--- El lun, 22/6/09, Alvaro <
salluc3@...> escribió:
> 3 entrevistas a Jose Maria Granados en las cuales ya va
> comentando mas
> cosas sobre el proximo regreso de Mamá con sus primeros
> conciertos en
> Julio y Agosto, previos al nuevo disco "La mejor canción"
> que saldra en septiembre 2009:
>
>
> * de
http://www.elgiradiscos.com/2009/06/entrevista-jose-maria-granados.html
> * de
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Volvemos/nombre/perdido/historia/elpepiesp\
mad/20090108elpmad_14/Tes
> * de
http://www.clubvidabuena.es/cvbradio/cuerpo/Noticia.asp?IdNoticia=161
Transcripcion de esta ultima entrevista a José María Granados en CVB Radio,
del 16/06/2009:
* de
http://www.popes80.com/noticias.php?id=1553
y
http://www.popes80.com/noticias.php?id=1555 , 13/07/2009
"Cuando desaparece gente de mi generación me dan más ganas de seguir"
El próximo jueves, 16 de julio, tendrá lugar el primer concierto de Mamá
después de más de diez años. Con motivo del esperado regreso, esta semana
POPES80.com hace un completo recorrido por la trayectoria de la banda y de su
líder, José María Granados.
A continuación ofrecemos la transcripción de la primera parte de una
entrevista que realizaron Arancha Moreno y varios miembros de POPES80.com a
José María Granados en el programa El Club de la Vida Buena, en la emisora de
CVB Radio.
¿Eres un músico de profesión y vocación?
¡Y muy viejo ya! Sí, de vocación de toda la vida, llevo haciendo canciones
desde los diez años.
¿Y cómo se enfrenta alguien a hacer una canción con esa edad?
Plagiando. Cogía la guitarra, la tocaba, y después me daba cuenta de que la
canción que acababa de hacer ya estaba inventada, y que la había oído en el
disco de mi hermano... ¡Hasta que conseguí que nadie se diera cuenta de que
todas mis canciones son plagios!
Muchos no sabrán que eres malagueño, después de dedicarle un disco a la
capital, aquel En Madrid.
Soy malagueño, de Ronda, pero me vine a vivir a Madrid con dos años, así que
llevo viviendo en Madrid casi toda mi vida, aunque toda mi familia es de allí.
Estás viviendo una etapa bastante intensa: además de tocar en solitario vas a
enfrentarte al primer directo -después de muchos años- de tu antiguo grupo,
Mamá, con tus compañeros Carlos Rodríguez (bajo) y Miguel Ángel Gutierrez
(batería). ¿Te tiene absorbido este regreso?
Totalmente absorbido no, porque si tocamos mucho luego la fastidiamos. Pero sí,
estamos ilusionados y nos lo estamos pasando bien, que era lo importante. No
teníamos ninguna intención de salir como Mamá, ni es ningún tipo de regreso
como fue lo de Nacha Pop. Estaba grabando canciones para mi quinto disco, y
tenía muchos temas que me parecía que sonaban como Mamá tendría que sonar
ahora, y se lo dije a Carlos. También me apetecía mucho tocar con viejos
amigos, normalmente toco con banda, que también son mis amigos, pero no es lo
mismo. La concepción de grupo no es lo mismo: son músicos profesionales, les
tengo que pagar... Es distinto. Voy a seguir sacando discos en solitario, pero
me apetecía mucho sentarme con Carlos y trabajar en esto.
¿El resto de tus ex compañeros han seguido en la música, o la llamada les
pilló por sorpresa?
Carlos siempre ha estado dedicándose a la música, tocando con gente, haciendo
producciones... Estuvo también con Manolo Mené (antiguo guitarrista de Mamá,
que falleció en 2004) en el grupo Lola, y Guti también tenía un grupete. No
están desentrenados.
Dices que suena a trallón, ¿por qué?
Estamos muy fundidos, son días de mucho calor para ensayar y estamos ensayando
bastante, es muy agotador. Está muy bien, es muy emotivo, muy emocional. Nos
pega fuerte.
El del próximo jueves, 16 de julio en Premier Terraza (antigua La Botellita de
Equinoccio, en Majadahonda) en Madrid, es el primer concierto ¿después de
cuántos años?
Hicimos una gira después del disco en directo de Mamá, que se grabó en el 96.
Estuvimos tocando en el 97, allá por octubre o noviembre, Guti, Carlos, Manolo
y yo. Ahora estamos los tres que quedamos y dos nuevos. Hemos cambiado de
papeles: Carlos deja el bajo para tocar la guitarra, Salva Ruano que era
batería con Lola va a tocar la guitarra, Guti sigue a la batería y al bajo
está Pepe de los Happy Loosers. Yo estaré cantando y con la guitarra.
