IV
¿Acaso ignoro que no me amas?
¿Acaso debo gritar tu nombre
a los cuatro vientos?
¿Será que es distinto mi destino?
Vuelo solitario sobre el inmenso mar
de tu querencia,
como el ave señera
que espera impaciente
para bañar su cuerpo con el agua arisca
de tu amor profundo.
Dime…¿Dónde descansa tu corazón?
A que altura y dirección
dirijo el timón
para emprender mi viaje.
Indica las coordenadas
para llegar con premura
y compartir contigo
cada detalle
hasta el fin
de la historia.
J.D.B.M. (2008)
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