¡Hola!
Cuando tratamos de abrirnos a la sociedad nos damos cuenta de que
lo que decimos, lo que hacemos, nuestas actitudes provocan rechazo en
los demás y vemos cómo el vacío nos rodea.
Esto no lo provocamos conscientemente, nos ocurre muy a nuestro
pesar.La postura normal nuestra es: "Acércate a mí, pues estoy solo,
pero mantente alejado porque tu presencia me provoca temor".
Este mensaje equívoco es claro sin embargo para los demás y les lleva
a abandonarnos.
La clave está en que la presencia de los demás nos provoca tensión y
malestar. A partir de ahí nuestro comportamiento va buscando la
ruptura con el otro muy a nuestro pesar. El resultado final es
inexorablemente nuestro aislamiento.
Manel