento. Las críticas que pretenden
descalificar la democracia parlamentaria como meramente “formal”, confunden
la lógica de la delegación, que es lo que la hace menos democratica, con el
establecimiento de normas sobre la forma de tomar decisiones colectivas,
cuya ausencia compromete la eficacia de las deliberaciones y las hace menos
transparentes y democráticas .
Evidentemente, en estos momentos no se trata de desarrollar un reglamento
completo de funcionamiento para las Asambleas. Pero es imprescindible, al
menos, cambiar la dinámica del funcionamiento de los plenarios para que no
se conviertan en frenos a las propuestas e iniciativas de las personas y
colectivos participantes, evitando una lógica realmente muy “burocrática”
que, aparentemente, nos obliga a estar de acuerdo en todo para poder hacer
algo.
Con este objetivo, la primera propuesta relacionada con el Funcionamiento
del Foro consiste en establecer una diferenciación entre “propuestas al
Foro” y “propuestas del Foro”. Las primeras son iniciativas que se
presentan al Foro y pueden recibir el aval y, en algún aspecto parcial, el
apoyo de la Asamblea. Estas iniciativas deberán ponerse en conocimiento de
la Asamblea que las aprobará por consenso o, en el caso de que cualquier
presente objete, mediante votación por mayoría simple. En estos últimos
casos, la Asamblea también podrá establecer por consenso condiciones a los
términos de aprobación. Por su parte las “propuestas del Foro” servirán para
aprobar iniciativas en las que la organización y el protagonismo debe ser
asumido por el Foro. Estas iniciativas deben ser aprobadas por consenso o,
si no lo hay, por mayoría de dos tercios. La aprobación de la propuesta
obligará a la Asamblea a establecer una comisión responsable de su ejecución
y representación, la mitad de cuyos miembros deberán firmar la propuesta y
la otra mitad salir de la propia Asamblea.
Esta diferenciación debería afectar a la dinámica de las Asambleas que, a
partir, de ahora se ocuparían fundamentalmente de conocer “propuestas al
Foro”, a las que dedicaría la primera parte de las sesiones, para reservar
un tiempo adecuado –y en la medida de lo posible preestablecido– para
debatir y aprobar “propuestas del Foro”.
La segunda propuesta de esta estrategia es crear un Comité Permanente del
Foro que se encargue de ejecutar las acciones contempladas en ella. Dentro
de la lógica expuesta, este Comité podría plantearse como la Comisión
ejecutiva de la propuesta al foro “Estrategia para Parar la Guerra”. Sin
embargo, una estrategia como ésta, pensada para un objetivo tan central del
Foro y en un momento de movilización tan intenso, convertiría esta Comisión
en un verdadero Comité Permanente del Foro. Así que, además de por razones
del momento especial, es necesario establecer normas para regular
democráticamente la presencia permanente del Foro en la actual movilización
contra la Guerra.
Este Comité Permanente estaría integrado por una serie de delegados de la
Asamblea que garantizarían la coherencia con las decisiones de la Asamblea,
único órgano soberano del Foro. El Comité Permanente, no obstante, sería un
órgano abierto que tomaría decisiones mediante procedimiento asambleario en
el que los Delegados tendrían sólo la prerrogativa del derecho al veto y del
ejercicio de la portavocía. Respecto al primero, se necesitaría que al menos
dos delegados consideraran que una decisión determinada sólo la puede tomar
la Asamblea para que el Comité Permanente no pudiera adoptar ninguna
resolución y tuviera que esperar a la decisión de la primera Asamblea que se
celebre. Respecto a la portavocía, los Delegados representarían al Foro en
aquellas actuaciones que hubieran sido aprobadas como “propuestas del Foro”.
El Comité Permanente debería aprobar un calendario de sesiones (que en estos
momentos obliga a casi todos los días) y encontrar una o varias sedes donde
poder realizar las tareas que se le encomienden.
En principio, la intención de estas propuestas sobre el funcionamiento del
Foro no es más que establecer unos mecanismos que permitan desarrollar una
actividad con una intensidad y extensión adecuadas al objetivo y momento de
la estrategia. No obstante, el hecho de que las normas sean consustanciales
a la Democracia, no quiere decir que lo importante sean los procedimientos.
La Norma es algo más profundo que los procedimientos cuya capacidad nunca es
imponerla sino ayudar a aplicarla. Sin la cultura democrática de profundo
respeto al pluralismo y voluntad de generar consensos, ningún procedimiento
servirá para solucionar los problemas de funcionamiento del Foro. No
obstante, el Foro haría bien en ampliar su reflexión sobre procedimientos de
funcionamiento democrático al conjunto de actividades y temas.
PROPUESTAS PARA LA FINANCIACIÓN DE LA ESTRATEGIA.