¿Cómo estáis preparando el repertorio para este concierto?
Montando los temas antiguos y los del nuevo disco. Los temas nuevos están más
recientes y es más fácil, pero los antiguos son más complicados porque hay
que partir de algún arreglo. Nosotros los tocábamos en los discos de una
manera, en directo de otra, cuando los tocamos en el 96 aberramos muchísimo y
los tocamos de otra manera también. Yo he optado por los arreglos originales de
Mamá.
¿Qué temas antiguos sonarán?
Tocaremos El número equivocado, que tocó después Modestia Aparte, pero será
nuestra versión; Hora punta en el metro en la versión de Mamá, y Nada más,
que versionaron también Los Secretos.
¿Volvéis para un concierto o unos cuantos?
Volvemos para presentar un disco nuevo, que sale en septiembre. Está
prácticamente acabado, pero le faltan algunos retoques. Luego haremos más
conciertos y volveremos otra vez a Madrid.
El disco, llamado La mejor canción, recoge temas nuevos, salvo dos maquetas que
habéis rescatado para la ocasión. ¿Por qué?
Son todos nuevos salvo dos temas de Manolo y de Carlos. Estuvimos viendo el
material, cogimos dos canciones y las hemos hecho otra vez, pero hemos dejado un
solo de guitarra de Manolo, porque queríamos que estuviese presente.
Mirando al pasado
¿Crees que Mamá fue uno de los grupos maltratados de los 80?
Yo no me puedo sentir maltratado, fundamentalmente porque estoy vivo. Lo digo en
mis canciones continuamente. Cada vez estoy más productivo; cada vez hay más
gente de mi generación que está desapareciendo y cuando sucede me dan más
ganas de seguir. No es porque me de miedo, sino porque creo que hay que
aprovechar para hacer cosas, no encerrarme. Maltratado no, porque tener la
posibilidad de sacar ahora otro disco, aunque no sea en una multinacional
potente, para mí es una maravilla. En cuanto a Mamá, quizá nos separamos
demasiado pronto, nos separamos justo antes del auge de los conciertos, en el 84
y el 85 los Ayuntamientos pagaban un dineral, pero nosotros nos separamos antes.
Vuestra historia fue corta e intensa: aparecéis en el 79 y os separáis en el
83.
Eso le pasó a muchos grupos; nuestra historia se puede equiparar con la carrera
de Los Secretos y de Nacha Pop. No tiene nada que ver, pero el tercer disco de
ambos grupos eran de ruptura o de final. Los Secretos tardaron bastante en
publicar el siguiente trabajo y dieron un cambio hacia el country; Nacha Pop se
fue a DRO, a una discográfica independiente, en vez de una multinacional... Los
que empezamos en el 79 en el 83 vivimos un momento crítico, nosotros nos
separamos y otros finalmente siguieron en otras condiciones.
Mamá y Los Secretos siempre han ido de la mano. De ti decían que eras el sexto
secreto.
Álvaro es más joven, ahora ya las licencias de edad no son tantas como
entonces, pero cuando le conocí era muy jovencito. Yo era más de la
generación de Enrique o de Javier; me ligaba una amistad con Enrique y a él le
gustaban mucho las canciones de Mamá y como nos habíamos separado él cogía
canciones. En el tercer disco sacó una canción nuestra que no habíamos sacado
nunca, Callejear, que ahora también la tocaremos en directo; más tarde sacó
Nuevo color, que nosotros tampoco la habíamos sacado de forma oficial, eran
canciones de un posible tercer disco nuestro que luego nunca llegó a salir.
También sacó Nada más y Estás muerto (que esa evidentemente no la vamos a
tocar). Otras canciones, como Margarita, La última vida de un gato o Corazones
de cartón fueron canciones para Enrique.
2ª parte:
¿De dónde vino el nombre de Mamá?
Nosotros nos llamábamos Doctor Farmacia y sus helados de coco. El primer
concierto de Mamá fue en la sala El Sol y Mario Armero, que nos llevaba a Nacha
Pop y a nosotros, como patrocinadores, nos dijo que no nos convenía ese nombre.
Había allí unas revistas que se llamaban Pre-mamá y alguien sugirió que nos
llamáramos Mamá y así se quedó. Tampoco pensamos que esto fuera a tener la
más mínima repercusión.
¿Cuándo te subes ahora a ese escenario, al de la sala El Sol, ¿qué recuerdas
de aquella vez?
