Queridos hermanos
Hoy quisiera compartir un pequeño testimonio. Fue el martes pasado. Al momento no me di cuenta, pero después, una vez en casa y reflexionando lo que había pasado comprendí que Grande es nuestro Dios!
Y no fue por lo que había pasado, sino por lo que no había pasado... pero empecemos por el principio.
Mientras aparcaba el coche una señora me gritó: Oye! Que no lo vés! Lo estas rayando!
- ay, Virgen Maria! Me puedes mirar si lo he chafado mucho... (Mientras luchaba por separar mi coche
de la carrocería del otro coche aparcado)
- Pues Sí! Vaya rayón! – me contestó.
- Dios mío! Pues aparco y le dejo una nota
Acabé de aparcar, medio temblando por el susto. (Pero cosa extraña, no sentía miedo. Sólo paz., una paz profunda y serena. Una paz que yo no atendía a comprender dada la situación...).
Dije a las mujeres que llevaba en el coche que se bajaran y que yo iba a ir a ver cómo lo solucionaba. Ellas empezaron a bajarse, y en eso que veo que la mujer que me había pegado el grito de aviso se dirige a ese coche y me va mirando.
Crucé la calle.
- Ah! Pero es tuyo el coche!
- Sí – me contestó
- Pues cuanto lo siento de verdad, es que no lo he visto hasta que he sentido el golpe. Cuánto lo siento... ha sido mucho..
- No, mira es aquí, sólo es la goma...- me dijo señalando la parte dañada del coche.
- Pues si quieres arreglamos papeles, porqué para eso pagamos los seguros, para que nos arreglen las cosas cuando pasa esto.
- No! No es necesario.
- De verdad?, - la miré y ella me estaba
sonriendo
- No pasa nada.
- Gracias! – Y me retuve, pues a punto estuve de abrazarla, y no la conocía de nada.
Volví a cruzar la calle, y una de las mujeres me dijo, qué ha pasado?. Yo le contesté; nada, me ha perdonado.
Lo más extraordinario no fue que me librara del papeleo. No os habéis dado cuenta? Que es lo que no hubo?
No hubo gritos, discusiones, insultos...
No hubo excusas ni paliativos...
No hubo rencor
Sólo Amor, Paz y Perdón... Y tanta fue la sobreabundancia de gracia que de poco no la beso y no la abrazo. Me tuve que contener. Dios mío, pero si el coche era nuevo! Cuando lo pienso me doy cuenta; Que Grande Eres Dios mío! Tú, mediaste entre nosotras. Calmaste nuestro corazón, nuestros miedos, nuestro enfado. Tú hiciste que viésemos más allá de las apariencias a un hermano, a una persona querida y amada, a la cual sólo debíamos respeto, amor y admiración. Que grande eres!
Gracias Señor!
**********Lurdes
__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis!
Regístrate ya - http://correo.espanol.yahoo.com/