En cierta universidad se hallaban el rector y la mayor parte del
profesorado discutiendo temas variados durante una reunión, cuando de
repente se les apareció un ángel. Se hizo un gran silencio, y el ángel dijo:
- Rector. En recompensa a todos los servicios que has prestado a tus
conciudadanos, a la humanidad, y por tu gran corazón... He sido enviado
para concederte un premio. Puedes elegir entre:
1) la sabiduria absoluta,
2) riquezas sin fin
3) una belleza perfecta que te hara irresistible a todas las
mujeres.
Sin pensarlo mucho, el rector respondió:
- Escojo la sabiduría.
Y al tiempo que desaparecía entre una nube de humo, dijo el ángel:
- Tu deseo ha sido concedido.
Pasaron varios minutos en total silencio. Mudos por la sorpresa, los
asistentes no reaccionaban.
Hasta que por fin se situaron, y maravillados dijeron:
- Por favor, rector, ahora que posee usted la sabiduría perfecta,
digamos algo.
- ...Debí haber elegido el dinero