La noche
en medio de lunas, insectos,
gemidos sordos,
lagunas que se dibujan y se pierden,
abre una súbita ventana
a un lluvioso atardecer
donde el silencio se disuelve en gotas
que caen sobre la cabellera de la fronda
La noche,
la gorda noche,
tan serena y calma,
abre una ventana de fuego
que refleja el incendio de mañana
cuando el sol de enero caiga sobre el campo
y chamusque los pajonales,
las totoras
en el mediodía abrasador
La noche es fresca. La luna llena
parece a punto de parir
serenos pájaros.
Entonces abre una ventana
sobre el castigo y el miedo
de los que mueren uno a uno
cuando la tarde se acrecienta
y el sol de las cuatro
recorre los cadáveres:
comandante de luz,
sepulturero diurno.
La noche sigue derivando
como un barco enorme y negro
Se detiene en malecones
y arranca langostas de la arena
Me hundo en ella,
en el océano blanco
y me duermo.
en medio de lunas, insectos,
gemidos sordos,
lagunas que se dibujan y se pierden,
abre una súbita ventana
a un lluvioso atardecer
donde el silencio se disuelve en gotas
que caen sobre la cabellera de la fronda
La noche,
la gorda noche,
tan serena y calma,
abre una ventana de fuego
que refleja el incendio de mañana
cuando el sol de enero caiga sobre el campo
y chamusque los pajonales,
las totoras
en el mediodía abrasador
La noche es fresca. La luna llena
parece a punto de parir
serenos pájaros.
Entonces abre una ventana
sobre el castigo y el miedo
de los que mueren uno a uno
cuando la tarde se acrecienta
y el sol de las cuatro
recorre los cadáveres:
comandante de luz,
sepulturero diurno.
La noche sigue derivando
como un barco enorme y negro
Se detiene en malecones
y arranca langostas de la arena
Me hundo en ella,
en el océano blanco
y me duermo.
Gocho