¿Qué como soy?
Como las olas soy. Y por mil derroteros como las olas voy. Un soplo de
viento cualquiera hincha de mis naves las velas. Un relampago me
impulsa; las corrientes me alientan y elevan a un vaivén que sacude los
corales y remueve las arenas. Soy agua que corre por los canales, los
mares y las numbes. No tengo que pensar en el ruido porque el ruido de
las olas al pasar por las paredes de la proa adormecen al marino, como
las hamacas allá en las sierras al ritmo sutil del atardecer. Me
adapto al color del fondo, al aire que sopla, a las algas del rio, el
soplo de una ballena y a lo mullido de el lecho donde descansa la reina.
El pan me gusta tostado y las bailarinas en punta. Si al Norte llegan
mil gotas, salpicadoras del cielo, a mis sentidos halagan sus gratas
sales y fresco. El mástil que alza mis velas gira, inclina, cede y
vuelve y al puerto llega derecho. El anguila gira, penetra entre las
rocas y resbala entre las manos...dificil es dominarla. Lo digo por mis
sonrientes olas: míralas, tócalas, enjuga tus pesares, bébela, si
puedes y estáncala si acaso; mas, no aspires a aherrojarlas que si
correr no pueden evaporarse si. El pan se consume y las danzas vuelan
en en el sonido de un piso fiel.
Las olas pasan...pasan...pasan y vuelven a pasar mas, la que en mi
está, no es canario que se enjaule asi de ya. Norte a sur en el
Pacifico, sur a norte por acà; amarillo en Amazonas, verde, azul y
mucho mas, cual el iris arqueado coloreado hasta mas ver y...
Cristal es mi color. Sólido en su estructura y consistencia, pero claro
a la visión. Porque como las olas, agua clara soy. Libro abierto, a
veces las páginas de mi vida lucen sus rollitos de espuma danzando
sobre las crestas que se arrastran en ángulos juguetones a los largo de
las playas de la existencia. Báñate en la playa; canta en la pileta,
nada en el fango, si quieres, eres libre de hundir tu cabeza en la
eternidad negra del ancho mar y de ensaltar una ballena, pero anda a
ver si escapas de mis caricias. Y asi como claro cristal soy, fuerte en
mi sencillez sólido suelo tambien soy.
Como las mismas olas soy.
Por los mares corren muchas aguas que los hombres ven con indiferencia
y a veces hasta aun peor. Muchos no ven ni su color...y hasta ignoran
su sabor. Y endulzada la prefieren, embotellada por demás. Allá arriba
claman los orejudos y la turba chilla, ruge, canta, rie ...y se
embriaga con su existir. Si puede, abusa; si no, reclama...pelea,
destruye. Las olas rien y nadan bien. El Norte apunta al Sur. Y el Sur
le envia hielos al Ecuador. Muchos, mientras tanto, mueren de sed y
algunos se ahogan por no poder, tener, ni saber. Yo voy por esos mares
calmando sed, elevando vapor que fertiliza la nube, destilando sobre
los campos gotas de amor redonditas como el sol, claras y deseables mas
que el diamante.
Cuando caiga la lluvia llenaré los valles, y cuando sople la ventizca
helaré los altos. Y entonces aquellos que ven en las olas solo gotas
pasajeras de agua y sal, aunque lleven mas de un pez en su caudal,
puede que un dia sufran de inmisericordioso calor y entonces me
hallarán claro y sonriente ofreciendo el hielo duro, muy duro, pero
bueno para refrezcar. Porque, haga frio o calor, agua limpia, como las
olas soy.
Como las olas soy, y como el agua voy. Nada pido; nada espero. Nunca he
sabido como se asigna el precio a un mendrugo de pan. Se de hambres,
penurias y del llorar de chico con su barriguita hinchada por las
lombrices...se de la perfidia que pretende lavar la sangre de sus
pecados en mi...y se de la poca importancia que los pueblos dan a
quienes con las olas que producen sus gotas de sudor tratan de curarles
el mal. Porque soy como las olas, y entre las olas estoy.
Se del que adula, del que viola del que disfruta inocente la virtud de
vivir y he lavado mas de una cabeza cubierta de cuernos y no de ciervo,
por cierto. Solo una gotita casi nula de agua soy...
Una gotita de agua soy. Pero perdido entre las muchas gotas, entre
multitud de gotitas convertidas en olas voy. Y se tambien del champan.
He llenado la botella. Y tambien la he vaciado...porque, en la espuma
del champan ola de burbujas soy y en los labios de la doncella doy
placer. Y se baña en mi y conmigo se deleita aunque solo una gotita
entre las olas soy. Y el principe infeliz de mi necesita para conquistar
mientras que yo no; yo conquisto antes de llegar. En el mar llené la
botella que les da placer... mientras por los montes retruenan las
rocas, desplomadas en las avalanchas que provoca la lluvia; cantan la
aves y croa la rana. Y algun grillo trasnochado salta por sobre mi
cabeza aunque me sabe sin ojos. Y fluye en la cascada mi espuma y todos
la pueden ver...Todos las pueden ver. Algunos las pueden tocar; muchos
la beben, si; claro está pero esa gotita, esa leve espuma, esa
lisonjera gota que tan ruidosa y arrolladora cae; esa, esa nadie la
encerrará...Ni en la tierra, ni en el mar. Porque...
Esa gotita de agua clara soy yo. Yo que soy un hombre libre...tan libre,
que a lo largo de la vida como las olas voy...y por ese camino voy,
porque...
Como las olas soy.
Gilberto
©GRF 2008