(Este es el tercer marinero de la serie; este el que nadie conoce, el que no escandaliza ni deja huellas de sus vomiteras en las estaciones de policia y ni pago de multas en los juzgados de los puertos que visita.)
Este es un grupo de marineros distintos, al cual pertenecemos unos pocos hijos de los puertos del mundo. Este grupo de marineros está compuesto por hombres cuyas vidas han dejado alguna que otra marca en la historia de muchos pueblos. Y no necesariamente porque se llamen Marco Polo, Erik el Rojo o Cristoforo Gonzalvo Colombo (Cristobal Colón para usted.) Tambien Kwame Nkrume, ese endiablado negro comunista que lleva el mérito de llamarse "Liberador de la república de Ghana" y luego su dictador. Yo lo conoci de marinero en un barco americano, en New York. Y si se me perdona la disgresion, (porque es razón que afecta la historia misma de la humanidad, la raza negra y la vida de Los Estados Unidos de América) puedo decir aqui que Kwame Nkrume sirvió durante la Seguna Guerra Mundial como marinero de cubierta de el primer buque mercante estadounidense con nombre negro y capitaneado por un negro.
El barco se llamaba "Booker T. Washington" en honor al cientifico negro americano. Y su capitán lo era el tambien negro, el primero en llegar a ese cargo, Hugh Brown. Y ese barco era un foco de comunistas negros protegidos por el momento de Roosevelt. Sea.
Krume Era estudioso y amable, en sus tiempos entre las olas y en las asambleas obreras neoyorkinas.Pero a mi marinero, que viene subiendo del muelle a la cubierta de el barco.
"¿Qué, eres marino o turista?"
"Soy marinero, señor."
"Mejor es que lo seas...yo necesito un timonel y no un turista..."
"Perdone, señor, pero yo soy titular, licenciado..."
"¿Y por qué traes tanto equipaje?" y apuntando a mi maleta y baúl escupió
burlonamente cerca de estos.
"No sabe usted, "Bosun" cuanto me alegra que tenga usted mala punteria bucal."
"¿Qué quiere decir...?"
"Que de tener buena punteria con su saliva es probable que ahora estarian los pelos de su cabeza limpiando mi maleta; eso quiero decir."
"¿Usted y quien mas....?"
La pregunta no pudo salir completamente de su boca, porque la sangre del labio roto, desde la cubierta donde habia caido, se lo impedia.
"Yo, señor, y mis puños."
"Oh, ya veo que vamos a tener un viaje divertido, mister timonel."
" A no dudarlo, Bosun." Le tendi la mano y le ayudé a pararse.
"Hell, man; you sure pack a punch. I was only jocking."
Y asi empezamos un nuevo viaje, con un nuevo equipo humano, en un barco diferente, desde otro puerto, en busca de nuevas rutas, por nuevos derroteros que, aun cuando se les use mil veces, siempre nuevos vuelven a ser. Y la vida del planeta sigue sus vueltas, revuelos y tumbos.
Y mañana en otro puerto, y otro, y otro mas. Y las ratas humanas siguen sueltas en sus propias vidas que las putas necesitan para alimentarse, los bares para su negocio y la policia para, muchas veces, tener a quien robar, abusar y multar.
Y si ese puerto se ajusta a las condiciones humanas apropiadas, como hemos dicho en otra parte, y el puerto esta en una ruta estable de un puerto a otro a escala fija, se justifican las caricias del amr de cada puerto, para unos marinos. Si, claro; pero la tripulación es de humanas existencias compuesta. Y es ahi donde el equipaje de el timonel tiene su nicho. El tercer marino llega al puerto y pocos lo notan.
Este tipo de marinero, una vez asegurada la nave, los requisitos tanto de el puerto y la nación, como de su empleo, han sido satisfechos, se afeita, se acicala bien, envia su ropa a la tintoreria con esos buenos agentes que vienen hasta los muelles en busca de ropa que limpiar, se pone saco y corbata y se aleja del muelle y de su entorno casi animal.
