I
Hoy es nunca lo que
queda de nosotros.
Nunca es este
vientre que se abre.
Nunca la luz crepúsculo
nunca la luz de la penumbra
nunca la espera de marfil:
Nunca es hoy menos que siempre.
Ave.
Las rocas palpitan sobre el fuego
corren los vástagos del cenzontle
-mimo políglota de voz eterna-
ángel de montañas verdes:
Ángel azul
ángel jade
ángel de sol
ángel de nunca.
Ábrete que te observo
inválido nulo como nunca
odiado en la soledad madre
inútil
único
calcinado.
Edgar Hernández Zúñiga.
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"... déjame verte sobre el mundo que se extingue ..."
Edgar Hernández Zúñiga.