MUCHO, MUCHO MAS JOVEN
En: y a mi aldea la isabela
No tuve aletas de quelonio ni de escualo.
Ni me arrimé a la restinga para amparo
Ni sali a resollar frente a aquel faro.
Esquivaba la restinga y el sargazo
de las gaviotas tambien los picotazos.
Como no fui marinero no encallaba,
pescaba en lo bajito con un palo.
Temia a las tenazas del cangrejo
y los mantenia a raya y desde lejos
.
Me iba a veces al anden,
agarrado en el ultimo vagon del tren.
y a comer azúcar a los almacenes
y eludir a los mosquitos y jejenes
-comia ostiones dia tras dia
esos yo mismo los abria-
En la primaria no era muy aplicado
pero mucho mas que los de al lado
-no queria ser ostionero consumado-
No leia revistas de vaqueros
ni de tarzan,superman o del llanero,
ni tenia aspiraciones de guerrero
Me enamoré de las niñas muy temprano
me escondia para que ellas no me vieran
cuándo mi madre me llevaba de la mano
Y le escribia versos a mi maestra,
me retorcia la oreja con la diestra
y me "jalaba" la otra con la siniestra
La jacarandosa y tentadora
tanta veces codiciada.
A veces la acechaba
e inmaginaba
que me sedujera la seductora
-aquella mujer pecadora-
La critica del pueblo entero.
Yo era joven y sin dinero
y ella cobraba por hora
Con mi bicicleta mal encentrada
la engrasaba todas tardes con aceite,
a echar a andar por los caminos
y mirar los manglares con deleite,
parecia a un maja que serpentea
por las calles retorcidas de mi aldea,
esquivando los charcos y la marea
y los caminos rellenos por los cujes
se atascaba hasta la mitad: sin ver que arrea,
y le pedia a algun amigo que me empuje
hasta romperme los rodantes y los bujes
El horno del viejo Juan,
casi sin humo y extinto
que aunque estuviera apagado
me ponia de sudor retinto,
no como del negro congo el cachimbo,
que era mas blanco y era mas limpio.
Nunca pude saber entre del negro y el de Juan
cual era el de mangle prieto, mangle rojo o pataban.
Cansado llegaba yo a mi casa
con los pantalones llenos de grasa
y la camisa blanca; casi negra
me abuela me consentia y resongaba
y los metia en la batea y los lavaba
-En lugar de yo cantar, recitaba poesia
y que hablando loco y solo la gente se creia-
Era yo de la iglesia el campanero
de los que ayudaban, era yo el mas fiero
por mis brazos curados de remero
se tambaleaba el campanario y la cornisa
y que el pueblo supiera que habia misa
La carreta vieja con un desparramado fleje
con las ruedas cansadas; mas que el eje
y mas tercas y laboriosas que su mulo,
me guindaba a ella con disimulo
y el viejo cascarrabias y mañanero
con molestias gritos y reproches
me maldecia el carretonero a troche y moche
replicaba que eso era pa' trabajo
que me zafara ;volando que no era un coche.
-si se me iba de las manos el papalote
siempre lo encontraba junto a un bote-
De pelotero ni se diga
por mil guante y bate es que jugaba
mi madre reprimia a los de mi bando
ella ni entendia ni asimilaba
el porque yo estaba jugando
El tren estruenso tras el patio rechinaba.
El fogonero mas negro que el carbon andaba
y hasta el calor de la caldera yo agarraba.
De esa mole de hierro comprimido
me recuerda y pasa por mi sien aquel sonido.
Lorenzo Sanchez