En aquel primer concierto nos criticaron muchísimo porque no llevábamos muy
buena imagen. Entonces la imagen era muy importante y la gente que iba a esa
sala era un hervidero de colorines almodovarianos. Nosotros íbamos normales,
pero la gente allí iba muy vestida, muy moderna. Pero vamos, eran "cien
pollos", tampoco había mucha gente. Ahora cuando me subo me lo paso mucho
mejor. Si no me lo pasara bien no lo haría. Los conciertos son como faenas en
los toros, vas a por todas.
¿Cómo surgieron tus grupos posteriores, como Los Frenillos?
Después de Mamá tuve un grupo muy siniestro, Los Restos, un grupo fantástico
donde estaba Fernando Illán, que luego fue productor de Rosario. Hace un par de
años volvimos a tocar juntos, pero sólo sacamos dos singles. Con Los Restos me
cansé de la mala suerte, porque no se parecía nada a Mamá y nos dieron palos
por todos lados, y saqué un grupo más comercial, Los Frenillos: eran unos
tiempos más alegres de los 80, ahí nos lo pasábamos bien. Yo era el
vocalista, salvo en algunos temas, como La primavera, que cantaba Jorge o La
estrella de la ola, que la cantaba Jesús Pacheco. También estaba Nono, uno de
los primeros guitarristas de Mamá, y venía con nosotros Rodrigo García, el de
Canovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán.
Influencia de las letras de Antonio Vega
En una entrevista que te hizo El País, dijiste que Mamá en sus inicios no
escribía buenas letras, porque no sabías escribir. ¿Piensas lo mismo?
El otro día decía, en un homenaje que le hicimos a Antonio Vega en la Feria
del libro, que a mí me sorprendía mucho escuchar sus letras la primera vez.
Él sí tenía un bagaje, escribía muy bien. Las letras que yo escribía no
estaban bien acentuadas, yo escribía las canciones en guachi-guachi, que se
dice; cogía la guitarra y cantaba, luego metía la letra como podía. Ahora no
lo hago así, compongo la letra y la música más o menos a la vez.
De hecho, dices que Antonio fue la persona que más te influyó a la hora de
cuidar los textos de tus canciones.
Sí. Cuando salimos nosotros no había mucha tradición de hacer canciones pop
con esa intensidad que ya hacía Antonio desde el principio. En Chica de ayer
dice "Las calles mojadas te han visto crecer"; no es una frase al uso de lo
que se podía decir entonces en una canción de amor. Muchas otras también: en
el segundo disco empieza a hablar de la física, que le encantaba, con los
voltios que iluminan tu corazón en Alta tensión, o entra un rayo por el
tragaluz, la tormenta... O cuando hace Una décima de segundo. Yo lo encuentro
bastante difícil. Él sabía escribir, y escribía con el corazón. Sus
canciones llegaban mucho.
¿Cómo surgió Qué tal, aquel tema que grabasteis juntos?
La canción ya estaba hecha, como todo el mundo le pedía baladas yo le pedí
que cantara un rock and roll. Antonio hacía lo que le dijeras, se aprendió la
letra en el coche y en quince minutos, hubiera preferido que hubiera cantado él
todo el tema, la cantaba infinitamente mejor, pero qué se le iba a hacer, era
mi disco...
Se ha unido muchas veces los nombres de Enrique Urquijo y Antonio Vega como
grandes letristas de nuestro pop. ¿Qué crees que les diferenciaba a la hora de
sentir la música y expresarla?
Enrique era muy emocional, muy emotivo, y Antonio tenía un mundo interior tan
profundo... A Enrique yo le veía venir más, si le enseñaba una canción
sabía si le iba a gustar; a Antonio creo que no me he atrevido a enseñarle
alguna canción alguna vez. Eran dos personas distintas, dos personas
cariñosas, vitalistas, pero con dos formas de componer distintas. A mí me han
influido los dos, pero yo al principio me parecía más a Enrique, hacíamos las
cosas de una manera más parecida.
Dicen que Antonio, Enrique y tú sois la "santísima trinidad", eres el
tercero que sale a la palestra cuando se habla de ellos...
¡Pues toco madera! Yo creo que es por nuestros comienzos. Cuando empezamos, los
tres grupos éramos los que llevábamos un poco las riendas de aquel "pop
baboso", en el Teatro Martín una semana tocaba uno, otra el otro... Entonces
se hacía algo más rock urbano, había muchos cantautores, canciones
políticas... Se había perdido una tradición pop.
En POPES80.com hemos iniciado una campaña para reivindicar que Madrid dedique
una calle a Enrique Urquijo. ¿Qué te parece este tipo de iniciativas?
