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¡Hola!
Gustav Janouch, un coetáneo de Kafka, nos dejó una curiosa y
expresiva descripción de Franz, en la cual quedan de manifiesto los
problemas que Kafka tenía para relacionarse:
"... sus labios finos lucían una leve sonrisa, que era más el
conmovedor reflejo de una alegría distante y extraña que una
expresión de bienestar.
Kafka siempre miraba a las personas un poco desde abajo.
Su postura era muy extraña, como si quisiera pedir disculpas por
su estatura.
Todo su cuerpo parecía querer decir: Por favor, pero si soy
completamente irrelevante. Me dará usted una gran alegría si no se
fija en mí."
Manel
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