Nos sentimos piezas perdidas, nos guardaron en la caja de otro puzzle,
equivocados, imposible encajar en él. Lo importante es darse cuenta de
que ese no es nuestro puzzle, intentar forzar la pieza para que se
acople, es un esfuerzo absurdo, innecesario, agotador. Hemos de crear
el resto de nuestro propio puzzle desde nosotros mismos, con lo que
tenemos, una sola pieza. Construirlo a nuestra propia medida, pieza a
pieza, como la primitiva célula original que se va subdividiendo hasta
configurar un cuerpo nuevo, vivo. Invertir el proceso ¿por qué encajar
en un lugar que no es el nuestro? Sólo tendremos éxito si nos
obedecemos a nosotros mismos.