No soy muy de homenajes, pero cualquier reconocimiento a mi amigo Enrique es
estupendo. Sí creo que se mediatizó mucho el fallecimiento de Antonio, pero el
de Enrique por una serie de circunstancias no tuvo esa repercusión. En una
época determinada los medios venden la historia de una manera. No pienso que
Chica de ayer, como dicen ahora, fuese una canción que marcó a tanta gente,
porque es mentira. Con el paso del tiempo quizá sí, porque la escucharon
veinte años más tarde probablemente. Luego se mediatiza todo, es normal. Ahora
se saca la canción por todos sitios, y como la gente la ha oído tantas veces
pues al final se creen que puede ser la canción de su vida. Si a Antonio le han
puesto una plaza, a Enrique una calle. Pero me hubiera gustado más que se les
hubiera reconocido en vida que es cuando se tiene que apoyar a los artistas que
llevan muchísimo tiempo, como ocurre en otros países. Los Secretos llevan una
trayectoria que han
marcado un montón de generaciones. Si es cierto, reconócelo. Y con Antonio
igual, estaba tocando en Clamores, pero ese gran reconocimiento que todo el
mundo le ha dado luego no sé si lo tenía.
En esta vuelta a los escenarios, ¿con qué idea retomáis el grupo ahora?
Lo que vamos a hacer con Mamá en los conciertos es recuperar el espíritu que
tenía el grupo al principio: una descarga de adrenalina y sudar la camiseta. Si
esto fuera un regreso con cuatro músicos de sesión, cuerdas, metales y todo
programado, yo no lo habría hecho. Que nos encontremos cantando temas como Hora
punta en el metro o Chicas de colegio... Son muchos recuerdos, emociones. Con el
paso del tiempo hay muchas cosas que te unen, recuerdos de gente que ya no
está, como Manolo o Enrique, muchas cosas que hemos vivido juntos. También
tuvimos la suerte de que no fuimos un grupo que se quemase, éramos así.
Nosotros en la gira del segundo disco ya no tocábamos ninguna de las canciones
conocidas del primer disco, la gente se extrañaba y se cabreaba. Ahora ya lo he
aprendido: cuando estás en un escenario hay que hacer las canciones que la
gente quiere oír, pero cuando uno es muy joven pasa de todo, y fue eso lo que
nos ocurrió: pasamos de
todo y pasaron de nosotros.
¿Ahora eres más reflexivo, piensas más las cosas?
No, no me las pienso mucho. Me ha costado trabajo; siempre me ha gustado
trabajar con bandas distintas, he trabajado con gente como La banda del otro
lado o Buenas vibraciones, con Glutamato Ye-Ye, con Patacho, con Iñaki, con
Frenillos... No tenía clara la estructura de trabajo que tenía con Mamá,
hacía canciones muy sencillas de forma rápida. Cuando compuse Nada más cogí
la guitarra y la hice en un minuto. Antes pensaba que la canción que no estaba
en un minuto no valía la pena. Y no es así. Cuando hice mi primer disco en
solitario, las hacía con una guitarra y luego ya se arreglaba. Si ahora he
vuelto a rescatar Mamá es porque me he cansado de estar solo, hago el mismo
tipo de canción pero quiero hacerlo con otra gente.
Ya has publicado cuatro discos de estudio, ¿estás trabajando en el quinto?
Ahora no, empecé a componer pero me estaba poniendo muy serio, eso de las
carreras en solitario es un poco tremendo. Desde 2002 he hecho cuatro discos y
un recopilatorio con algún tema nuevo, que vienen a ser unas cincuenta
canciones. Estar yo solo hablando de mí mismo y de mi mundo interior durante
cincuenta canciones me cansa. Como me puse a componer para el quinto y las
canciones me salían a Mamá decidí retomar el grupo.
Después del concierto de este jueves 16 en Premier Terraza, en Madrid, ¿qué
vendrá?
Ahora voy a estar con Mamá a tope, vamos a hacer cosas este verano y a ver como
rueda hasta invierno. Los trabajos llevan un tiempo hacerlos, luego ya empiezas
a pasarlo bien.
Te he leído en alguna entrevista y he descubierto muchos dardos... ¿Te gusta
ironizar?
Sí, así me ha ido, soy muy poco cívico. En una entrevista que me hicieron en
los famosos tiempos del Rockola, no sé en qué emisora, me preguntaron por un
montón de grupos de la época, y yo debía ir tan borracho que no me daba
cuenta, y les puse a caldo a todos, con palabras cítricas. Esa noche cuando
llegué al Rockola la gente me quería matar. Son cosas que me pasaban antes,
ahora ya no.
*Escuche la entrevista completa en el siguiente enlace:
http://www.clubvidabuena.es/cvbradio/fonoteca/cvb20090616_1.mp3