Por algo las ciudades tienen templos, palacios, teatros, cafés, parques y universidades. Una ópera, un concierto, una conferencia, un recital, un coctel en el boulevard, una tortilla en el mirador, un vaso de vino servido de la propia pipa en que se cria.... La casita donde naciera en gran navegante, la quilla del velero de Marco Polo, El Muro de Los Lamentos, La Torre inclinada de Pisa y la casa de Nicolo Machiavelli....
Brahms, Puccini, Richelieu, Robespierre, Bakunin, EL Vaticano, La Sorbonne, Gibraltar, Zulues, hembras, historias, Las Cruzadas.... Todo es poco para este cerebro. Hay sed en la mirada; hay un buscar de horizontes, un tambor que retumba y augura truenos y centellas adelante, mientras el cofre se va rellenando de páginas rosa, gris, ocre y oropel entronados en el nácar puro de un caracol. La soprano que se ilusiona con aquel espectador que la aplaude de pie; el maitre que le ofrece el mejor vino de la cosecha del cien; los celebrantes de la mesa cercana que le reconocen como transeunte y le ofrecen de sus manjares y el pianista que le preguna de donde es para ofrecerle su rendición de "Habanera Tú" y le hace llorar.
A los hijos de rico se les manda estudiar a las universidades extranjeras y se les llena la cachimba de orgullos milongueros para su superioridad social. Una universidad basta. Un titulo, grande o chiquito da estatura social. Un doctorado puede conseguir a un marido extranjero, aunque solo sea para exibir sus ojos verdes. El marino es, por lo regular hijo de pobres. De ahi su fama. Pero... No todo lo que brilla es oro, y el diamante es carbón antes de ser anillo de compromiso. Los opuestos sacan chispas, como en los cables electricos. Y de ahi sale brillo. En los pantanos de aguas negras salen lirios blancos y el cisne sale limpio.
Un poquito aqui, un curso acá, una lectura, un libro de texto, un exámen fuera de tiempo y una voluntad firme y sonriente pueden conllevar a mas de una carrera, en mas de un plantel y con mas de una cultura....sin tener un padre poderoso. Pero, esos si, como ese divino poema, La lágrima Infinita: "...y jamás lo sabrás"
Ganas da de correr hacia las tinieblas del pasado para vivir y navegar otra vez. El marino que tiene en cada puerto un amor tiene una aventura. El que solo vive como la basura en la corriente solo recibe mercancia de mala muerte empacada en sucias camas de pocilga... en la cara lleva ese marino la misma suerte sobre las aguas que el delincuente en las cavernosas cuevas de sus prisiones. Vidas embotelladas en fango sin el favor de ser el genio de la botella, aunque se alimenten el vicio con su espiritu.
Los hombres buscan, por el bestial instinto de la carne, en cada vuelta de la esquina la comunión de la carne. Vicio pueden llamarle pero es necesidad, es instinto, es el grito desgarrador de las fibras todas unidas en una necesidad que nos impulsa a procrear mientras nos exige el disfrute. Vaya y sea usted santo; yo no. La mujer, por hay anda aquel griego llamado Homero con su arboleda, es semilla que se siembra, germina, se desarrolla y crece en frondoso árbol, da sombra, da flor con aromas , da fruto causa evaporación, oxigeno, nube, aire, lluvia, y sostiene la tierra a sus pies para evitar el despredimiento y los deslaves que causan los temporales, las aguas, el viento y el hacha. Mientras tanto el hombre es el que pisotea la semilla, acaricia la propiedad, troncha y se adorna de la flor, toma y se come el fruto, bebe el agua, se guarece del temporal, liba la miel y luego usa el hacha para hacer un taburete o o carbón....y puede navegar con los vientos por los del son. Y en cada puerto y ciudad hay una que es el árbol intocable, es la flor mas solitaria, a veces, muy solitaria.
