Kaixo,
Nora para Nara
Y ahora qué
ya no una niña
sino dos
tras las rajas
de mis ojos
tan cansados
Hace quince años
que no veía abrirse
la puerta de la vida
esa carita esbozando
el password de llanto
requerido
Y tú, siempre tú
absorviendo el idilio
de la esponja
en un mar de cariños
que dos niños
atraparían con sus manos
borrachas de rechazos
Aquí, aquí está
aquello que nos trajo
aquí está el volumen
de las cosas sin materia
desbordando la piel de las palabras
a embolsar el tacto de mejillas
Sólo mira, mira como las nueces
ruedan por el suelo
con sus sesos de madera
y ruidosos pensamientos
de almendra
tan turrón que el que no canta
es porque no vive
y el que no llora
es porque todavía
no ha nacido.
Un abrazo,
Sime