Estimados amigos y familiares:
Este articulo fue publicado en el diario El Comercio de Lima el día de ayer, sábado 27.
Léanlo con atención, previene los riesgos de estar inscrito en una de estas redes sociales, en especial Facebook, que a la larga está resultando ser una verdadera estaba, una red a todas luces satánica, que falsea y tergiversa el verdadero propósito que debe tener una relación humana entre personas sinceras.
Esta noticia la pueden leer también en el sitio de El Comercio: http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/HTML/2008-12-27/redes-sociales-que-le-ocurre-amistad.html
Tened cuidado con publicar vuestras intimidades e información privada en estas redes, EN ESPECIAL FACEBOOK!
Les deseo a todos FELIZ AÑO NUEVO!!!
Carlos Gamero
Esparza

Redes sociales: ¿qué le ocurre a la amistad?
19:49 | ¿Qué se puede
esperar de estos amigos que tienen a otros doscientos cincuenta? ¿Hay
generosidad o afán de popularidad ante ese número inabarcable de
amigos? ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
(EFE).-
Las redes sociales se han convertido en un próspero negocio, en un
filón para las técnicas de marketing y en un instrumento de
entretenimiento para millones de usuarios. Pero, ¿qué queda de su
esencia inicial, la de convertir el mundo en un lugar sin barreras para
la amistad?
Nadie habría apostado por algo tan mundano como el
sentimiento amistoso como rival de la pornografía en internet, pero las
redes sociales, con Facebook y Myspace a la cabeza, han roto en 2008
por primera vez la hegemonía de los sitios de contenido sexual en la
web.
¿Tan necesitado estaba el mundo de encontrar amigos? Según
la Real Academia de la Lengua Española, la amistad es "afecto personal,
puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se
fortalece con el trato". Internet parece decidido a redefinir el
concepto y a globalizarlo pero, ¿también a devaluarlo?
"Yo
quiero tener un millón de amigos", cantaba Roberto Carlos. "Los amigos
de mis amigos son mis amigos", dice otra frase popular que parece
adoptada como eslogan por las redes sociales. Pero "quien mucho abarca
poco aprieta", reza también el refranero español.
MySpace, en
principio, explotó la vanidad a través de una visión de
"autopromoción", de casting global, que alumbró a artistas como Mika,
Lily Allen o los Artic Monkeys, que presentaron allí sus trabajos y
fueron escuchados por miles de usuarios.
Facebook, con 140
millones de usuarios activos a día de hoy, basó su encanto, en cambio,
en el experimento de los seis grados de separación -que uniría a todo
el mundo con todo el mundo utilizando sólo a seis personas
interconectadas- y ha convertido la amistad en un valor mercantil al
peso.
Tras la inicial ilusión de reencontrase con personas de
las que se había perdido la pista, antiguos compañeros de escuela o
familiares viviendo a miles de kilómetros de distancia, las puertas de
esta "amistad" se abren ahora bajo cualquier excusa y la información
personal se airea sin tapujos.
Pero, ¿qué se puede esperar de
estos amigos que tienen a otros doscientos cincuenta -por poner un
número- en cartera? ¿Hay generosidad o afán de popularidad ante ese
número inabarcable de amigos?
En la Universidad de California
(UCLA), además, un estudio demostró que, lejos de potenciar el
intercambio de diferentes, los datos objetivos que uno introduce en su
perfil fomentan la endogamia y la autocomplacencia. Como todo, los
investigadores ya han puesto nombre el fenómeno: "homofilia".
"Es
una gran decepción para los utópicos de internet que pensaron que
internet se convertiría de alguna manera en la manera más fácil de
conocer gente diferente", asegura Andreas Wimmer, uno de los
responsables del estudio, y de hecho, comienzan a proliferar redes
sociales temáticas.
Así, Tuenti opera en España, Mixi en Japón y
Cyworld en Corea. Webkinz se centra en los más pequeños y SagaZone en
personas mayores. Incluso hay otras, como Hatebook, que acogen a gente
iracunda.
Pero Wimmer apunta que la amistad es otra cosa. "Dado
que las relaciones íntimas requieren una tremenda inversión de nuestro
tiempo y nuestra emoción, queremos estar seguros de que el otro es
merecedor de esta inversión, y no hay manera de calcular esto si no es
con la comunicación no verbal".
Desde el West London Mental
Health Truth, coinciden con esta visión. Pero cuestionan que un término
como "relación íntima" no esté en proceso de metamorfosis.
"Es
un mundo en el que todo sucede deprisa, en el que todo cambia además
continuamente y en el que basta hacer clic con el ratón del ordenador
para poner fin a una relación", afirmó el psiquiatra Himanshu Tyagi en
la reunión anual del Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido el
pasado julio en Londres.
Esa misma idea de frivolizar las
relaciones fue la que hizo describir al periodista británico Victor
Keegan este tipo de amistad como "la nueva filatelia" en un artículo
para The Guardian donde destacaba que el Facebook puede contemplar ese
grado de comunicación para mensajes que "si mandaras por sms
resultarían intrusivos y en forma de llamada telefónica estarían
totalmente fuera de lugar".
Pero mientras hay muchos estudios
sobre los cambios sociales que esta nueva tendencia pueda ocasionar,
también es motivo de preocupación como reflejo de conflictos añejos.
La
cada vez más omnipresente cuestión del derecho a la intimidad afecta a
páginas en las que fotografías, datos, cumpleaños y gustos personales
navegan con imprudencia y son utilizados por empresas con fines de
mercadotecnia o de selección de personal.
No faltan, por
supuesto, personas desequilibradas que acosan auspiciadas por un perfil
falso e incluso conflictos políticos, como el palestino-israelí, han
trasladado sus cuestiones a hasta quinientos grupos que libran una
candente batalla en Facebook.
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