Amor de pájaros.
Emigra tu cuerpo a la noche en calma.
Las aves flamean sus hojas de lirio.
Tú con tus brazos en las plumas te vistes.
Tú con tus cálamos adornas las sombras.
Me faltan pájaros para abrazar tus senos.
Me sobran alas para cercar tu pecho.
Como la noche recobro el habla desde tu entraña,
y miles de aves, bajo mi boca,
besan tu pecho durmiendo el alma.
Me faltan bocas para cubrir tu vientre.
Me sobran besos para engullir tu pecho.
Trinan calandrias donde las sábanas flotan si has dormido.
Y ahí escondido, en tu cobijo,
me faltan alas sobre tu cuerpo,
me falta tiempo sobre tu torso,
me falta el beso en tu pecho hundirlo,
reclamo al ave su vuelo y trino,
instigo al acto hacerlo mío.
Cántale versos al vuelo unido.
Sóplale al viento si te han ungido.
Llévate el grito sin un quejido.
Adorna el cielo irrumpiendo el mío.
Duerme en el aire en mi cobijo.
Me faltan pájaros… me falta tiempo…
para robarte alas en un suspiro.
Me falta un cielo para esconderte
y dejarte adentro, en el cuerpo mío.
Me sobra todo, todo infinito,
para dormirte donde he dormido.
Me vuela el alma
cuando en mi pecho silban gorriones
soplando versos bajo el oído.
Me excita el pecho
tener un cuerpo, como tu pecho, besando el mío.
Salvador Pliego