Queridos lambendili,
Últimamente, preparando actividades didácticas para el smial escolar
del que algunos sabéis, estuve revisando los distintos paradigmas
existentes de la conjugación del verbo quenya, haciendo lo cual me
encontré con un curioso hecho. Como los que hayáis leido suficiente
sobre este tema sabréis, cuando un verbo aparece glosado en presente,
por ejemplo 'habla', en la concepción más tardía del quenya esto puede
corresponderse a dos tiempos:
- El presente, que en quenya tiene la forma _quéta_.
- El aoristo (para acciones habituales, puntuales o indefinidas en el
tiempo), que en quenya tiene la forma _quete_ (con sufijo sería
*_queti-_, como el plural *_quetir_ 'hablan').
(Este ejemplo está tomado de VT41:15, 18.)
Sin embargo, los textos publicados en los últimos años demuestran que
esto no era así en las primeras fases conceptuales. En ellas, los
verbos básicos (cuya forma radical es una raíz etimológica, sin
componer ni sufijos verbales como _-ta_ o _-ya_) forman regularmente
el presente de la forma que comúnmente se asocia al aoristo; así, por
ejemplo, _tule_, _tulir_, etc. son formas en presente (no aoristo) del
verbo _tul-_ 'venir'. En el Qenya Lexicon, la tabla de los verbos
_matar_ 'comer' y _tulir_ 'venir' en PE14:28-34, y en el diccionario
inglés-qenya publicado en PE15, por otra parte también aparecen verbos
básicos que forman el presente con _-a_, pero sin alargar la vocal
principal.
Y aquí viene lo curioso: este uso de la forma típicamente conocida del
aoristo para formar el tiempo presente, en coexistencia con otras
formas de presente, es parecido (no igual) a la idea que publicó Luis
González sobre el presente de verbos básicos "fuertes" y "débiles" en
su libro "La lengua de los elfos", siendo éste uno de los puntos muy
criticados de dicho libro (yo diría que el segundo, después de lo del
"kwenya").
No estoy diciendo, por supuesto, que Luis fuese un visionario. Pero sí
que esto demuestra lo cauteloso que hay que ser con las críticas.
Aparentemente, Luis formó esa hipótesis básicamente a partir de la
observación de numerosos verbos en Etim. que glosan como presente de
la primera persona singula formas acabadas en _-in_ (como _tulin_, 'yo
vengo'), y apoyado por unas formas en borrador de la frase _elen síla
lúmmenn' omentielvo_, que decían _elen silir_ y _elen silë_ (lo cual
Luis señala como una muestra de que Tolkien decidió cambiar el tipo de
verbo que era _sil-_ 'brillar', cf. §91). Y lo cierto es que, en base
a esos datos, tal hipótesis no era muy descabellada.
Datos posteriores a la publicación del libro confirmaron que, en
cierta fase conceptual, las reglas eran como he expuesto al principio,
y aplicando esas reglas a las fuentes en las que se basó Luis, se
señaló que su interpretación era incorrecta. Pero ahora sabemos que en
otra fase conceptual, las reglas eran más parecidas a las expuestas
por Luis, y si éstas fueran aplicables a los textos de Luis (lo cual
es probable), en realidad los habría interpretado correctamente.
Lamentablemente, aunque esto valida la interpretación de las fuentes
que hiciera Luis, no valida igualmente sus conclusiones: en el párrafo
§6 expone que la intención es presentar la variante del quenya "tomada
de los últimos textos de Tolkien", y en éstos el paradigma verbal es
el que él decidió desestimar, no el que adoptó.
Helios
"Imrahil"
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"El huésped precavido que llega al banquete
que calle y escuche;
sus oídos escuchan, sus ojos observan,
así atiende el hombre sabio"
(Elder Edda; Hávamál).