La Estrategia para Parar la Guerra necesita una financiación específica que
garantice su viabilidad económica y la coherencia con los principìos
inspiradores del Foro. Esta financiación debe en primer lugar solucionar los
problemas más graves de tesorería que pueden comprometer el funcionamiento
del Foro y paralizar el desarrollo de las acciones de la estrategia. Al
mismo tiempo, debe establecer los mecanismos de obtención de ingresos para
financiar los gastos que se deriven de ella y evitar deudas que hipotequen
el funcionamiento futuro del Foro.
Respecto a los problemas de tesorería para esta Estrategia, se hace una
primera propuesta de solicitar un crédito a varias de las entidades más
importantes integradas en el FORO (los Sindicatos y alguna otra Asociación
grande - los partidos políticos quedarían excluidos). Este crédito será
aportado tanto en dinero como en especie (incluyendo en ello la cesión de
medios). El crédito se financiará mediante subvenciones solicitadas por un
consorcio de entidades menores integradas en el Foro que pedirán a las
Administraciones autonómicas, provinciales y locales ayudas para desarrollar
programas de sensibilización para la Paz y de apoyo a la Participación, el
Asociacionismo y el Voluntariado en el marco de sus respectivas
convocatorias de ayudas públicas y de las negociaciones que a tal efecto se
emprendan. Los programas que se presenten deberán ser aprobados como
“propuestas del Foro”.
Al mismo tiempo, es necesario asegurar la sostenibilidad de la Estrategia
estableciendo los mecanismos de financiación propia que deben garantizar la
independencia y autonomía del Foro. En este sentido se debe continuar
clarificando la cuestión de las cuotas, pero es necesario elaborar un Plan
de Actividades Económica Por la Paz que vaya mucho más allá de la propuesta
de las banderas. Aunque la elaboración de una propuesta del Foro en el que
se detallara este Plan sería una de las primeras tareas del Comité
Permanente, cabe señalar que además de dinamizar mucho más las donaciones
individuales y colectivas al Foro, debería elaborarse un catálogo de
productos por la Paz que comercializara el Foro y, además de ayudar a
financiarlo, siviera de soporte de la protesta individual que mucha gente
espontáneamente está manifestando. En este sentido debería pensarse en
financiar acciones “propuestas al Foro” mediante la esponsorización de
quienes la proponen o de otras entidades que el Foro y los impulsores
consideren adecuados.
Por ejemplo, la “Plataforma de la Cultura” puede hacer una propuesta al Foro
para hacer una cartelería en la que figure el nombre del autor que hiciera
el diseño del cartel voluntariamente, de la SGAE por ceder los derechos de
sus autores tanto del concierto como de cualquier cosa que se pudiera hacer
después (libro o disco, etc), del Ayuntamiento de Morón por poner la
infraestructura y de la Diputación por pagar los carteles. O, pensando más
en una acción que en un acto, se podría hablar con los periódicos con tirada
en Andalucía para financiar una pegatina con el “No a la Guerra” para pegar
en coches y ventanas que se distribuyera en un día determinado con todos los
diarios que lo apoyen, quedando un stock en manos del FORO para recaudar
dinero en sus actos o acordar con la gente de la Farola y el Colectivo una
forma de reparto de donaciones análoga a la utilizada para la distribución
de su periódico.
Aunque todas estas propuestas (y muchas más que deberíamos estar poniendo en
marcha) tienen siempre una lectura que permite sentirse incómodo con su
utilización o, incluso, disparar los temores sobre su mala utilización, no
podemos conformarnos con tenerle más miedo a conseguir los recursos para
luchar por la paz que a la propia Guerra.
PROPUESTA DE COMUNICACIÓN
La Guerra empezará con un ataque militar sobre Irak pero, al contrario de lo
que interesadamente pretenden hacer creer los estrategas belicistas, ni será
sólo un paseo militar ni se terminará con las oleadas de ataques. La única
forma de parar la guerra es crear un movimiento ciudadano que evite que se
inicien o al menos frene y retrase lo más posible los ataques, presionando
para que tengan la menor cobertura institucional posible y para que quienes
se la ofrezcan queden tan desacreditados que no puedan seguir engañando a
ninguna de las instancias en cuyo nombre actúan.
Este es el significado del llamamiento a las ciudadanas y ciudadanos del
mundo como única “nueva superpotencia” capaz de frenar el unilateralismo.
Aunque todas las instituciones (locales, nacionales e internacionales) de
todos los ámbitos (políticos, económicos, culturales, educativos, etc.)
juegan un papel importante en las estrategias a favor y en contra de esta
Guerra como declaración del Nuevo Orden Mundial, sólo la ciudadanía,
adoptando y manifestando públicamente opiniones, actitudes y
comportamientos, es capaz de parar la Guerra. Por eso es tan importante que
el movimiento ciudadano esté presente de forma continua en los espacios de
formación y orientación de estas opiniones, actitudes y comportamientos
públicos.
