Me gusta mucho observar la Vida.
Como nacen y mueren las cosas, las plantas, los seres vivos, los
humanos.
Soy un “voyeur” nato.
Observar sin juzgar.
Cómo fluyen los procesos, la vida, la muerte, la transición, la
trasmutación.
Existen tantas posibilidades, suceden tantas oportunidades de cambio
y transformación, que si nos pudiéramos quedar quietos, sin movernos
desde nosotros mismos, aprovechando la oportunidad de lanzarse al
río, justo por este hueco que se me presenta ahora de entre los
matorrales, y dejarse llevar (no tanto lanzarse como “dejarse
llevar”). Entregarse, en confianza, ..., por un momento (atemporal)
podríamos “Vivir” en proceso, fluir, hasta el punto de no tener=
capacidad de controlar nuestra vida. Hasta el punto de “estar” =
plenamente metido en ella, y con la energía sobrante del proceso,
poder ser otro, Ser un Voyeur de todo eso. Viviendo y aprendiendo de
ello.
La vida es un continuo (muchos continuos cruzándose, al tiempo que
hacen uno todos juntos) El inicio de cualquier historia en las que
nos podemos ver en un determinado momento, no es fácil de acotar. Tal
vez no se pueda. Sí se puede, de alguna manera arbitraria, decir:
Desde aquí, hasta, .....
(A GRANDES RASGOS)
Primavera 2003 . Tengo una sensación especial de bienestar. Todo
parece indicar que estoy justo donde “toca estar” en este momen=
to de
mi proceso, de mi vida.... Eh? Cómo? Ahí suenan como unas
campanillas. No, uhmmmm! Sí, bueno, Sí, son agradables, no me dan
miedo. Me producen cierta inquietud. Esto huele a cambio. No voy a
resistirme. Confío y sé que así no duele.
Al fin y al cabo hace ya tiempo que he adquirido un compromiso. El
compromiso incondicional (sin certeza, en confianza, dispuesto a
asumir lo que venga, ...) de vivir el proceso, de vivir “en proceso&#=
8221;.
Inicio del verano 2003. No me lo puedo creer. Ostras, era esto, está
pasando. Fran se acaba de encontrar con una amiga, la conoce a través
de su pareja, ella ha ido a su casa, van a cenar, Es una noche como
con algo. Ya está aquí, algo parece que vaya a estallar. Está a
punto. Es impresionante. Voy a jugar a “evitarlo”. ¡Qué curioso=
! Lo
trae la vida. Se “impone”. Pummmmm! Estalla......
Es impresionante poder vivir al mismo tiempo la sensación de estar
jodido porque alguien viene a complicarte la vida, a “hacerte” =
daño.
Alguien que se “vuelve” loca y te vomita, te la monta. Y todo e=
so,
removiendo las vísceras, al tiempo que también estás viviendo cómo
alguien se ha puesto al servicio de la vida, y cómo sientes gratitud
ante lo que está sucediendo.
Mitad de Verano 2003. Días raros, el estallido ha sido grande, se van
notando sus efectos. La onda expansiva ha movido la última capa de
electrones de las moléculas de alrededor (las personas que forman
este determinado grupo). Cambian las relaciones de todas las personas
que están alrededor. Todo parece inestable en estos días. Esa
sensación da miedo a la gente. A Fran le piden explicaciones, el
miedo hace reaccionar con rabia a que se muevo.
Así somos los humanos, deseamos cambiar, deseamos que todo permanezca.
A Fran se le piden explicaciones, Fran no quiere entrar en el juego.
Fran se duerme, deja de ver, deja de ser Testigo. Se zambulle en sus
emociones, en sus vísceras.
Final de Verano 2003. Hemos pasado casi todo el verano viajando,
haciendo visitas. Barcelona, Valencia, Alicante, Cabo de Gata,
Alpujarras Almerienses, Barcelona, Estambul, Capadoccia, Barcelona,
Alicante, Valencia, Barcelona. Fin de verano.
Fran está sumido en una crisis muy grande, tocando el barro, muy
adentro, muy abajo. Ha estado todo el verano como un zombie. Le “han =
tratado mal” todo el tiempo, le han humillado.
En Alicante su familia le ha atacado en todos sus puntos vulnerables,
y todos a la vez (la onda expansiva es más grande de lo que parecía).
En Turquía tiene varias experiencias de sentirse todado el pelo, de
sentir que le faltan al respeto. Los últimos quince días del verano,
otitis oído izquierdo, después el oído derecho, al tiempo, pié de
atleta pié izquierdo, se solapa con el pié derecho.
IM-PRE-SIO-NAN-TE.
Aceptación, aceptación, no juicios, esto es lo que hay. La vida trae
de todo.
Mediados de Septiembre 2003. Comienza el curso. Fran convaleciente,
dolido, emocionalmente debilitado, físicamente lo mismo, sistema
inmunológico físico-emocional, tocado. Fran no quiere salir al mundo.
Nuevamente no quiere. Fran siente que no puede trabajar, que así, no.
Llamada de otra amiga desesperada. Necesita hablar (creo que yo no
puedo, y eso que la adoro, ...)
Se da un momento mágico, algo se mueve en mi. Decido ir a visitarla a
Valencia.
Nos vemos, me cuenta su verano, está como aturdida, se va sintiendo
bien mientras habla. La escucho con admiración y ternura, me olvido
de mi.
Acaba, me pregunta por mi verano, no sé qué decir, me levanto, doy
vueltas por la casa, estoy movido. Me llega algo, como un flash. Creo
que acabo de comprender algo. Vuelvo al sofá. Abro la boca, no sé qué
voy a decir, pero dejo que salga. Hablo....
Continuará (la verdad, a pesar de acotar mucho la vivencia, creo que
se está haciendo largo para quien lo lea de fuera, así que si alguien
está interesado seguiré sin ningún problema. Y si no, también sin
ningún problemaJ.
Fran y un Voyeur.