Momentos.
Me tientas y te tiento:
Tu mano hace en mí
lo que la semilla hace al fruto.
Me tocas y te toco:
La noche plasma en ti
lo que a mi pecho tu latido.
Me palpas y te palpo:
Te envuelves en mi cuerpo,
te fundes y diluyes.
Te acaricio y me acaricias:
De un torso a otro torso,
de un giro a otro giro.
Te instigo y me instigas:
Provocas e incitas,
provoco y seduzco.
Me acerco y te acercas:
La noche hace en el tiempo
lo que la cópula en el nido.
Te beso y me besas.
Te callas y me callo.
Te vuelcas y me vuelco…
Salvador Pliego