El fortalecimiento del propio Foro Social como espacio de encuentro,
reflexión y consenso del movimiento ciudadano, es un primer e importante
paso de un camino que debe conseguir incorporar a la mayor parte de
entidades y asociaciones. Pero la mayor parte de los ciudadanos que han de
formar esta opinión pública no participan en ninguna de estas entidades, ni
siquiera las conoce ni, consecuentemente, las considera todavía un
referente. De ahí que esta presencia no pueda limitarse a las reuniones del
propio Foro ni a la realización ocasional de alguna acción, por muy
importante que sea.
Una Estrategia para Parar la Guerra debe aspirar a mantener una presencia
constante y adecuada en los espacios públicos reales y virtuales. Como
mínimo, es imprescindible ser capaces de participar en el debate público que
de forma continua está teniendo lugar en los medios de comunicación de
masas. Para ello, es necesario que el Comité Permanente se reuna con una
periodicidad adecuada (que en estas semanas tiene que ser diaria) e
incorpore a sus debates un primer análisis de la situación que vaya formando
mediante el consenso una postura común que trasmitir a la opinión pública.
A nadie se le escapa la dificultad de esta tarea (¡pero tampoco lo
interesante y divertido de hacerla!). No en vano se trata de poner de
acuerdo a un montón de personas diferentes, cada una de ellas con opiniones
y propuestas cuyos matices considera decisivos no sólo para evitar la guerra
sino para acabar con todas las injusticias de este mundo y algún otro que se
descubriera. Sólo que, hablando todos juntos de todos los matices, es
difícil que se nos entienda en lo que, precisamente, nos une: Argumentos
para Parar la Guerra.
No nos confundamos a nosotros mismos. La mayoría de la gente está claramente
contra la guerra. Pero como sabemos en este país, no es lo mismo estar en
contra de apoyar la guerra (o en contra de entrar en la OTAN... ¿os
acordáis?) que estar a favor de parar la Guerra (o de salir de la OTAN). Si
los belicistas, al menos los Españoles, estuvieran seguros de que una
proporción equivalente de ciudadanos de este país están dispuestos a votar
contra sus candidaturas (o a crear una sensación en la opinión pública de
que es lo que hay que hacer con quien olvida a los electores), es posible
que tras las elecciones municipales no quedara suficiente PP para apoyar
tanta Guerra.
Lo que se trata es de crear una estrategia de comunicación que sea capaz de
convencer a la gran mayoría de gente que está contra la guerra de que es
posible pararla, incluso si comienzan los ataques. Lo es. No sólo hay alguna
probabilidad de que ni siquiera se produzcan estos ataques si conseguimos
seguir retrasándolos, sino que si se producen contra una opinión pública
mundial claramente posicionada, puede no conseguir la cobertura de la ONU y
terminar generando también en los EE.UU. presiones suficientes para que
también Bush acabe pagando el precio de que los ciudadanos estadounidenses
entiendan por qué han llegado a ser tan odiados: ¡por permitir gobernantes
sanguinarios!
No debemos tener miedo a exponer nuestros argumentos. No es verdad que
intentar convencer a la mayoría de los ciudadanos obligue a una rebaja de
nuestro compromiso o al abandono de nuestros principios. Éste es otro de los
errores históricos del vanguardismo. Obliga a saber entenderse con la gente
y apreciar las razones por las que verdaderamente están contra la guerra. Y
obliga a saber hacer propuestas que sean aceptables por la gran mayoría sin
que ello comprometa a rebajar lo que cada cual está dispuesto a hacer o
decir por su cuenta y riesgo.
Precisamente para garantizar que este compromiso no contradiga los
principios del FORO, es necesario organizar de forma transparente y
democrática el propio proceso de formación de su opinión, así como la forma
en que se transmite a la opinión pública. En el marco de esta Estrategia
para Parar la Guerra, la propuesta es que el Comité Permanente en sesión
abierta se reúna para deliberar las posiciones del Foro frente a los
acontecimientos que se vayan produciendo, y que consensúe posiciones que
transmita a la opinión pública, diferenciando entre las posiciones que
asuman personas y colectivos concretos que están en el FORO y las posiciones
que todos asumimos en nombre del FORO. En este sentido, los delegados de la
Asamblea tendría derecho a veto sobre posturas que consideraran que no deben
presentarse a la opinión pública como miembro o parte del FORO y la Asamblea
estaría obligada a tratar estas cuestiones de forma prioritaria en su sesión
más inmediata.
En general esto permitiría participar en infinidad de actos y reuniones a
los que se podría acudir como miembros de FORO pero sin hablar por él, al
mismo tiempo que se reserva el control de la Asamblea para decidir quién y
qué se puede hablar en nombre del FORO.
