--- En unidadbudistaiberoamericana@yahoogroups.com, "javier agorreta
<javieragorreta2001@y...>" <javieragorreta2001@y...> escribió:
El desarrollo psicológico y espiritual gira en torno a lo que
"creemos" ser y al modo como protegemos nuestra identidad,el elemento
fundamental del bienestar psicológico y de la realización espiritual.
Por más extraño que pueda parecer,tenemos pocas cosas que decir
sobre nuestra personalidad porque,en el momento en que empezamos a
cobrar conciencia de ella-habitualmente en la adolescencia-se halla ya
firmemente establecida.¿Cuál es la relación que mantenemos con esa
forma que se ha desarrollado en nuesto interior? ¿Debemos tratar a
nuestra personalidad condicionada como un obstáculo en el camino del
desarrollo espiritual y,en consecuencia-y en última instancia-,como
una patología? ¿O acaso-como afirman ciertas tradiciones esótericas-
no se trata de un error arbitrario sino,muy al contrario,de un hito
muy importante en el camino del desarrollo espiritual?
Si nos dieramos cuenta de las cualidades y la inteligencia que se
ocultan en las facetas más rígidas y neuróticas de nuestra
personalidad no querríamos desembarazarnos de ella para alcanzar una
dimensión espiritual "superior" que la trascendiese.En tal caso,las
facetas más limitadas de la estructura de nuestra personalidad nos
revelarían todo lo que necesitamos para proseguir nuestro camino hacia
la autorrealización,ya que,al igual que la lija sirve para poner de
manifiesto las vetas de la madera,nuestra personalidad puede
convertirse en una herramienta que nos ayude a cobrar conciencia de
las cualidades más profundas de nuestro ser esencial...
Son muchos los terapeutas y maestros espirituales que creen
erróneamente que el camino de la transformación requiere la
desarticulación de la personalidad condicionada.Hay veces que
esta "agresividad terapéutica"es flagrante...,mientras que hay otras
en que se manifiesta de formas mucho más sutiles,pero el mensaje
implícito en ambos casos es el mismo:"serías mejor si fueras
diferente".
La personalidad es una forma congelada de nuestra verdadera
naturaleza y constituye,por así decirlo,el combustible necesario para
el proceso del despertar.En este sentido,la descongelación de las
facetas más anquilosadas de nuestra personalidad proporciona la
energía necesaria para reactivar las estructuras egoicas
excesivamente rígidas.Por esto todo ataque a la personalidad acaba
despojando al individuo de los recursos básicos con que cuenta para
realizar su viaje hacia el despertar.
Atacar a la personalidad no hace más que separarnos de la
inteligencia que se oculta en ella.Estos ataques alientan el miedo y
las resistencias que impiden el avance,al tiempo que sumen a la
persona en la incapacidad y la dependencia.El intento de desarticular
la personalidad sólo aumenta la división,el conflicto y la tensión
interna que constituyen el rasgo distintivo del ego.Para que la
personalidad no se enquiste y se convierta en una patología sino que,
muy al contrario,sirva de hito en el camino,es necesario aprender a
trabajar con nosotros mismos tal cual somos,más allá de todo reproche
y agresividad.Esas son las condiciones que permiten que la estructura
de nuestra personalidad se abra y de su interior broten las
cualidades esenciales del ser.
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De "Psicología del despertar".John Welwood.Barcelona 2002.Editorial
Kairos.
--- Fin de mensaje reenviado ---