El hombre va caminando por una calle oscura. De pronto se encontró con
otro que le apuntó con un arma. El atacado comenzó a reirse.
-¿Se puede saber de qué se rie?
-¡De usted, ja, ja, ja! ¡No traigo ni un centavo!
-¿Y eso a mí qué? Yo soy violador