
En 1898, en las farmacias de Alemania se vendía sin receta.
El principal argumento que se esgrimía para recomendar su uso era: "Cura la dependencia a la morfina".
También se hablaba de sus poderes curativos para combatir la tos y se la presentaba como un jarabe increíble.
La publicidad en The Boston Medical and Surgical Journal exhibía: "No es hipnótico y no provoca adicción".
Su denominación como Heroína fue acuñado por la Compañía Bayer creadora también de la exitosa aspirina.
Todo el tiempo estamos usando tratamientos, planes, argumentos y recetas magistrales.
Pero, lo que afirmamos taxativamente como bueno para algo,¿ lo es realmente?.
Lo que pensamos que cura muchas veces sólo resuelve las propias creencias hipnóticas de quienes prescriben.
Especialistas en procesos de Cambio y Crecimiento
4295.7912 www.concaponline.com