Ayer asistí a la conferencia de Jürguen Habermas. El tema, más o menos, era sobre cual era la mejor forma de proteger los derechos culturales, si proteger los derechos del individuo o proteger los derechos de las distintas culturas en sí. Para empezar debo decir que hubo dos razones por las que fue un placer escucharle. Por una parte en el actual mundo chato de la modernidad es un placer escuchar a alguien que reconoce la existencia de los dominios subjetivos e intersubjetivos, que va más allá del colapso del Kosmos en los cuadrantes de la derecha (solo materia), que denuncia la colonización por la razón instrumental de los dominios del arte (el yo- cuadrante superior izquierdo) y la moral (el nosotros- cuadrante inferior izquierdo) reduciéndolo todo a una planicie de ellos, sin consciencia, sin valores. Por otra parte tuvo sus momentos críticos con el pluralismo relativista etnocéntrico (verde), y eso es de resaltar, teniendo en cuenta que en la academia predomina el posmodernismo memeticamente verde.
La charla fue especialmente difícil de seguir. Es curioso las muchas palabras que se necesitan en alemán para decir lo que en castellano se dice en una sola palabra ;-). No sé si era porque a Júrgen le patinaba el lenguaje y no pronunciaba bien (está bastante mayor, setenta y tantos años) o porque la traductora no conocía el tema en profundidad, pero el caso es que oías a Habermas soltar parrafadas que eran resumidas en unas pocas palabras, salteadas y suponía un verdadero esfuerzo seguirle. Fue una pena no saber alemán, hubiera estado bien ser un poco más multicultural ;-). Allí estaba yo, escuchando al que muchos dicen que es el mejor pensador de nuestros tiempos, y tenía la sensación de estar perdiéndomelo.
Habermas defendía que la mejor manera de defender las culturas minoritarias era garantizar los derechos de los individuos. Oponía su posición a la de Charles Taylor, cuya postura, si no recuerdo mal, denominaba comunitarista, que propone que las culturas son algo que debe ser protegido, con derechos, en sí mismas. Habermas decía que las culturas no deben ser algo cerrado, los individuos deben poder decidir que aspectos de las culturas quieren perpetuar, que cultura quieren seguir. Alguien en el publico, defendiendo a Taylor, le comentó que, con esa postura, protegiendo a los individuos pero no a las culturas se corría el peligro de que cuando los individuos quisieran elegir las culturas, estas ya no existieran o estuvieran muy deformadas. Habermas le dijo que eso no era ningún problema, que de todas formas las culturas cambian todo el tiempo.
Oyendo estas discusiones me di cuenta de lo útil que es el marco integral para aclarar todo este tipo de dicusiones y ver que posturas aparentemente contradictorias simplemente se están refiriendo a distintas parcelas del Kosmos. Veamos, para empezar todos los cuadrantes van juntos, los individuos son siempre individuos en comunión, y a los patrones intersubjetivos de esa comunión es a lo que llamamos cultura. Como las dos cosas van juntas debemos proteger las dos cosas, la una no sirve sin la otra. Hay que proteger los individuos y los patrones de intercambio (culturales y sociales) que le son consustanciales.
Por otra parte, si usamos los diversos niveles de consciencia, nos daremos cuenta de que Habermas estaba criticando las culturas "cerradas" azules- donde los individuos no pueden elegir- desde el punto de vista de una cultura naranja (¿o amarilla?) donde los individuos han trascendido el yo mítico-pertenencia, y entonces pueden elegir criticamente con que culturas o aspectos culturales se quedan.
Esto último lo eché de menos en la conferencia, un poco de jerarquía del desarrollo amarilla, a veces daba la sensación de que tendía un poco al verde, aunque decía que las diversas culturas deberían encontrar un lenguaje común, neutro, con el que pudieran entenderse (fijaos bien que ese punto de encuentro solo podría darse en el contexto de una cultura mundicéntrica que trascendiera a todas las otras).
Pero alguien al final le preguntó si todas las culturas son iguales como defiende el relativismo multicultural (sic) o quizás haya que considerar que hay un progreso moral. Y ahí es donde Habermas dijo que por muy buenas razones, aunque le tildaran de eurocéntrico (seguro que la academia "verde" se lo ha llamado a menudo), los derechos humanos fundamentales, concepción que ha nacido, a nivel colectivo, en occidente, son de aplicación universal, y no podemos dejar que las distintas culturas estén por encima de ellos en los paises desarrollados (por ejemplo, no podemos permitir en occidente la existencia de getos culturales en nuestros países donde no se respeten los derechos de las mujeres, por decir algo tan políticamente incorrecto asesinaron a Pim Fortuyn en Holanda). Eso sí, pidió precaución, quizás alguno la interpretación de alguno de esos derechos universales muestre el sesgo occidental, y debemos estar abiertos al resto de las culturas para descubrirlo.
Alguien le preguntó sobre la guerra de Irak. El dijo que no había apoyado la intervención, que sentaba un precedente peligroso para un orden mundial basado en acciones unilaterales y preventivas, en vez de ir hacia un orden mundial multilateral en el marco de la ONU (cosa que a EEUU le interesa especialmente, siendo China una supertpotencia en ciernes). En una entrevista a un periódico local Habermas había dicho que era una pena que España se hubiera alineado con EEUU y no con Europa, lo cual era más entendible en el caso de Inglaterra, más ligada culturalmente a EEUU. El decía que el presidente que sutituya a Aznar cambiaría esto. Ya veremos...
Más o menos esto es lo que dio de sí la charla de Habermas.
Si queréis ver un resumen de las ideas de Habermas podéis consultar "Una visión integral de la psicología" de Ken Wilber, le dedica un apartado cuando habla de los pioneros del pensamiento integral
Un saludo
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