|
¡Hola!
Hay cosas que hacen los demás que nos molestan e incluso nos
humillan. En este punto donde los demás pueden dar salida a su
agresividad de forma más o menos normalizada nosotros nos encontramos
con dos opciones:
a)tener una reacción esperpéntica, airada sí, pero incontrolada.
Nuestro adversario se da cuenta inmediatamente de nuestra debilidad y
nos puede machacar si quiere. Mejor no moverse.
b) Hacer como que no pasa nada y tragar saliva. Te costará un tiempo
asumirlo y te hará daño por dentro pero es la salida menos mala.
No sólo no podemos dar salida a nuestra agresividad; ésta se dirige
hacia nosotros mismos y nos la tenemos que tragar: un mal rollo.
Conclusión: esto mejor no tocarlo. Al final adoptamos el hábito de
no ser agresivos.
Manel
|