Santos: Silvano, abad; Ciriaco, presbítero y mártir; Venerio,
Sacerdote, Godeberto (Gotardo o Godofredo), obispos; Antonio,
Antonina, Porfirio, Paulino, mártires; Pelagia, virgen; Curcódomo,
diácono; Florián, confesor; Nicéforo, fundador; José María Rubio,
sacerdote, Juan Martín Moye, fundador de los HH. de la Providencia
de Gao y Ceferino (El Pelé), mártires (beatos).
4 de mayo
Gotardo o Godofredo, obispo (c. a. 960-1038)
Hildesheim es ciudad del noroeste de Alemania, en la Baja Sajonia,
al pie del macizo montañoso del Harz, cerca de Hannover. Hoy es un
gran centro industrial y de comunicaciones; en el siglo XIII era una
ciudad libre del Sacro Imperio Romano Germánico y antes, en el siglo
XI, san Bernardo la convirtió en un centro importante de del arte
románico. Ya era obispado desde el comienzo del siglo IX. Traemos a
la memoria a Hildesheim porque Gotardo fue su Obispo.
Había nacido Gotardo -o Godofredo- en Baviera, y no disponemos de
datos que se refieran a su niñez. Se le conoce ya con datos fiables
cuando en el 990 era monje benedictino en Nieder Altaich y, más
tarde, abad electo de la abadía de Altaich.
Recorrió diversos monasterios de las regiones del Rhin,
introduciendo la disciplina que devolvía toda su pureza original a
la regla de san Benito, un tanto relajada en muchas comunidades, y
con justicia puede ser considerado como uno de los reformadores más
conspicuos de su época.
También bajo otro aspecto se estudia su personalidad. Es uno de los
animadores de la cultura del siglo XI. Su obra de constructor sacro
fue posible por la confluencia de entusiasmos de otro gran hombre
contemporáneo suyo, Enrique II (973-1024), rey germano, coronado por
el papa Benedicto VIII como emperador del Sacro Imperio Romano
(1002), último de los gobernantes sajones, nacido en Abbach, también
en Baviera, que fue un rey peleón -guerra contra Boleslao para
recuperar Bohemia del 1004 al 1018; invadió Italia y fue proclamado
rey de los lombardos; y en 1021 una tercera campaña militar en el
sur de Italia, contra los bizantinos, para someter Capua y Salerno-,
un emperador artista -procurando la construcción de catedrales del
románico- y un hombre santo -canonizado en 1146- famoso por su
piedad y por contribuir a la reforma eclesiástica.
Conocida la persona del reformador entusiasta de las obras sacras,
el emperador Enrique II confió a Gotardo la reforma de otros
cenobios, como las abadías de Hersfeld y Tergensee, y desde que en
el 1022 sucedió a san Bernardo en su diócesis, también fue su
epígono en la continuación de los proyectos artísticos bernardinos,
llegando a terminar la catedral y la iglesia de San Miguel de
Hildesheim.
Su labor pastoral no quedó agotada en las piedras por mucho arte que
pudiera sacarse de ellas. Se esforzó igualmente en arbitrar medios
que facilitaran la enseñanza de la juventud, proporcionó al pueblo
sencillo escuelas y hospitales, y fundó asilos para pobres. Quizá
sea por este trato directo con la enfermedad que intentaba aliviar
en los dolientes, por lo que se le acostumbra a invocar entre sus
muchos devotos en Austria y Prusia contra la gota y los reumatismos.
De todos modos, ha pasado a la historia sobre todo como un gran
obispo constructor.
Murió en el 1038.
4 de Mayo
Beato José María Rubio, sacerdote (1864-1819)
José María Rubio nació en Dalías, Almería, en 1864.
Ordenado sacerdote en Madrid el año 1887, ejerció el ministerio
parroquial en Chinchón y Estremeña, siendo más tarde profesor del
Seminario y Notario de la Curia diocesana. Ingresó en la Compañía de
Jesús a los 42 años y después de cinco años de formación se dedicó
por entero a la predicación, dirección espiritual y ministerio de la
reconciliación. Fue un verdadero padre para los pobres y
abandonados, y formó muchos apóstoles laicos. Murió en Aranjuez el
año 1919, siendo beatificado por Juan Pablo II el 6 de octubre de
1985, llamándole el «apóstol de Madrid».