-¡Doctor, doctor! Tengo los dientes muy amarillos, ¿Qué me recomienda?
-Corbata marrón.
El dentista le dice al paciente:
-¡Caray! Tiene usted la caries más grande que he visto en mi vida.
La caries más grande que he visto en mi vida.
-Bueno, no tiene por qué repetirlo.
-No lo he repetido. Es el eco.
-Doctor, doctor, ¿qué tal ha ido el parto?
-Bueno, todo muy bien, pero a su hijo le hemos tenido que poner oxígeno.
-¿¿"Oxígeno"?? ¡Con la ilusión que nos hacía llamarlo "Federico"!
-Doctor, doctor, tengo tendencias suicidas, ¿qué hago?
-Bueno, pues pase usted por la Administración y pague por adelantado...
-Doctor, vengo a que me ayude con mi problema de doble personalidad...
-Pues pase adelante y platicamos los cuatro.
El doctor llama por teléfono a su paciente:
-Verá, tengo una noticia buena y otra mala
-Bueno... dígame primero la buena.
- Los resultados del análisis indican que le quedan 24 horas de vida.
Pero bueno, eso es la buena noticia
-¿Entonces, cuál puede ser la mala?
-Que llevo intentando localizarlo desde ayer.
Se levanta el paciente después de la operación y dice:
-Doctor, doctor, entiendo que se vista de blanco, pero ¿por qué hay tanta
luz?
-No soy doctor, hijo mío, soy San Pedro.
Va un hombre al psiquiatra y le dice:
-Doctor, doctor, soy incapaz de decir "federico".
-¿Cómo?
-Que soy incapaz de decir "federico".
-Pero si lo dice perfectamente.
-¿De verdad, doctor?
-Sí.
Se va de la consulta, llega a casa y le dice a la mujer: "María, vete al
federico y saca dos cervezas frías, vamos a celebrar que ya estoy bien."
El paciente se empieza a recuperar de la anestesia y pregunta:
-Doctor, doctor, ha sido usted capaz de conservarme la mano?
-Sí, aquí la tiene, en un frasco de formol...
Va un matrimonio al médico y, tras examinar a la mujer, el médico les dice:
-Pues sí, usted está embarazada, pero además tiene tocado un pulmón.
A lo que el marido responde: -No me halague, doctor, no me halague.