Dios, preocupado por el auge de las drogas en la tierra, le pide a
Jesús que investigue el tema.
-Bueno, Padre... en mi época no existían tales cosas, tendré que
averiguar de qué se trata.
Jesús envía a sus apóstoles a diversos lugares, para que traigan
drogas, y poder evaluar su peligrosidad.
Al cabo de un cierto tiempo, golpean la puerta del Paraíso, y Jesús
pregunta:
-¿Quién es? Una voz del otro lado responde:
Soy Pedro, traigo marihuana de Jamaica!
Vuelve a sonar el llamador, y ante la misma pregunta:
-Soy San Andrés, traigo cocaína de Colombia!
Otra vez, y:
-Soy San Juan, y traigo hachís de Turquía!
Sigue el asunto:
-Soy San Simón, y traigo LSD de Londres!
Otro:
-Soy San Matías, trayendo XTC de Ibiza!
Nuevo golpe la puerta.
-¿quién es?
-Judas.
-¿Qué traes?
-¡A la DEA y el FBI, hijos de puta, todos contra la pared!!