Embarco y desembarco en kayak desde una playa
Publicado por Edu Etxeberria on 19 Febrero, 2008
Introducción de Caballa:
“Durante estos días de fuerte levante en los que la pesca resulta más una aventura que un disfrute, siempre aconsejamos que se lean el parte meteorológico de la zona cuando alguien sale a pescar. Pero a veces salimos con fuerza 3 y el viento arrecia, el mar empeora y se levantan olas esperando nuestro regreso. En el Estrecho el tema se duplica al tener en cuenta las mareas y las corrientes. En estas ocasiones nos vemos obligados a recoger todo el material de pesca, fotográfico, etc, asegurar las cañas, ajustarnos bien el asiento y afrontar las olas para regresar a la playa evitando en la medida de lo posible el temido vuelco que en muchos casos acaba por romper parte del material o extraviar aquello que no quedó bien asegurado.
Para ayudarnos a afrontar estos momentos con mayores garantías contamos con la colaboración de todo un campeón mundial de Kayaksurf y habitual colaborador de ”Al filo de lo imposible” de TVE, Edu Etxeberria.”
Análisis de la zona
Primero tenemos que analizar la zona donde vamos a embarcar: rocas, espigones, playa de roca o de arena y si hay zonas habilitadas para el embarque y desembarco (si existen canales de acceso, debemos utilizarlos obligatoriamente, para no entrar en conflicto con bañistas ya que se pueden producir accidentes, sino que evitaremos en la medida de lo posible las zonas de baño).
En muchas ocasiones, sobre todo en verano, las playas están señalizadas en los puestos de socorristas con banderas. Las banderas serán de diferentes colores y se colocarán en todas las playas en las que exista Servicio Público de Salvamento.
Los colores, significado y los criterios de utilización de las banderas serán los siguientes:
a) Rojo: Indica la prohibición del baño. Se utilizará siempre en playas de uso prohibido, y en playas peligrosas y libres cuando el baño comporte un grave riesgo para la vida o salud de las personas, bien porque las condiciones del mar sean desfavorables o bien porque existan animales, elementos flotantes, contaminación u otras circunstancias.
b) Amarillo: Playa peligrosa, se permite el baño con limitaciones. Se deberán adoptar las medidas de seguridad que en cada caso se consideren adecuadas. No obstante estará prohibido el baño en zonas donde el bañista no pueda permanecer tocando fondo y con la cabeza fuera del agua.
Se utilizará cuando las condiciones del mar puedan originar un peligro para el baño, o bien cuando existan animales, elementos flotantes, contaminación u otras circunstancias que supongan un riesgo para la salud de las personas.
c) Verde: Playa libre, el baño está permitido, no siendo necesario adoptar medidas especiales distintas a las de la propia protección personal.
También examinar las condiciones climatológicas y el estado de la mar, olas (tamaño, frecuencia y forma con la que rompe), viento, marea subiendo o bajando, corrientes…
Si vamos a embarcar en una zona desconocida informarnos bien siempre de estos puntos, corrientes y mareas.
El tamaño de las olas (siempre importa) en muchas ocasiones nos puede engañar dependiendo desde donde hemos visualizado éstas, pensar que en muchas ocasiones vemos las olas desde muy lejos o desde un punto situado a mucha altura y esto nos engaña y a la hora de entrar al agua o mejor dicho al estar en el agua sentados en el kayak, cualquier ola mayor de medio metro puede ser de difícil cruce.
Hay gente que puede medir las olas en cuartos de metro o incluso hay una forma que le llaman la Hawaiana que miden las olas por detrás. Para mí lo más práctico es calcular la altura en metros desde la playa lo más cercanos al mar que podamos y desde su base hasta la cresta de la ola.
Y lo más importante de las olas es la forma con la que rompen, por ejemplo las olas orilleras muchas veces sin tener demasiada altura suelen tener mucha fuerza al caer directamente contra el fondo, esto es muy típico en playas con mucha pendiente o con corriente, el agua al retirarse por la pendiente levanta la ola y ésta cae con más fuerza.
En estos casos debemos valorar si es mejor tirarnos al agua antes de llegar a la orilla y entrar andando aunque puede pasar que cubra demasiado a pocos metros de la orilla, por eso lo mejor es esperar y entrar justo detrás de una ola y estar preparados(nunca atado ni con accesorios que se puedan enganchar y molestarnos a un abandono rápido de la piragua) para saltar en cuanto calculamos que podemos hacer pie y salir andando con el kayak agarrado de la proa y tirando rápido hacia afuera antes de que llegue la siguiente ola, si vemos que no nos da tiempo de sacar el kayak nunca nos colocaremos entre la piragua y la orilla, ya que la ola al golpear esta puede darnos un fuerte golpe.
Siempre tomar una referencia donde entramos al agua, ya que en algunas zonas después del paseo podemos desorientarnos, ya sea por zona de dunas o en roca saber donde está el canal entre éstas que nos llevará más cerca de la orilla.
La técnica
Después de analizar esto, el embarque siempre se realizará en perpendicular a las olas que debemos atravesar (la corriente y el viento pueden dificultar el mantenernos rectos), si no la ola en lugar de cruzarla con la anchura de nuestra piragua lo haríamos con el costado y la ola al chocar con toda la superficie del costado nos puede volcar, así mismo muchas veces al encontrarnos un poco a través y la ola al chocar primero con nuestra proa tiende a atravesarnos más todavía.
Debemos esperar en la zona cercana a la rompiente atravesando las pequeñas espumas que nos van llegando, hasta esperar un momento de mayor calma que suele ser justo después de que ha pasado una “SERIE” (llamamos serie al momento en que llegan normalmente un grupo de 3 a 6 olas más grandes de lo normal) y aprovechamos para realizar un sprint hasta la zona donde no rompen las olas.
Antes de desembarcar y según nos acercamos a la orilla tenemos que ir mirando donde están rompiendo las olas, para posicionarnos lo más cercanos a este punto para que al igual que al embarcar esperar que pase la “serie” y esprintar después. Este es el punto más delicado ya que si no calculamos bien la “serie” nos romperá a nuestras espaldas sin poder hacer prácticamente nada.
Para desembarcar nos posicionamos perpendicular a las olas y miraremos hacia atrás para controlar la olas, previamente si hay muchas olas estudiaremos cuando viene la serie y dependiendo si queremos coger la ola o no.
Si no queremos coger la ola esperaremos a pasar la ola más grande y comenzaremos a remar un sprint siguiendo la ola, y así tendremos más tiempo para entrar a la playa sin que nos coja la siguiente.
Si queremos coger la ola debemos posicionarnos igual que la anterior y cuando vemos una ola aproximarse remaremos fuerte y con el cuerpo hacia adelante para cuando llegue la ola nuestra inercia sea bajar la pendiente de la misma. Y en cuanto notemos que estamos ya en la pendiente y deslizándonos sin propulsión echaremos el cuerpo lo mas atrás posible para evitar la entrada de la proa en la base de la ola y que el agua se monte en cubierta llegado en casi todos los casos a volcar
Esto sucede porque al tener la popa en la cresta y ser empujada por la ola, la proa choca con la base de la ola donde encuentra el agua parada y la piragua tiende a clavarse de proa o girarse hacia alguno de los lados. Sólo se puede evitar con piraguas con poco volumen en la popa y con el roker (curvatura de la proa hacia arriba) de la proa muy pronunciado.
La mejor manera de surfearla sería cogiendo la ola y colocándonos en diagonal a ésta realizar un pequeño timón con la pala en la popa lo mas atrás que podamos.
Un saludo.
Edu Etxeberria.