Pueden llamarle Historia, Llana, cedro, o Reserpina, pero es mujer. Es soltera, casada, divorciada, viudad o abuela. Es rica y poderosa, o simple ama de casa. Es decente, limpia, religiosa y muy respetada... pero es, tambien, humana, hecha de carne y hueso y con sentimientos y necesidades en la carne. Aunque puede ser muchas cosas y solo necesitar o desear una experiencia nueva, o única y ajena. Pero el "que dirán" la limita, y limita sus posibilidades de satisfacer sus anhelos, porque los otros, sus vecions, amigos y parientes simplemente esclavizan a la mujer con sus comentarios, las mas de las veces.
¡Ah, dichoso arbolito de tu barrio! Mi barco entra en puerto. Esta noche reimos juntos y ya. Al amanecer no recordamos otra cosa que no sea el divino secreto de habernos amado. El barco parte y por siempre el goce en silencio es mi premio, su premio, nuestra gloriosa fortuna que no es bosque ni trigo; no es juramento ni duelo, ni queda enmarcado en los chismes, pero que es nuestro, muy nuestro y mejor. Y ni novio ni marido ni el director de la orquesta pudo enriquecer su partitura con sus besos ni rajar las copas de nuestros labios de ayer.
Y el barco parte del puerto y parte hacia el nuevo horizonte. La espuma se hace un frijol. Las marsopas y los delfines danzan con Juventino Rosas, y el sol castiga mis rostro que sonrie sin que los otros sepan por que. Muchos cuentas de sus "aventuras con Joaquina" y los noruegos prefieren llamarlas "Margarita". Yo prefiero sonreir.
Y durante el regreso oimos nuevamente alguno que otro brutal criatura: "Ese se cree que es turista."
"Si, muy especial, no se junta con los pobres..."
Alguna universidad un dia llena sus aulas con uno de estos marinos, ahora en la playa. Tambien un dia tribuna y tribunal, aula y construcción, barrendero, fogonero, juez, maestro y constructor se encuentren almorzando en alguna taberna de la esquina...marineros ayer mientras debajo del puente cercano se encoge entre harapos un hombre, destruido por el vicio, enfermo y sin comer, que solo ha vivido en el mar, en la cantina y el burdel.
Y el cocinero mira regocijado a la vez que celoso cuanto disfrutan el producto de su esfuerzo, hamburguesas y papas fritas que cocina a diario para mantener la mujer de cada puerto que ayer fueran de cada puerto su amor.
Y al final de el almuerzo la vida sigue. El timonel de ayer, capitán mas tarde y profesional hoy, en la academia, en el foro y en el foco de la atención de la ciudad, tal vez un dia abra el baul que ayer en sus viajes le sirviera para guardar corbatas y ganar sorna, y ahora lleva dentro de sus entrañas el olor de perfumes que una vez embellecieron las noches de muchos cielos lejanos y depositaron en el puerto de su alma anclas de besos, sonrisas y malabares llamados mujer.
Y nadie se lo imagina hoy marinero ni tampoco tuvo en cada puerto un amor. Todo puerto fue solamente una escala, una noche, un suspiro, una copa, un adios y un recuerdo para el baul de mi pasion.
Y sonaron los tres cornetazos. La proa apunta a la corriente, el ancla ha subido, el paso es de avance, y los tripulantes corren azuzados por contramaeste y oficiales...Las olas se agitan, la noche anda cerca y las alas de las gaviotas se alejan.
Atrás queda ella; la que quiso ser reina y se quedo de soltera. Anoche tal vez la hice reina yo. Quizás fui el primero....quizás fui el primero, o tal vez me mintió. ...mas que te importa, marinero, anoche...anoche, si no la hiciste reina, ella te hizo dios.
¿Es asi, o no? ¿....?Sigue creyendo entonces que tienes, En Cada Puerto Un Amor.
Gilberto
©grf2008