Sirena
Yo conocí a la sirena en su mar, su canto,
sus caracolas de agua dulce,
su murmullo burbujeado de espuma y sales minerales,
su cuerpo de corales,
el arrecife de vida que rodeó su cauda
y la estela que dejaba en su vitral destello.
Niña agua, niña viento,
los pólipos guardaban mis sueños en tu estero.
Manglares acuáticos viajaron entre océanos
para conocer tu canto.
Y aunque nunca te palpé entre las manos,
mi alma dibujó tu forma
para contenerte siempre.
Niña ola, niña espuma,
la mar de esponjas y gorgonias,
la mar de frutas coralinas y las algas.
Náyade del fondo en la sonoridad del piélago.
Voy a abrir el alba con tu canto
y a entonar la melodía de los vientos:
el agua fresca, la luz del cielo,
y a cerrar la noche recostado en tu cuerpo,
en la voz y vida que me da tu aliento.
Salvador Pliego