Junto a este mecanismo para participar en la dinámica de la opinión pública
que se está dando ahora, es necesario igualmente establecer una cierta
planificación de las propias acciones que el Foro pueda emprender para crear
su propios espacios de opinión pública. La página WEB debería ser el medio
de difusión de las posturas del FORO y podría contemplarse la necesidad de
recurrir a apoyo profesional para asegurar su dinamismo. El grupo de medios
de comunicación debería intentar crear una agenda de convocatorias y actos
públicos donde hacer llegar nuestro mensaje contra la Guerra. Por último, es
necesario saber transmitir una imagen adecuada de la diversidad y amplitud
de las personas e ideas que integran el FORO.
PROPUESTAS DE ACCIÓN ORGANIZATIVA E INSTITUCIONAL
Por último es necesario contemplar la parte más importante de una Estrategia
Para Parar la Guerra que, sin duda, tiene que ver con la organización de un
movimiento ciudadano capaz de convencer a la opinión pública mundial y a la
mayor parte posible de Instituciones de que deben manifestarse contra la
guerra y hacer cuanto esté en sus manos para pararla.
En estos momentos hay numerosas iniciativas para crear comités, foros,
plataformas contra la guerra... que el Foro debe celebrar, promover y
apoyar. Muchas de estas iniciativas se circunscriben a un grupo de personas
que quieren hacer algo. El FORO debe saber animarlos y ponerlos en contacto
con otras iniciativas similares. Otras pueden estar siendo puestas en marcha
por otras entidades y asociaciones. El Foro debe coordinarse con ellas y
ofrecer los mecanismos adecuados para llegar a consensos. En ambos casos,
unas veces se hará como miembros del FORO que por razón del tema, el lugar o
el conocimiento, hayan sido comisionado por el FORO para promover los
contactos; otras veces se hará como Delegados del Foro cuando tenga que
llegarse a compromisos concretos. De nuevo el principio debe ser que todos
podamos hablar como miembros del FORO mientras que no haya un veto explícito
para ello, pero que nadie hable en nombre del FORO más que cuando el FORO
explícitamente acuerde que una persona lo haga sobre un determinado tema.
Con esta filosofía, el Comité Permanente debería elaborar un mapa y una
agenda de inciativas contra la Guerra.
Pero el FORO no puede conformarse con limitarse a contribuir a la
organización del movimiento ciudadano. Es necesario plantear una estrategia
para implicar a las Instituciones. De nuevo no hay que tener miedo a exponer
nuestros argumentos. Hay que plantearlos y saber encontrar consensos que no
cuestionen nuestra independencia ni comprometan nuestros principios. Se
trata de conseguir que la mayoría de Instituciones oigan nuestras razones y
se comprometan con esta Estrategia para Parar la Guerra con las posiciones
que estén dispuestas a compartir.
Para ello, el Comité Permanente debería programar una serie de contactos con
todas las instituciones relevantes para exponer su Estrategia para Parar la
Guerra y obtener el mayor apoyo posible. Se debería empezar por las
Instituciones que representan a los ciudadanos en nuestro ámbito e iniciar
contactos con otros FOROS para promoverlos a niveles más altos. Igualmente
deberían iniciarse contactos con todos los partidos políticos (incluidos los
integrados en el FORO), sindicatos, organizaciones profesionales,
empresariales y vecinales, etc.
Además de presentar su Estrategia para Parar la Guerra y recabar apoyo para
las acciones que sean más compartidas, el FORO debe elaborar una propuesta
de declaración institucional para que, en los casos que sea oportuno y
dependiendo de la evolución de los acontecimientos, se pronuncien a favor de
la solución pacífica de la crisis, en contra de cualquier acción bélica al
margen de las instituciones y de la legalidad internacional, así como que
haga un llamamiento explícito a todos los gobiernos europeos en el Consejo
Permanente de la ONU para condenar cualquier intento de actuación al margen
de este consenso, recurriendo incluso al uso de la capacidad de veto en caso
de presentarse cualquier propuesta en contra de ello. Con ello, se podría
forzar a posicionarse contra un ataque al margen de la ONU y se contribuiría
a crea el ambiente propicio para que Francia se sintiera legitimada para
amenazar con el uso del veto.
Por más que los Señores de la Guerra quieran convencernos de lo contrario,
todavía podemos hacer mucho para ganar la Paz. No dejemos que nos convenzan
de que ya está todo decidido. Incluso después de que empiecen los ataques,
podemos parar esta Guerra.
¡NO A LA GUERRA!
¡¡NO EN MI NOMBRE!!
Hilario Sáez Méndez
FUNDACIÓN INICIATIVA SOCIAL