Soñando en tus brazos.
Hoy que despiertas
y beso tu boca
y muerdes mis labios
para revivirme,
camino en la calle
sintiendo tus ojos,
y tocas mi dorso
cuando doy un paso
para darlo firme,
entonces me aferro a tu mano
y me siento seguro
bajo tu cobijo.
Me alienta y seduce tu aroma
de sólo pensarte.
Mi mente imagina tu rostro
y le llamo y le mimo
como al aire sonriente
que al sentirse tocado
se cubre apenado
y sopla agitado.
Y voy por la calle
sintiéndome gente
porque sé que tus labios
me pintan la frente.
Hoy que regreso de noche
y me abres tu cuerpo
y me dejas tu aliento,
me acerco en silencio
y haciendo un murmullo
te digo al oído:
¡Que estar en tus brazos
es lo más hermoso
que siempre he soñado!
Salvador Pliego